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ALMURO Por una necesidad común de expresión
Adriana | Cindy |
Couttin |
Freddy |
Johan |
John Jairo
José Andrés |
Leonardo
| Nadia |
Pilar |
Xiomara
Todos respondieron a las siguientes preguntas (entre otras):
- ¿Quién eres?
- ¿De dónde vienes?
- ¿Qué es cultura?
- ¿Qué es arte?
- ¿Qué es la ciudad?
- ¿Cómo la diferencias de lo rural?
- ¿Qué es mural?
- ¿Qué es ALMURO?
- ¿Qué es la Comisión Vida, Justicia y Paz?
- ¿Qué es la Iglesia?
- ¿Quienes son los artistas?
- Si tuvieras el destino de la ciudad en tus manos ¿Qué harías?
ADRIANA
-Me llaman Adriana Lucía Londoño, nací en Chinchiná, Caldas
hace 34 años. Estoy en una búsqueda, pero aun no he podido definir que soy,
intento ser un buen ser humano.
-Vengo del vientre de Ester y Manolo, unos padres muy
amorosos que desearon siempre lo mejor para mí, que soy menor de sus seis
hijos. Cuando termine mi bachillerato me fui a estudiar a México, después de
eso estudie mecánica dental, regrese a Chinchiná, y me establecí en
Manizales. pero cuando fallecen mi padre y mi hermano, mi madre decide salir
de Chinchiná y alejarse ese espacio en el cual había compartido con ellos
tanto tiempo. Decidimos venirnos a Cali, hace doce años y ya me siento como
caleña, hecho mi vida he encontrado parte de mi identidad, desde momento y
empieza estudiar artes plásticas, comienzo de descubrir que la vida tiene
otro sentido, otra necesidad de búsqueda que no sólo son las cosas
materiales, sino que lo más importantes son las cosas espirituales, que
éstas te pueden llenar más que las cosas externas.
-Cultura es poderme relacionar con el otro, poder
reconocerme en el otro, y poder entre todos vivir en comunidad.
-Arte es el sentimiento más sublime que puede surgir de lo más
profundo del corazón humano. De alguna manera todo está muy interiorizado en
cada uno, su herencia, sus raíces y no importa el lugar adónde vayas es la
forma que exteriorizas lo que sientes, lo compartas con otros, para que de
alguna manera podamos surgir entre todos, y sí, hay diferencias pero es la
búsqueda para llegar un acuerdo para realizar esto.
-Ciudad es el colectivo, es eso que cada uno a puesto, de lo
que ha traído, eso interiormente tiene de sus raíces, y a puesto en el
espacio que empieza construir a convivir y a compartir con el otro.
-¿Y el contraste de culturas? De alguna manera se siente la diferencia, el comportamiento
las actitudes que asumen las mujeres caleñas por el mismo ambiente, son más
abiertas, dicen más las cosas, sin ningún temor ni preámbulo, mientras que
las paisas por el mismo clima, como más frío, hace que seamos más tímida,
más morrongas, más retraídas, con más temor a decir las cosas, esas
diferencias las he notado y he tratado como de asociarla y empezar al de
cantar las cosas que me pueden servir para poder fortalecer mi estructura
interna y eso me ha ayudado mucho.
¿El contraste en cuanto a lo físico en lo urbano? De alguna manera al
principio añoraba mucho mi espacio, el
verde las montañas, los cafetales, otro ambiente como más tranquilo hasta el
mismo frío. Aunque Chinchina es caliente, pero gran parte la pase en
Manizales y llegar aquí donde todo es como tan abierto, donde el clima es
tan fuerte, dónde vas caminando por la calle y te satura el calor, entonces
el principio era muy agotador y muy confuso, tanta gente, yo me acuerdo que
me llamaba mucho la atención ver tanta gente de color, cosa que no se veía
allá, todos tan blancos al principio me asustaba y me daba risas sentir el
miedo, como tan tonta, si estamos en la costa pacífica y es obvio que me
encuentre con tanta gente de color, pero empecé a mirarlos y a distinguir
que eran muy lindos, que tenían cosas muy bellas, muy fuertes además es una
raza muy fuerte y comienzo a darme cuenta de las otras fortalezas que tienen
los otros seres humanos no solamente ese prototipo del blanquito, así
menudito, de bonita apariencia unos, otros no tanto, pero siempre tan
puestecitos, porque en Caldas todos son muy puestecitos, mientras que aquí
en pantaloneta, de Sandalias, de camiseta muy sport, y empiezo anotar esas
diferencias algunas cosas me gustaban otras no.
En Caldas la gente es más del tipo intelectual además
Manizales es una ciudad muy universitaria, donde todo gira en torno a eso al
teatro, a la cultura, al arte y llegue aquí y la gente como más en la rumba
o en otro ambiente distinto. La verdad no me gustaba no me llamaba mucho la
atención, eso de irme a bailar salsa no era lo mío, comencé a estudiar
mecánica dental y a hacer algunas cosas con los amigos, salía una o dos
veces pero no eran las cosas que me gustaban y prefería irme a las
exposiciones siempre muy sola. ya después entre estudiar al instituto
popular de cultura y conozco otro tipo de personas, que les gusta el arte y
se involucran con otros espacios y me di cuenta que la ciudad había otros
espacios y comienzo frecuentarlos el museo, la tertulia, ir a los conciertos
que le llamaban la atención, las exposiciones y abrirme el espacio en las
cosas que más me gustaban, lo que había dejado en Manizales, y a conocer que
aquí también lo había pero desde un punto de vista diferente, más abierto y
más espontáneo, allá todo era como más guardado, aquí hay más amplitud por
el mismo tópico, el calor hace que todo sea más suelto, llevo viviendo aquí
en Cali 12 años, me gusta su gente y me he acostumbrado al calor.
Yo decía que el arte es un sentimiento porque es algo que todos llevamos dentro, en lo más
profundo del alma todos somos seres creativos, de alguna manera el arte es
creación. Entonces no hay que decir que el dibujo es sólo para el que sabe
dibujar y lo hace muy bien. Yo siento que hay momentos en la vida de los
seres donde de pronto amanecí melancólico o amanecí contento y lo quise
expresar sentado mientras esperaba el turno para entrar donde el médico. U hoy en
algún lugar donde me puse a dibujar y ví que me quedaba bien porque estaba en una
sensación distinta, con una satisfacción por dentro. O me puse a cantar y [digo]
¡Cómo lo he hecho de bien hoy! Yo creo que eso es un estado que todos tenemos
dentro, metido en el alma pero nos hemos limitado a que sólo el especialista
en dibujo, música, teatro, el que lo sabe hacer bien, todo esto es inherente
al ser humano, el arte nos da la condición, para sentir que somos seres
espirituales.
Mural... Viene de muro. Es un espacio donde yo puedo plasmar una
sensación, un sentir propio, o un sentir de todo el entorno, de todo lo que
nos rodea, de la comunidad.
He tenido experiencias con murales anteriormente, en Manizales. El año
pasado fui de vacaciones e hice un
mural con unos niños de una institución llamada Casiopea. Fue muy rico, eran
niños de cinco a siete años comencé a sensibilizarlos con el espacio de toda
la institución, a jugar con ellos a leerles cuentos, a crearles imágenes y
ellos a narrar sus propias imágenes, a partir de eso ellos empezaron hacer
sus propios dibujos, sus propios cuentos, luego nos fuimos al salón de
pintura hicimos una exposición para escoger el dibujo que más les había
gustado y lo dibujamos. Ellos lo dibujaron a su manera yo sólo les ayude a
que no ensuciaran demasiado el color. Fue muy agradable el espacio quedó muy
de bello, porque era un espacio muy frío y cambió completamente los niños
estaban muy emocionados al haber transformado ese lugar y como era un
espacio tan grande hicimos partícipes a los más pequeños, niños de 2 a cinco
años ellos fueron, pusieron sus huellitas. Fue muy lindo fue un espacio este
decoro entre todos y hasta este momento está así, hace poco vino alguien de
allá y me contó que estaba en muy buen estado y que los mismos niños
encargaban de que estuviera siempre limpio.
¿Qué significa hacer el trabajo de otros? al principio la
idea era pintar nuestros propios dibujos entonces nos sentábamos y mirábamos
esas paredes y decíamos, que chévere, nuestros dibujos pintados aquí y eso
nos brindaba una satisfacción muy grande pero llegamos aquí a la comisión y
empezamos a sensibilizarnos a tomar otro punto de vista y vimos que no
estábamos solos en esta ciudad que no era un espacio nuestro sino de todos
los que lo transitan, además cuando estamos pintando el Guernica, sucedieron
cosas muy bellas, la gente se nos animaba decían cosas, nos aplaudían o nos
regalaban 500 pesos para la gaseosa o que rico yo quiero pintar, venían y
pintaban y sólo por este hecho el de dar un brochazo, ya sentían que habían
hecho el mural, de alguna manera fue la misma gente hacer que en nosotros
surgiera esa semillita, de empezar a compartir con los demás. Una señora
pasó y nos dijo "eso sí es hacer paz por nuestra ciudad", fueron muchas
situaciones que todos los tocaron de diferentes maneras, un señor de la
calle que pasaba por allí muy embriagado me cuenta que le decían Picasso y
que se sentía muy satisfecho de una obra de ese pintor en la ciudad, después
se puso a contarme de su vida y sus anécdotas, de sus deseos frustrados
porque nunca los había podido realizar, no se había atrevido, y terminar yo
abrazada con ese señor dándole las gracias por haber compartido conmigo su
experiencia, tan personal. Yo pienso que de alguna manera todo eso nos
nutrió para poder empezar a plasmar esa sensación de otros y el hecho de
venir aquí, ver los videos y estar en los videos-foros, que te hacen sentir
parte de este mundo, parte de esta Colombia y sentir que no estamos solos
sino que todos tenemos dolencias muy fuertes pero que de alguna manera todos
estamos unidos porque queremos lo mejor, eso era una forma de sentir que
estábamos dando también a los otros, que con lo que nos enseñan en la
academia, la técnica y el saber que ellos quieren trasmitir algo y que
nosotros vamos hacer el instrumento para poder no plasmar eso que ellos
quieren decir. Eso me parece más satisfactorio que "este mi boceto y lo hice
yo, y me lo ayudaron a pintar mis amigos" eso se quedan un solo ego y no es
tan grande el sentimiento.
-Almuro... Nace de ese deseo que se sembró en la quinta con
10, de querer decir muchas cosas. Poco a poco se ha ido consolidando en
nuestras diferencias, en todas nuestras querellas, porque todos estamos en lo
mismo. Eso fue lo que nos unió: pintar. Es un grupo que se está consolidando y
construyendo en unas bases muy fuertes, donde todos estamos en una búsqueda,
queriendo ser todos muy auténticos, y cada uno respetando la autenticidad
del otro.
-¿Las diferencias entre lo rural y lo urbano? El campesino tiene una mirada
más ingenua, más limpia,
transparente, mientras que en la ciudad nuestra vista ya está más saturada,
de imágenes, de cosas, nuestro sentimiento se han transformado se han
recubierto de cosas externas, en el campo la mirada sigue siendo más
transparente, también está muy llena de imágenes pero estas imágenes son más
limpias, pero hoy en días el campo está siendo agredido, por tantas cosas
que pasa, los paramilitares, la guerrilla... y esto ha hecho que ello se
tengan que desplazar a la ciudad.
Ahora que venía de Jamundí, miraba a un papá con sus dos
hijos, una niña de unos siete años, y otro como de tres, sentados allí en el
bus, se distinguía que eran de bien arriba de Jamundí, porque vieron pasar
la chiva y dijeron "vea, ya van a recoger el otro viaje" eso me dijo que
venían del campo y miraba en ellos el asombro de llegar a la ciudad, ver
todos los edificios, tanto carro, los relojes, allá queda Carrefour, todas
las referencias que el padre cuenta de las cosas que de la ciudad, esa
mirada de un espacio tan distinto, tan lleno de cemento, tan lleno de cosas
materiales, y ellos allí muy atentos, observadores, que sentía esa limpieza
en la mirada, como descubriendo otro mundo que ellos no se imaginaban allá
arriba.
¿Sabes que es urbanismo?
Urbanismo lo interpreto yo, como el entorno, como en la
forma que se distribuye cada una de las zonas de una ciudad, de un
espacio.
¿Cómo debería ser la ciudad?
La ciudad presente muy saturada de cosa, pero a mí me
gustaría que fuera más despejada, más llena de espacios verdes, y que ojalá
la gente pudiera vivir en casas y no en edificios porque me parece raro
vivir como con los pies tan lejos del piso, los edificios no me satisfacen
me parecen mejores las casas.
¿La saturación en qué sentido?
Pues, con tantos letreros, con tantos cosas de comercio,
tantas imágenes de mire, compre, lleve, usted es grande porque usa tal, o
cual, eso ha hecho que nosotros visualmente cada día perdamos algo de
nosotros mismos.
¿Cómo debería ser al respecto?
En ese poco de vallas y letreros, sé que es imposible, pero
si se pueden espacio menos saturados vallas y letreros, más casas y menos
edificios, y más despacio verde.
¿Qué es la comisión?
Ha sembrado cosas importantes en mi, de alguna manera, ya
mostrado como otras cosas de la gente, como otras actitudes, otras
necesidades, los triunfos; eso me ha dado mucha fuerza para poder emprender
cosas personales, la manera en cómo se comparte la relación que se siente
con la misma gente que trabaja en este espacio, el compartir es como tan
verdad, porque el compromiso va partiendo desde la vivencia, y pienso que
eso se ha dado, porque lo ha tocado uno en el corazón, y ha transformado
cosas en mi, porque me ha tocado en el corazón.
¿Qué es la iglesia?
Pues la iglesia es como una estructura, que hace mucho
tiempo se montó y que ha hecho cosas buenas, pero también otras muy malas.
Uno se metió en unos conceptos de moral a veces buenos, a veces malos que te
llevan a creer, que te juzgan si actúas bien o mal dependiendo de lo
estipulado por ella, en ese sentido pienso que ha sido como castrador para
el ser humano, eso es respetable, yo crecí en una familia supremanente católica, donde los
principios morales fueron y son muy arraigados, mi casa
está llena de imágenes y había que ir a misa cada ocho días, si no se la
armaban, hasta que se inauguró como una edad donde uno puede asumir si desea
adquirir el compromiso o no, yo pienso que hacer bien, no es ir a misa a
darme golpes de pecho y decir que me arrepiento de todo malo que esta
semana, yo pienso que es de actitud como se asuma la vida y de cómo hago yo
mis cosas, eso me hace ser más iglesia, que cualquier otra cosa, ser más
sólida más benevolente y buena hija de Dios, porque yo sí quiero a Dios y
creó en el y la relación que tengo es una cosa entre el yo, no me canso de
agradecerle todas las mañanas, él ha sido muy benevolente conmigo me ha
dejado a hacer todo lo que yo he querido, eso me da tanto gusto, en ese
sentido yo vivo muy agradecida con el, además dado mucha fuerza y mucha
vitalidad para poder asumirme en este mundo. Eso me parece más iglesia que
otra cosa la relación que no pueda tener con Dios y como la devuelva un a
los demás, eso es lo que yo le argumentó mi madre, porque ella se preocupa
por el hecho de que yo no asista a lo exigido y lo estipulado por las normas
y las leyes de la iglesia, que le digo que si, pero que eso es mejor con una
actitud de vida, de cómo lleve uno la vida.
¿Qué son los artistas?
Ellos son seres humanos, muy llenos de ego, muchísimo, pero
está en un proceso de aprendizaje y pienso que la misma vida empieza mostrar
las cosas, 10 y el hecho de haber compartido con ellos, los que tenemos
ahora tan cerca nos está mostrando la otra cara. El primer día cuando lo vi
haciendo la selección, decía uff... yo no quiero ser artista, que horror,
que es esto tan horrible, me parecían detestables, tanto hablar con términos
como desechando al otro y obviamente al que hablar como se debe hablar, yo
pienso que hay momentos en los que uno debe estar a nivel del otro para
poder hablar, por ejemplo, y estoy a nivel de niños debo bajarme al nivel de
los niños, y estoy hablando con jóvenes, debo estar al nivel de los jóvenes,
y no por el hecho de que soy artista todos tienen que estar a mi nivel, y a
todo el mundo le hago mostrar lo que soy. Los artistas son cosa sería, es
muy respetable claro, esos son egos que si uno no sabe equilibrar, solamente
se queda allí en el ego y ya no transformará nada. De una manera la
evidencia que tuvimos esta semana donde José Amín, conversaba con ellos, y
sentía que de alguna manera nosotros estábamos también enseñándoles algo ,
el sentido de compartir de no guardarse con lo que uno sabe y conoce sino
que también hay que dar, eso ha posibilitado que ello se involucren más con
nosotros nos han visto como tan bien como tan sólidos en lo que nos damos y
nos aportamos, dentro de lo poco que sabemos, porque apenas estamos
iniciando, eso nos ha contagiado y han querido dar mucho más, aunque no les
paguen, yo sé que en el corazón de ellos está surgiendo algo que va
servirnos a todos, yo hablaba con Gordillo y me daba una satisfacción ver
como ése sentía tan a gusto, reveló que nosotros estábamos haciendo como
grupo y se sentía como comprometido con ganas de involucrarse más, hablamos
algo del ego, y hablamos de que si uno no está pendiente de eso se estanca y
pierde el equilibrio, para que el arte pueda convertirse en algo
verdaderamente valioso, tiene que ser dado desde el corazón para que
transforme a otros y trascendamos todos a un nivel más espiritual.
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CINDY
Yo soy Cindy Posada, tengo 23 años, estudio artes plásticas en el Instituto
Popular de Cultura. Soy una persona interesada en hacer algo que le aporte a los demás, me parece
importante. Soy una persona que me intereso por trabajar por superar mis temores, por superar mis defectos y
las cosas que no me gustan de mí. Pienso que en esa medida puedo relacionarme mejor con los demás.
En la medida en que yo hago ese trabajo conmigo, lo puedo hacer con las demás personas, con los que me
rodean y siento que lo he venido haciendo.
-Yo nací en Bogotá, vengo de una familia de costumbres paisas, la mitad es
paisa, la otra del Tolima, por parte de mi papá, pero también tiene raíces
paisas. Vengo de una educación de un colegio de monjas, siento que me ha llenado de muchas taras, que
he tenido que superar con mucho trabajo, creo que ha sido importante haber tenido que vivir eso. Vengo
también del encuentro con muchas personas que han aportado mucho a mi vida, no precisamente porque hayan
sido muy benevolentes, por el contrario, eso ha sido importante. Han generado una fortaleza en mí. Un
ejemplo: Siempre he dado con gente que ha subestimado lo que yo puedo dar, pero siento que eso ha sido
importante, porque siempre he sufrido una inseguridad tremenda de lo que yo soy. Esas personas que nunca han
creído en mí y que siempre han puesto en duda lo que yo puedo dar, han hecho que yo me esfuerce
para crecer más, porque de alguna manera he permitido que no se crea en mí. Ni yo misma lo he
creído. Esas personas me han hecho ver eso. ¿Cómo voy a pedir credibilidad si yo no lo
hago? Ese tipo de personas me han aportado mucho, me han hecho ver que no depende de los demás sino que
depende de mí.
-Cultura son las costumbres que uno puede tener, las costumbres religiosas, las relaciones
entre generaciones. De un tiempo para acá también es las riquezas que puede tener cada ser
humano que conforma un grupo.
¿Esto es sólo en las personas? Pienso que sí, creo que es la construcción que hacen
esas personas cuando se relacionan y las estructuras y la organización que puedan tener entre ellos mismos
Son las expresiones humanas a partir de su vida cotidiana.
-Arte es la expresión de la vida cotidiana llevada a la metáfora, a la poesía.
El arte es la necesidad de expresión del hombre, esa especie de ritual mágico que hace la
cotidianidad más rica.
-Ciudad es un espacio donde se reúnen muchas personas, que tiene una connotación
de tiempo y de espacio muy acelerada y muy al servicio de la producción, donde el ser humano se relaciona
desde momentos muy del consumo, de lo que se pueda comprar. Pero hay mucho acceso a la información y al
consumo de esta. La ciudad es el acelere, se pasa la vida corriendo, no hay posibilidad de contemplación
en la ciudad. Se puede dar, pero uno debe luchar contra muchas cosas para poder llegar a ese estado de
contemplación.
-Ciudad: Es un sitio donde el tiempo no permite la contemplación de la vida y eso hace
que la relación con uno mismo y con los demás sea muy tencionante, muy angustioso. Pero la ciudad
es también el espacio donde se permite el acceso a la información, ¿qué es el acceso
a la información? Tener todo el cuento de la tecnología, el computador, este te facilita mucho el
acceso a la información, que te hace más cómoda la vida, es el sitio donde se hace mas
cómoda la vida pero también se pierden una cantidad de cosas como la tranquilidad, como la
contemplación, como la relación simple con la naturaleza, con la existencia, todo se vuelve más
complejo en la ciudad.
-Entre lo rural y lo urbano: El campo es para las personas que hemos vivido toda la vida en la
ciudad, es rico para quedarse un tiempo y regresar de nuevo, porque como ya nos acostumbramos a ese ritmo, a
ese acelere, tener en cuenta el tiempo, entonces eso hace que uno que no se adapte en el campo, pero es rico
estar allí. El campo permite el silencio, la conversación con uno mismo, la quietud, el contacto
con el silencio es muy rico. ¿La relación o la diferencia entre el campo y la ciudad? Pues que un
en el campo puede estar tranquilo, entre comillas tranquilo, porque en el país que vivimos es un sitio
que vive unas cosas muy difíciles, que a mí en lo personal nunca me ha tocado vivir una
situación de esas, la diferencia es en la forma de vida, el tiempo es otro, el modo de hablar, de pensar
de la gente, es como el entorno afecta la vida del ser humano, en el campo las personas son mas tranquilas, más
calmadas, porque tienen esa relación con la naturaleza, que les da esa tranquilidad y en la ciudad ese
acelere impide como el dialogo.
-Mural: Es una expresión artística que se hace para la ciudad, es también
un escenario de comunicación, el mural es un símbolo de trabajo en grupo, un medio de expresión
¿la diferencia entre un cuadro y un mural? El cuadro es algo más intimo, es la relación del
lienzo y el pintor, en cambio el mural posibilita el trabajo con otras personas, en esa medida se hace más
diverso más plural, mas abierto en cambio el cuadro es mas subjetivo, ensimismado, mas intimo.
-Urbanismo: Tiene que ver con la organización de la ciudad, es como la estructura de las
vías, de donde están puestos los edificios, los barrios, las zonas comerciales, las zonas
industriales, es la organización de la ciudad, como se divide, como se compone, el ordenamiento del
transito, por donde van los carros, los peatones, a donde se compran los materiales industriales, o a donde se
compran telas. El desarrollo que tiene la ciudad, de como va creciendo.
-Cómo debería ser la ciudad: Con mas espacio entre una casa y otra, Cuando me cambie de casa,
me puse a pensar de como los seres humanos hemos escogido vivir en cajitas, por que teniendo la posibilidad de
tener en la casa un árbol, y en estos soles que han hecho una amiga, ella decía que la ciudad la
atosigaba mucho porque era el calor, era la bulla, en extremo, como un grito de todo, y ella decía que
en Pance era mas rico, porque también era el mismo sol, pero los arboles como que lo mitigaban, y eso
me pareció curioso, porque, los
arboles están allí para prestar ese servicio, para dar esa sombra, y lo que hacemos es cortar el árbol y
hecharle cemento al cuento para que supuestamente sea mas cómodo, Pero pienso que si tuviéramos mas
arboles no tendríamos tanto calor en este momento, como rescatar mas
arboles, mas espacio, porque todo el mundo ahí pegadito, le escucha uno los respiros al vecino, eso hace
una relación muy dura con el otro, porque es vivir siempre en la intimidad del otro, hay unos edificios
que los hacen con un patio que comunica todos los apartamentos, donde vivía antes pilar era así,
entonces uno le escuchaba los ronquidos al señor de abajo, tenaz (risas), eso es antinatural vivir tan
pegado, yo pienso que las ciudades deberían tener mas espacio entre casa y casa, mas espacio verde, por
todo lado, no tanto cemento.
- Almuro: Es un grupo de jóvenes estudiantes que escogieron como medio de expresión
las artes plásticas, que tenemos una necesidad grandisima de expresar lo que sucede con nuestra
institución, y esa institución es el reflejo de muchas otras, de mostrar que la educación
en Colombia esta llena de incertidumbre, sobretodo la educación publica, y no solo eso sino como se
maneja todo el sistema, todo es una incertidumbre, la salud es una incertidumbre, todo el tiempo hay una
incertidumbre en cuanto a la seguridad de la gente, y uno esta metido allí también, entonces
Almuro salió de eso, de esa necesidad de expresar, lo que sucede dentro del instituto, y a partir de
eso han surgido otras ideas, que se han ido madurando y creciendo, y estamos ahorita en lo del concurso, de
hacer los murales. Y Almuro es un grupo que tiene, una capacidad muy rica de trabajar, y de hacer realidad
ideas, y creo que estamos aprendiendo a hacer realidad esas ideas, es un grupo en el que se posibilita eso,
aunque no es fácil trabajar en grupo, yo pienso que eso hace parte del trabajo, de respetarle el ego al
otro, de aprender a mitigar el ego de uno, para posibilitar esa relación con los demás, Almuro
para mi es una escuela de aprendizaje humano, porque es aprender a decirle al otro lo que no me gusta, de una
buena manera, o si se me sale el
hijueputa, también aprender a decirlo. Yo creo que es eso una escuela de aprendizaje humano y a partir
de eso se hacen muchisimas cosas, a través del arte y la expresión que como les decía
ese fue el medio que escogió Almuro, el arte el mural y me parece muy importante el trabajo que estamos
haciendo, porque es sensibilizarnos nosotros frente a una realidad, frente a nuestras propias realidades,
frente a la realidad de mis compañeros. Y en esa medida yo pienso que se posibilita la sensibilización
a la realidad de la ciudad y a la realidad del país, entonces Almuro es eso un grupo de trabajo en
equipo y de aprendizaje.
-La comisión: La comisión para mí el espacio que abrió las puertas
para que un sueño se hiciera realidad, es un sitio que me ha brindado confianza y esa confianza me a
permitido adquirir responsabilidades frente a mis sueños, mis expectativas, he visto que el cuento no
es hacer algo por el trabajo, sino que este trabajo que hago, de pronto pintar una pared, hace parte de mi
proyecto de vida, entonces la comisión me ha dado esas herramientas, para llegar a eso, para que a
través de mi misma el trabajo que yo haga en mi vida es mi proyecto de vida, y ahí me estoy
construyendo, entonces en esa medida, uno se empieza a apropiarse de lo que hace en mayor medida, la comisión
me ha posibilitado eso y a mis compañeros, Es él espacia que nos ha abierto las puertas que nos
ha conectado con los requisitos, publicitarios de difusión, toda la carreta que hay que hacer para
llevar a cabo un proyecto, para mí es un lugar que abre puertas.
-Iglesia: La iglesia es una institución que ha marcado historia en la vida de los
colombianos, porque ella siempre ha estado allí, en todos los procesos históricos, y en mi vida
también, porque yo me eduque en un colegio de monjas y cada ocho días había que ir a misa,
y la tradición era pues que la iglesia acercara al colegio e hiciera las primeras comuniones, entonces
la relaciono mucho con esas ceremonias, bautizo, primera comunión, confirmación, pero no tengo
una relación muy cercana con la iglesia ahora, no voy a misa por ejemplo, ¿que fue lo que paso
con el bautizo? Lo que pasa fue que a mí me bautizaron muy grande, yo tenia cinco años, porque a
mí me daban pesadillas, entonces mi abuela decía que yo tenia el demonio adentro porque no me
habían bautizado, entonces le dijo a mi mamá que me bautizara porque esas pesadillas eran debido
a eso, entonces armaron el cuento pues del bautizo, y todo y la verdad fue que a mi se me quitaron las
pesadillas, (risas), pues claro, eso de todas formas es una ceremonia y tiene su carga allí,
mística, y a mi me sirvió eso, se me calmaron las pesadillas (risas), que mas les cuento de la
iglesia, ¿La confirmación? La confirmación fue que mi mama me regañó, "por
que yo ya estaba muy vieja y tenia que hacer la confirmación", y yo fui a hacerla y yo recuerdo mucho
que allí me encontré a un amigo, que hace tiempo no veía, y me pareció muy rico
encontrarlo allí, pues nunca me imagine encontrarme ese personaje allí, pues el era
anti-iglesia, antidios, antitodo, porque el estudiaba en la universidad nacional y era tirapiedra y mariguanero
y verlo allí me pareció muy chistoso, y el no fue porque la mama lo hubiera regañado, sino
porque el quería hacer la confirmación, y me pareció muy bacano, porque no era tanto
afirmarse en la iglesia sino reafirmarse por el mismo, y así tome yo esa confirmación, como
reafirmarme conmigo misma, con ese compromiso que tenia con mi vida y con Dios porque yo en dios si creo, la
iglesia es la institución allí pero Dios es otra cosa.
- los artistas: hay dos grupos de artistas, uno es el grupo de artistas que realmente está
interesado en un proceso de vida, a través del arte, y no solo con ellos mismos sino con una comunidad,
he aprendido que el artista tiene un compromiso social muy grande, y ahora como artista estoy asumiendo mi
compromiso con la comunidad, que llegue a ella, me interesa mucho el contacto con la gente, que mi arte tenga
que ver con la gente y este relacionado con ella y tenga que ver con la vida. No creo en el arte que es por
allá alejado, porque el arte es la vida misma, entonces no le encuentro sentido al arte que está
por allá lejos, el arte tiene que estar en la cotidianidad de los seres humanos, no sólo en el
grupito de artistas y el grupito de críticos, que tienen los elementos intelectuales o estéticos
para leer una obra sino que a la gente hay que mostrarle. No hacer arte al nivel de entendimiento de la gente,
o sea, no bajar el arte a un nivel de entendimiento, sino que el arte ayude a que la gente entienda otros
lenguajes estéticos, no el que le presenta el medio de comunicación siempre, que tenga la
posibilidad de ver que la estética va mas allá del canon de belleza que presenta el medio de
comunicación, si no que hay otros tipos o miradas de la estética, hay otro grupo que se interesa
mas como en hacer su obra, de ganar muchos premios, y a mi no me gusta ese tipo de artista, porque me parece
muy ego. Ojalá, nunca vaya yo a caer en eso, aunque no estoy exenta de caer allí, pero no me
gustaría, por que se niega la posibilidad de vivir otras cosas más ricas, de compartir con mas
gente, porque empiezan a excluir, porque ya lo que el estudiantico de arte propone no es muy valioso, y se le
exige al estudiante de arte que su ejercicio de clase sea una obra rimbombante, cuando un artista se demora
veinte, treinta años en hacer su obra maestra, si es que quiere hacerla o si le interesa. Para mí
esos son como los dos grupos, el que esta realmente interesado en un proceso de sensibilización a
través del arte, del mismo frente a una comunidad y de la comunidad hacia su obra o a su ejercicio
artístico. Y el otro grupo que está más interesado en llenarse de premios, de que los
saquen en revistas y publicaciones y que salga en arte en Colombia y que hablen bien del etc., etc., pero que
realmente el compromiso con el arte no es desde la vida sino desde el ego, desde cuantos premio me gane, cuanto
reconocimiento tengo.
- destino de la ciudad. Si yo tuviera esa posibilidad en lugar de hacerle una promesa a un
pueblo, de que voy a cambiar la ciudad haría la propuesta para que la cambiemos entre todos, generando
como conciencia de que la ciudad la construimos todos, de que hay que trabajar en equipo para construir cosas,
yo creo que haría eso, porque partiendo de allí salen muchas cosas, porque yo podría decir,
buen pues mejorar la educación, pero si la gente no esta sensibilizada, por muy bueno que sea un
proyecto, o por muy buena que sea una propuesta, si no hay sensibilización frente a lo que se va a hacer,
yo pienso que se pierde el tiempo, porque no hay una conciencia y no hay una apropiación de la gente.
Frente a esa propuesta, yo pienso que el trabajo que yo haría seria como ese, sensibilizar a la gente de
sus capacidades, de lo que puede hacer, que desde ellos mismos surjan las propuestas, surjan los proyectos,
para mejorar su casa, su barrio, su ciudad.
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COUTTIN
-Pues ahí estoy dándole. La busca de esa definición todavía
no ha terminado. Mientras tanto pues tengo ciertas bases en las que estoy
parado y creo en ellas. Las cotejo con otras cosas y veo que tan sostenibles
son. Y hasta ahora, sí, son sostenibles. [No me he encontrado con nada que
me tumbe,] antes con cosas que me afirman. Cuando voy a buscar las cosas que
supuestamente me tumban, me dan como bases. Esas bases son el radicalismo en
mí mismo, la capacidad de creer en lo que soy capaz de producir o de hacer
en determinado momento. Lo demás dentro de esa definición es... Me reconozco
con cierta habilidad manual y lo que esa habilidad me da dentro de la
sociedad, cómo me ubico y eso qué [me da]. Mi búsqueda de identidad es eso:
Lograr un sitio respecto a la sociedad, saber para qué puede llegar a servir
o a no servir lo que yo soy capaz de hacer.
-Vengo de ¡jumf! Mis raíces son bastante disímiles, como
las de todos los colombianos. Un poquito de chibcha, un poquito de negro, un
poquito de europeo. ¿De dónde vengo? ¡Uf! Como tenaz. Yo soy caleño pero mi
mamá es paisa, mi papá es chocoano, mi hermana es zrola, mis otros hermanos
son paisas. Decir uno de dónde es ¡uf! ¡es como complejo! ¡Uno es
colombiano! En este momento soy caleño, convivo con caleños, me siento
identificado con la tierra caleña porque, sí, todo lo que hago y tales es
compartido con la ciudadanía caleña. Comunicarme con la ciudadanía caleña,
eso es lo que me hace sentir de aquí. Hasta ahora lo que hago me compenetra
es con la gente de aquí.
-La mitad de mi vida la viví en Medellín, ahora estoy aquí.
Eso significó quedarme con esas raíces de los paisas. El ambiente paisa es
diferente al vallecaucano. Uno llega pelao y los juegos allá se llaman
diferente. Allá jugar bolas tiene otras reglas, lo mismo que jugar pelota,
jugar con las llantas (hace el gesto de rodar una llanta con un palo). Allá
no es el sandy, es el bolis. Sí, hay cosas que son diferentes. Conocer esas
dos cosas me implicó, no sé, el dominio de [dos mundos], dos formas de ver.
Tenía como dos puntos de comparación, dos puntos de cotejación de las cosas.
Yo decía parva y mis compañeritos de segundo de primaria se reían. [Risas]
No entendían que era la parva sino que para ellos era la panadería. [Risas]
Eso aquí no se usa.
-Cultura es todo lo que el hombre hace y la manera de
hacerlo. Eso es válido para todos, así no todos lo reconozcan. Es eso y a
partir de la naturaleza. Cultura es yo y mi supervivencia. Cultura es yo qué
hago para poner el plato de comida en mi casa. Cultura es cómo pinto, cómo
escribo, como hablo, los modismos y los vulgarismos propios míos, eso es
cultura. O los del barrio o de la ciudad.
-Arte es un camino de expresar cultura, es un modo de una
cultura manifestarse, bastante amplia y bastante permisiva. Las otras
expresiones no dan tanta capacidad. Por lo menos en el trabajo uno no se
puede expresar igual que en un lienzo, en el trabajo se tienen que expresar
los lienzos de tu patrón. Y es una expresión también cultural. Yo no creo en
que el arte sea una cosa para los eruditos y los que nacen con el talento,
eso es un lenguaje normal, como la escritura. Lo que pasa es que no lo
masifican. Tal vez por temor, tabúes con respecto a todo lo que suena a
libertad. O tal vez libertinaje.
-Los artistas son los relegados de la sociedad. Teníamos un
status social antes y los cambios sociales no lo relegaron, pero ahí
estamos, persistiendo, porque la necesidad de expresión humana todavía está.
Todavía late igual. El espíritu humano siempre busca los canales en pueda
desahogarse con mayor amplitud, el arte es uno de los canales que le da esa
amplitud espiritual expresional, de ser. Así es como yo lo veo.
-Ciudad es ¡tenaz! el parche. Es el ámbito, es mi mundo y
mi universo. Donde yo me desenvuelvo, donde yo me siento bien: Soy una rata
de ciudad. Me siento bien deambulando entre las calles, en medio de los
malhechores. Sí, la ciudad es mi ambiente, mi ambiente propicio.
-En el campo están las distancias, el campo es muy bacano
para ir a buscar la ciudad, pero siempre que yo voy al campo es la sensación
del paseo, de lo no mío, de lo que voy a ir a observar, voy a obtener un
regocijo pero vuelvo a mi ciudad, a mi vida de siempre donde me tomo mis
chorros y estoy con mis amigos y con las viejas. Donde reconozco hasta los
putiaderos [risas], los amoblados. "Este es mi amoblado, entonces ¡me
parcho!" En tal barrio están tales amigos y en tal barrio están tales
otros.
-[Desde el punto de vista de los edificios] la ciudad es un
ente frío y muerto para mí, es la norma, es la norma política, es el intento
del estado de cuadrarme la mente, las ideas y el oficio. Entonces lo que yo
procuro cuando convivo en ella es hacer el desacato, jugar a no jugar. Y me
la sodo y por eso digo que me gusta la ciudad, me la sodo con los
relegados.
-A mí me gustaría que la ciudad no fuera ciudad. Me
gustaría que fuera provincia. Es proliferación de ciudad, dentro del
concepto ahora de ciudad, de megaedificios, de megaproyectos y de megapuentes, y de
megabuses... Todo mega-lómano, todo en megalómano, en pro
del hombre para que después yo no tenga sino que sentarme y quedarme en mi
casa a cuidarme de los ladrones. Sí, esa es la tal comodidad que nos ofrece
la ciudad. Debería ser más provincial, como los pueblos: Las casitas de la
gente y los trabajadores, las industrias más aparte.
Las calles, bacanas las calles, dan la posibilidad de
convivencia de la gente, de la cuadra, los vecinos... ¿Me entendés? Entonces
viene el concepto de ciudad y ya no viene la gente, la cuadra, los vecinos,
el barrio, el pueblito, no. Ya es los pobres, los ricos, los negros, los
indios [señala cada grupo en un espacio separado]. Tienen, no tienen
¡quitémosles!
-Urbanismo es tirar calles y ciudades y edificios para
todos lados. Llegar y pasarle por encima a usted, a su casa, porque por ahí
va a pasar el puente. Eso es urbanismo. Y luego, cuando lo hicieron a un
lado, pasarle la cuenta de valorización. Eso es para mí urbanismo. O hacer
un edificio que le convenía más a la celebración social de turno.
-Mural es la oportunidad de llegar y tomarme ese ámbito que
me quieren como enajenar a veces, y expresarle a la gente esa misma
enajenación que nos hacen de nuestro propio ámbito a partir de ese mismo
urbanismo. Es una oportunidad de ser contestatario frente a esa violencia
que nos quiere someter, frente a ese mismo cuadramiento que nos quiere meter
la ciudad. La ciudad nos quiere meter por esa misma cuadrita que va a dar
derecho a una avenida y de ahí, sale a la autopista. Así mismo nos quiere
cuadrar. El mural es esa oportunidad de llevar ese muro que nos quiere
cuadrar y abrir ese espacio para que la gente, antes de llegar ahí y cuadrar
la mente, ahí por la cuadrita que iba, llegue y se detenga ahí y abra la
mente a otros espacios a los cuales enfrentar, darse cuenta de que está
siendo violentado. Otro modo de ver una pared que de otro modo es un
obstáculo y es hasta horrible para él. Unos parches que son solitarios y
hasta de pronto lo atracan, hacérselos amables, otra vez más propios. Para
mí el mural no es esa cuestión de los mexicanos, para mí el mural es una
cuestión más de la gente, del pueblo, más popular.
La Guernica fue la primera oportunidad que tuve de ver el
efecto del trabajo artístico puede tener sobre gente sencilla. La gente que
nos observaba ahí eran borrachitos, loquitos, o la misma gente, sí, los
dueños de la casa. La dueña de la casa donde lo hicimos era una profesora, y
ella sí ¡uy! con sus cuentos intelectuales y todo eso. Pero por lo general
eran bazuqueros, la misma gente de por ahí que decía ¡qué extraño de ver
jóvenes ahí pintando! Para mí fue muy bacano, fueron unas emociones muy
bacanas. Una experiencia muy enriquecedora desde el sentido de que pude ver
eso, la reacción de la gente frente al trabajo artístico, de gente que uno
no ve en galerías. Uno ha hecho trabajo en galerías, en museos. La gente
sencilla no se atreve a ir por allá, fue la oportunidad de verlos hasta
llorando con La Paisa, eso para mí fue de lo más. Como un viejito que le
dicen "Picasso" y se ponchó a hablarnos de la obra, conocía más de la obra
que nosotros. Nos dio para el chorro y tales.
-Almuro unos locos con un proyecto ahí. Implican eso y las
respuestas anteriores. Para mí ¡uf! el complemento de una necesidad de
expresión, un complemento humano para una necesidad definida, como una
comunicación, una comunión. Todos estamos, sin quererlo nos fuimos uniendo
en pro de una necesidad que teníamos de mostrarnos a determinado público.
Una búsqueda de nosotros de querer abrir el arte, y de protestar
también.
-[Al realizarle los bocetos a otro] siento como que se me
está enajenado un poquito el proyecto, como que he perdido propiedad sobre
él. Cuando la idea era tomarnos las paredes y plasmar los bocetos de
nosotros, ahora ya es realizar la idea de otro. Sí, es una idea como ajena.
Pero de todos modos todavía no se ha perdido el contenido ideal, lo que me
gustaba de lo que es Almuro: Una oportunidad de expresarle algo a mi ciudad,
algo que yo sé que mucha gente ha querido expresar y simplemente no habían
encontrado ese canal. Yo veo ese canal y Almuro es eso, esa oportunidad. Y
el proyecto de los murales es esa oportunidad de expresarle algo que
considero es importante para mi ciudad.
-Los videoforos de la comisión me reafirmaron en mis ideas
de nacionalismo, aprender a querer un poco más a mi gente, a estimarla más,
comprenderla más y a llenarme menos de odio cuando los veo por ahí,
cagándola [risas]. Sí, cuando los ve uno denigrando de uno mismo, porque
cuando uno ve un compatriota por ahí, mal, lo que piensa es eso "¡Ah! ¡Ese
h.p. cagándola!" [risas]
-La Comisión en sí es un instrumento, me dieron la
oportunidad, me patrocinaron. ¡Son la plata! Son los de la plata. Ese
contacto mío con la Comisión ha sido el de la formación a través de los
videos. De la Comisión no sé. En los videos confronto cosas que de otro modo
no lo habría hecho. Era cosas que por lo menos lo del indigenismo, lo del
cuidado de la naturaleza... Son cosas que yo ya había leído por otras partes
pero que siempre me habían llamado la atención y que son cosas que aquí no
cuidan. La gente no es nacionalista en ningún sentido. La gente se
avergüenza de ser colombiano. Me dieron bases para tener con qué
sustentar mejor cuando yo vaya a enfocar mi trabajo con respecto a eso.
-La Iglesia es un ente de sometimiento igual que la
política. De religión a política no hay ninguna diferencia. De todos modos
es una idea imponiéndose a las demás, eso es política. Es una idea queriendo
decir que es más estable que las demás. Es política.
-Yo me he criado dentro de la más férrea tradición
católica. Mi familia ha sido muy católica. Y yo veo las diferencias que hay
del catolicismo a cualquiera de las otras sectas, yo las veo muy bien. Son
como patas nuevas que le han surgido, como cristos nuevos que han nacido con
el tiempo. Como unos errores ahí, más garrafales que los que comete la misma
religión. Son unos entes inferiores. Sí, fíjense y verán la gente que sigue
a los pastores. Verán: Siempre es la negrita ignorante, la gente de bajo
nivel intelectual, los enfermos que tienen algún nivel de tara mental.
Analice uno de esos grupos evangélicos que predican por su cuadra y verá.
Esos siempre son gentecita que se aprende un parrafito de la Biblia y salen
convencidos con ese párrafo. Cuando usted se lo refuta con otro
-generalmente la Biblia tiene un parrafito que refuta el primero, por ahí en
cualquiera de las páginas- ahí se quedan pensando, salen echándose
bendiciones y a decir que usted es un maldito. Son gentecita muy baja, no es
igual que blasfemarle a un sacerdote. Usted le blasfema a un sacerdote, él
lo mira y hasta le da risa. ¡Claro! Un nivel intelectual superior, puede
entender exactamente a qué palabra se está refiriendo uno, sabe qué es todo
lo que le está diciendo uno y le da hasta risa. No se espanta, le dice
exactamente de que capítulo y de qué versículo se lo sacó para bajarlo de la
película. Hasta un pastor, uno coge y le blasfema a un pastor y le dice que
lleva el cristo de espaldas porque uno no ve cristianos reales, porque uno
no ve a nadie viviendo el Evangelio, y ahí mismo se quedan diciendo "a mí
nadie me ha respondido así y tales" y se retiran callados y lo miran a uno
como mal. Si uno le dice eso mismo a un cura, ahí mismo le da la razón, ahí
mismo se lo acomodan. Y no sale a echarse bendiciones ni a decirle nada.
Claro que eso también depende de la edad del cura. Pero siempre es diferente
el nivel intelectual de esas gentes. Los mormones, los Hare Khrisnas, todas
esas religioncitas, todas esas pseudosectas y todo eso, esos raros. Si usted
quiere buscar respuestas serias, diríjase a los católicos, porque si usted
va y se dirige a los evangélicos, ellos saben que no sos evangélico y
entonces se vienen con toda su carga política. Si vos te dirigís a los Hare
Krisnas, igual. A cualquier secta o religión que te dirijás que no sea la
tuya, ellos vienen con su carga de ataque, ellos vienen es a la carga. En
cambio, vos te dirigís a un sacerdote o a una religiosa y siempre, si no
saben, si no dominan el tema, te mandan donde otro, que sepa, pues. Pero no
se estampan con vos. Ellos siempre dominan sus cosas, son tolerantes. Yo
hablo así porque he tenido contacto directo con sacerdotes, muchos de mis
amigos se han ordenado, mi hermana era religiosa, yo era monaguillo. Yo era
camandulero, andaba con la Legión de María. Empecé a alejarme de la Iglesia
fue por los antitestimonios, porque así mismo como veía el cura
extremadamente místico, uno que era casi un santo, entregado completamente a
su misterio y tales; yo veía al cura borracho, detrás de las muchachas del
grupo de oración. Lo veía por ahí. Sí, me gustaba ver esas cosas, yo era el
monaguillo, me escondía, me robaba las ostias con el vino y me escondía por
ahí, a comérmelas con el vino y ahí era que pillaba más de un dato de esos.
Yo decía "pero, tanta seriedad y tanto misterio y vea donde se les caen".
Uno se daba cuenta de que no eran todos, no. Es como en todo que hay de
todo. Pero de todos modos no era como para arreglarle la parafernalia a
aquel, que tradicionalmente le guarda como a la Virgen. Yo me di cuenta que
lo que me daba la religión lo podía obtener por mí mismo, no necesito curas.
La religiosidad una la puede llevar sin curas. Sin guías espirituales. Es
que es peligroso dejarse llevar por guías, uno no sabe cuándo se le corrió
el casete y comenzó a llevarlo por donde no es. Eso es peligroso. Es mejor
llevarla por donde si algo le pasa, es responsabilidad de uno. Si empezó a
invocar el diablo y por allá lo poseyeron 50 espíritus, ya, es culpa suya.
Se fue a adorar al diablo, sí, ya ¡huevón! se fue a poner de papaya.
-Los artistas que he tenido oportunidad de conocer son puro
ego. ¡Uy, sí! Puro engreimiento y puro ego. Cierto que tienen de lo otro,
sus méritos. Al principio más de uno ¡uf! tiraba cierta admiración, cierta
reverencia. ¡Claro! Uno es un iniciado en lo que ellos ya han logrado, uno
va por ahí para luego... Pero después de tratarlos, son más el ego que en sí
la carga ideológica, se han caído más de un resto.
Eso ha tenido implicaciones dentro de mi búsqueda
artística, porque por aquí hay unos locos que van dentro de un camino de
pautas, dentro de cosas que yo quería continuar o anular para un futuro
trabajo mío. Y gente con la expectativa de maestro y que tales, luego
conocerlo y ver que es más lo que yo veía en el cuadro que lo que él quería
poner ahí. Se me cayó todo. Me voy a buscar para otro lado. [risas]
-Si tuviera en mis manos el destino de la ciudad, yo se la
entregaba a la gente. Es que la ciudad no es de la gente. La ciudad es de
las empresas, es de las fábricas. "La ciudad es la gente, la que hace la
ciudad", no. Como los estamentos sociales, como la gente del billete, esa
gente es la que en verdad hace la ciudad. La ciudad no la hace la gente del
barrio, el pueblo, no. El muro es un modo de entregarla. Es un modo de
hacerlos sentir dueños, de hacerlos observar la ciudad de un modo distinto,
de hacerlos sentir dueños, que la ciudad de otro modo se puede sentir, como
más apropiados de su propio espacio. Más digno. Yo digo que al entregarle el
mismo espacio a la gente, la gente lo hace agradable a sí misma, y en ese
sentido es digna. Yo dudo mucho que para la señora que vivía criticando en
la avenida sexta, cuando construyeron esos puentes de por allá, la
desplazaron. Yo no creo que ella se sienta conforme con que le hayan tumbado
para construir, yo creo que ella se debe sentir menos de esta ciudad
desde que la desplazaron así tan feo por el progreso. Para ella ese progreso
debe ser agresión, debe de ser horrible: "Me echaron de mi casita donde me
crié". Yo me dí cuenta de testimonios así, de cuando construyeron. Eso fue
leyendo testimonios del Cali Viejo, cuando construyeron ese puente que va a
dar aquí, detrás del CAM. Allá había casas tradicionales, antiguas, de
familias de siempre de aquí de Cali, y fueron sacando esa gente simplemente
porque iban a construir puentes y era necesario abrir esa vía ahí, y eso
había perdido mucho, y la salida de Cali era de ahí para allá, y el comercio
y la fábrica y la industria... Y sacaron familias tradicionales, de Cali.
Tumbaron casas que eran bonitas, dejaron un lote baldío ahí y al lado un
puente frío que es una curva para los atracaderos, una curva de ladrones.
Ahí no duermen sino locos, y si usted pasa ahí a las ocho de la noche, lo
cogen. Entendés, en pro del supuesto progreso, enajenan a la gente lo que es
el sentido de pertenencia a la ciudad, le quitan la ciudad a la gente. En
vez de llegar y pintar, como nos decía el viejito de ahí del muro de los
serenateros, en vez de pintarle un paisaje bien bacano, le ponían un letrero
ahí de Coca-Cola con una vieja en pelota. ¡Tenaz! Lo hacían sentir con
desgano de mirar su propia ciudad, porque él es un tipo que se siente
chocado. Es uno que se levanta a las siete de la mañana y al frente de su
casa ¡ajh, h.p.! ¡A lo bien! Como hago yo cuando veo la "Chevignon" al
frente de mi casa, o la de Rodenhouse ¡Qué boleta! Uno con ganas de ver
siquiera el basuro de Navarro, pero no [toca esquivar el edificio, torcer el
cuello] para ver el basuro ahí. Le quitan a uno el espacio. Llegan y le
meten una avenida como la Quinta a un barrio como San Fernando y le quitan
todo lo que era de barrio, todo lo que era de la gente, la gente ya no sale
a los parques. ¿Por qué? Porque hay un poco de gamines que son de otro lado
robando por ahí. Lo volvieron turístico y como es turismo lo que pasa es que
se vienen los ladrones a robar. Le quitaron el barrio a la gente que se lo
sodó, a la gente de ahí. Llegan y crean una ley, de cómo uno tiene que sacar
el perro, con bozal. El perro de uno no es bravo, sólo porque es de
determinada raza y de determinado tamaño, tiene uno que sacarlo todo
amordazado. ¡Ya qué ganas le quedan a uno de salir! Va a otro parque y se
encuentra con el tombito y se la va a montar porque va con el perro y no lo
lleva con bozal. Así, con el perro, le quitan a uno la ciudad. Ese sería el
modo de yo entregarle la ciudad a la gente, hacerle ver a la gente que son
coacciones a la propia libertad, a la propia expresión y con la expresión,
entregársela. Darle a la gente la oportunidad de que se exprese.
[Regresar arriba]
FREDDY
Trato de ser un individuo en esta colectividad y aportar lo
que el interior de mi espíritu dicte. Darle la oportunidad a otra gente que
de pronto no tiene como la capacidad de imaginación y decirle que hay otros
mundos, al interior de uno mismo, que se pueden explorar.
-Soy de aquí de Cali, de mi familia compuesta por cinco
integrantes, dos hermanos y dos padres. Llevo estudiando cuatro años artes
plásticas y empezar a ver, a tocar el mundo que tenemos afuera lleno de
secretos, a punta de color o poesía. Antes de estudiar artes plásticas
trabajaba en un taller de mecánica y al principio fue bacano aprenderlo, o
sea, conocer el invento del hombre, a través de su maquinaria, conocer
pequeños artefactos, cada uno unido con los otros y conforman una totalidad
que hace la propulsión del movimiento y cosas así. Pero con el tiempo uno
nota que la gente, algunos clientes que van allá, son gente muy
materialista, gente que quiere tanto al carro que lo quiere más que a su
propia familia. Cualquier sonidito... y allá. Están así pendientes, llaman
hasta cuatro o cinco veces al día a preguntar como le fue al carro. Y uno
pregunta ¿será así lo mismo con su familia? ¿O será una fijación así, ya, a
lo estándar, estandarizados, moldeados? Y de un punto para acá siento que
ese oficio para mí ya no me da más satisfacciones espirituales. Simplemente
es una estructura que me da para los gastos básicos. No más. Soy laminador.
Arreglo los carros que otros dañan. Me alimento del mal ajeno.
-Siempre he vivido en Cali, en el barrio Gaitán. Eso es por
Petecuy, La Rivera, San Luis, cerca a la 14 de Calima.
-Ese espacio tiene sus conflictos. Hubo un tiempo en que
habían bandas, pandillas que se mataban mutuamente. La pandilla de Gaitán
contra la de San Luis. San Luis y Gaitán han sido los barrios más antiguos
por esa zona, tienen unos 35 años, más o menos, de fundados. Luego vino La
Rivera, después vino Petecuy. Anteriormente, donde está Petecuy ahora,
quedaba un sembrado de puro millo. Eso era inmenso; recuerdo que nosotros
pasábamos por allí y bacano, había puro millo y uno (hace un ademán de
paisaje con la mano). Cuando entró Petecuy empezaron los problemas por que
ahí una vez estuvo el M-19 asentado y ahí se mantenía la tropa y eso es
mucho problema. Después se fue calmando porque ya entraron las milicias y se
fue aplacando todo. Sin embargo todavía hay problemas, ahí en
Petecuy, se
movieron porque llegó la autopista que es la periferia del mismo barrio. Ya
bien adentro, en el jarillón, sí, hay bastantes problemas: Mucho atracador,
mucha pandilla. Lo que hay que rescatar es que la gente que compró esos
sitios o los invadió porque en algunos es así también, ha tratado de vivir
digamos en una armonía. De pronto siendo tolerantes con sus mismas
falencias, pues entre ellos mismos las cosas se arreglan. También hay
escuelitas, por lo menos en el barrio hay dos escuelas. En Petecuy quedan 3
escuelitas que enseñan dentro de su escasez, pero han ido formando a los
pelaos. La comercialización ha tenido lugar, lo que pusieron La 14 de Calima
ese sector se valorizó mucho. Ahí entraron ampliando la autopista y eso
ahorita hay muchas rutas de buses, es un pulmón más, una arteria más
congestionada. Me acuerdo que antes pasaban escasamente dos buses, uno
pasaba la autopista con los ojos cerrados; ahora pasás la autopista con los
cuatro ojos, porque por toda parte te salen carros, te salen buses. Y
también porque se ha perdido mucho los juegos de base. Uno jugaba "la
lleva", "cojín de guerra", "Yeimi"... Ahora hay mucho tráfico, hoy en día
los niños no salen a jugar porque lo espicha un bus. Se han perdido por
tanta civilización cosas lúdicas, el punto de encuentro en la esquina.
También hay mucho juego mecánico, esos videos, 20 cositas ahí en un local, y
los pelaos se la pasan ahí. Van perdiendo la sincronía entre ellos mismos,
la posibilidad de aportarse ideas, ya no son los juegos de barrio sino que
se sienten... hipnotizados. Han perdido mucho los barrios, los sectores. De
Petecuy, todavía hay gente que está viviendo en los jarillones. Sale mucho
carretillero a llevar escombros, lo que se les presente. Hay mucho
sobreviviente.
-Mis padres son de Toro, Valle. Yo al pueblo de Toro
escasamente he ido dos veces. Cada agosto hay festividades, carnavales. Al
principio yo decía "¡que jartera, un pueblo!" Con el transcurso de los años
me he dado cuenta que en los pueblos se vive un silencio una paz que la
ciudad no tiene. Ya uno cuando se mete al quehacer artístico se da cuenta de
que tiene que estar en paz y silencio para poder estar concentrado. En la
ciudad se da la dificultad porque está la radio, la bulla, los carros y
tanta información visual que lo desinstalan a uno del hilo que está
siguiendo. En los pueblos uno puede encontrar esa paz, esa quietud.
-Cultura es lo que presentan los medios, lo que cada ser
conoce de su entorno. Es un conocimiento básico y la asimilación de las
tendencias que coge la moda, la televisión, la música, sin profundizar más
allá.
-¿Qué le aporta la cultura al arte? Nosotros como artistas
debemos tener el radar siempre puesto ante muchas cosas que nos llegan y
decir ¿esto tiene calidad o es pasajero? ¿o es diferido, prácticamente
vuelto? En ese vaivén va la gente, conociendo situaciones efímeras. Ellos
adaptándolas y al mismo tiempo perdiendo como esa identidad porque va de
brinco en brinco. De pronto el arte toma partes culturales y las profundiza
más, y muestra a la gente que las cosas sí son efímeras pero que tiene más
consistencia, más del espíritu. La gente hoy en día está muy amaestrada, por
ejemplo sale una canción en diciembre y dicen "¡qué
berraquera, qué
canción!" y pasa enero y febrero y ya no se escucha, la gente ni siquiera se
acuerda. Es porque está tan amaestrada que tiene ese sentido de, digamos, de
comercio. Y así como hoy lo dejan, mañana sale otra canción y se asimila, se
pegan a ella y se van dejando. Después uno ve que regresan, las reencauchan
otra vez, la gente vuelve otra vez a consumir. El arte es como decir
"retomemos eso pero metamos nos más adentro, no nos quedemos en la
superficie".
-Ciudad es la unión de todos y al mismo tiempo la desunión.
Es el gran elemento que une todos esos objetos. Como decir un cuarto, en una
parte está la cama, en otra la estantería, los libros. Entonces una ciudad
también, pero muchas veces están desintegradas por partes. Unas no se
conocen con otras, así es la ciudad. Vos vas al centro, ves una gran
convulsión. Uno subiendo por San Antonio lo ve más relajado. En cierta parte
encuentra silencio. Si uno va por la 10, por el teatro Sucre, eso si es
convulsión, el resigne, de todo. Cada ciudad tiene sus puntos, ciertas
atmósferas. Es como un universo ahí, envuelto.
-El campo es más pegado a la naturaleza que la ciudad. Es
más el silencio natural. Es hacer uno silencio y escuchar la naturaleza.
Escuchar el río, el mar que canta. De pronto uno, si se fija, ve cómo se
mueve la hoja, como zumba por el viento. En cambio aquí en la ciudad... De
pronto uno en el campo siente que está más quieto, que no hay ninguno de
estos peligros de si te van a atracar o te van a atropellar, ninguna de esas
cosas, y no estas con el contagio del consumo, de los ídolos que fabrican
las empresas, el comercio, la publicidad. Siempre estás vos y la tierra, lo
básico, los elementos básicos de la creación. En la ciudad hay antojos, la
expectativa de si te va a atracar, del vendedor, de las vitrinas que
presentan esos productos como los cereales(?), y uno el anhelo de tener esos
productos, es un hostigamiento el tenaz. No hay silencio en cualquier
momento, todo es bulla. En una esquina encontrás una bulla diferente, en la
otra, otra y, sí, es la mecánica del ser humano, lo artificial, a lo que el
ser humano crea para sí mismo. Es perderse en todo eso.
-Urbanismo sería mirar la conducta de cada individuo, la
conducta de los que gobiernan. Decir urbanismo es una sola entidad, es muy
difícil para mí. Cada individuo que pertenece a la ciudad lo maneja de
manera diferente. Decir urbanismo es decir "no botar los papeles en la
calle" o guardarlo y buscar un recipiente donde irlo a echar, respetar
digamos los muros. Para otra gente urbanismo es botar los papeles en la
calle, y de pronto si tiene un aerosol, pintar un corazón y decir "Amanda te
amo", eso es un medio de expresión urbano también. Llegar a decir un
muralismo urbano es muy difícil y más cuando uno ve que gente necesitada
está vendiendo sus productos en la calle y llega el policía a desalojarlos
de ese lugar. Es difícil de decir qué es urbanidad porque no hay una unión.
Siempre escuchamos que vivimos en una constante lucha unos con otros, una
órbita, una deriva. Decir una urbanidad, que todos tengamos atención, no
creo que exista.
-La ciudad es muy difícil que sea porque viene atendiendo
la necesidad de los tiempos modernos. Una ciudad bacana sería como era Cali
en 1940, que no había tanto tráfico ni tanta polución, no actividad, ese
silencio, esa serenidad. Que la gente, poquita, se conociera y tuviera fe.
En estos cambios uno va por la calle y encuentra gente que te mira hasta
mal, sin siquiera uno conocerla y te hace mala cara. Uno va y ve gente que
coge la cartera pensando que uno los va a robar. Se ha perdido la confianza
y a entrado lo contrario hacia el otro. Yo añoro, aunque no conocí a Cali en
1940 pero sí he visto por lo menos fotografías, que era una ciudad que
estaba en su desarrollo, no tan acelerado pero estaba allí. Pero ahora es un
desarrollo el tenaz, hoy en día vos ves una inflación y mañana te están
tumbando. Se va y ¡fus! encuentra todo moderno. La ciudad se ha convertido
en eso, nos obligan a vivir siempre en ese cambio sin tener una apropiación
de la ciudad.
-Mural es para mí una expresión, más que contestataria o
política como la de los muralistas en México, libre, así como la pintura de
caballete, netamente una expresión del espíritu. Expresar por medio de un
símbolo cosas como el mundo está lleno de muchas máscaras, disfraces, de
carnavales, pero también hay que darle importancia al espíritu. Porque a la
final nos morimos y todo esto que hemos creado, esta maquinaria, se queda.
Que se valore el espíritu y no esperar a que nuestras ausencias se hagan
permanentes.
-Arte para mí fue lo primero que el ser humano aprendió a
hacer. Desde los principios de la humanidad hasta el recién nacido, a los 4
meses, coge un lápiz y hace sus primeras líneas, es su primer lenguaje.
Deberíamos reconocer que todo ser humano es capaz de ser artista, sólo que
los medios lo han castrado y el arte es conocerse uno mismo; así mismo ser
tolerante y permeable con los demás.
-Almuro, independiente de qué es un grupo para pintar
murales porque yo soy una persona que poco me gustan los grupos, a veces me
dicen que soy asocial, que no me socializo bien, que estoy solo. Si hoy en
día uno quiere salir adelante, solo es imposible. Hay una maquinaria tenaz
ahora que te aplasta, entonces hay que estar en grupos y con la fuerza de
todos unificar. Para mí el grupo Almuro es importante porque me estoy
compenetrando con mis amigos, estar con ellos y tener una oportunidad de
entablar una relación mucho más estrecha, de no ser tan yo, egocéntrico,
también aportar y que me aporten. Al pie de la experiencia del otro yo no me
puedo dormir.
-La Comisión es, hablando de materiales artísticos, el
aglutinante, el que amarra todo. Lo que enlaza, es el aislamiento necesario
para que todos tengamos una atracción y no estemos a la deriva, con ideas
sueltas que no se puedan amarrar sin nada que las atraiga. Es como el
centro, digamos el sol así, y aquí están todos los planetas, dando vueltas
con sus ciclos y así permanece. Esta experiencia ha significado conocer
nueva gente, ya no sus rostros, ya no su risa, sino qué hay adentro, qué es
lo que los mueve en común: El servir, el crear, hacer arte. Llegar a la
gente con el espíritu más acondicionado, más abierto, dispuesto a las nuevas
expectativas. La Comisión es un gran espíritu que está abierto a los demás.
Que sigue, que es posible quedarse, produciendo, trabajando.
-La Iglesia para mí... Yo soy una persona que cree en un
Dios, en un Dios personal. Ha mucha gente han manipulado, creo en algo
divino que todos tenemos. Negar esa parte del ser humano es como negarse que
la tierra existe. Creo en un Dios justo. No voy a la Iglesia... No sé, de
pronto porque cuando estaba en 3° de primaria me tocó una monja y con ella
todos los días era rezando, salíamos de clase rezando, íbamos para la casa
rezando y de tarea el día lunes había que llevarle el Evangelio, levantarse
a las 5 de la mañana a escuchar la misa. Ahí lo vi como una fobia, como una
esclavitud, una obligación de ir, no porque me naciera sino porque tenía que
presentar una tarea. Me he creado como fobia y para yo creer en Dios no creo
que necesite ir a la Iglesia a rezar una misa sino que de pronto creo en
Dios por medio de mis actos hacia los demás. Yo que gano con ir a la Iglesia
a darme golpes de pecho y al salir estoy calumniando al otro, estoy
negándole un favor. Ahí es donde yo les digo ¿dónde está la sintonía con ese
ser espiritual de arriba? Y nos metemos en una creencia por medio de una
media hora a rezar, a que nos perdone, si los otros actos lo niegan. Más
bien creo que la religión de uno deben ser los actos a la demás gente.
-Los artistas, hablando en el sentido de ideas, cualquiera
es artista. De ahí a que la idea manipule o la idea haga abrir los ojos a
los demás, todo es cuestión de cada individuo. Para mí el artista es el que
abre los ojos, no quiere manipular sino que abre los ojos a la demás gente
que está manipulada. Decirle que lo que estamos viviendo es pura ficción,
todo ficticio, sino que la realidad está dentro de cada uno. Esa realidad
que mientras la escogemos de tanto adorno artificial se hace más pobre. De
pronto el artista es, en ese sentido, el umbral. Como decir "vea, para vivir
bien no necesita de tanto lujo ni tanta cosa, simplemente ande con lo
básico".
-Si tuviera el destino de la ciudad en mis manos quitaría
tanto comercio y en esos espacios le devolvería la identidad a esos espacios
de lo que antes fueron, un parque. Sí, el comercio últimamente es el último
dios que se está gestando. Hoy en día la gente no va a un río sino que va a
ver las vitrinas, a ensoñarse con sus deseos que no pueden ser, deseando lo
que no pueden conseguir. Se van allá y forman como súbditos de esos grandes
ídolos, esos tótem de edificios. Es un laberinto de puros deseos
inconclusos. Es como abolir gran parte de eso y dejar unos cuantos que tenga
lo básico y el resto pues los pasamos al espíritu, a los espacios abiertos.
Aquí siempre hay esa tendencia de encerrarse a toda hora entre cuatro
paredes. Más parques de diversión para los pelaos, dejar todos esos
nintendos. Sí, volver como a esa vida más aborigen, más indígena. Espacios
que están ahí sembrados de pura hierba, construyamos algo para la gente que
no tiene, el que no lo utiliza pues que lo done, como hacer algo. Sería como
un cambio así para la ciudad, y respetar los monumentos, o sea que si hay
una pared, volvamos a levantar pero con su misma estructura. No tumbarla
porque ya es vejestorio y no sirve. De todos modos es una entidad, una casa
de 50 años posee una historia de ciudad ahí, sin ser una sola casa. Por ahí
pasaron muchos inviernos, muchos veranos. Una casa en la que han vivido 20
familias o una sola familia, hay muchos recuerdos invictos ahí. Decir
"bueno, el tiempo siempre nos deja cenizas, tratemos de que el tiempo se
detenga ahí un poco y tengamos esa raíz ahí". Hoy en día es como vos decís
el desplazamiento, no importa la raíz, tumbemos. ¿Cuál es el progreso, no?
En pos de lo material, no de lo humano. Menos lugares humanos sino espacios
que van encerrando. Yo por lo menos tumbaría mucho centro comercial, el
100%. Que queden unos cinco o seis en la ciudad, que la gente vaya, de resto
puros parques. Decir "sea el espíritu abierto", la gente le tiene miedo a
eso. Vive llena de miedos, en su propia ciudad crea fortificaciones para
esconderse de lo que hay afuera, sin pensar que en ese encierro se
intensifica más el miedo. Da más el deseo, el gusto como de la ausencia, de
no poder tener lo que necesita; se encierra y sale como caótico a la calle.
Mientras quitemos esos ídolos artificiales, todo manejado, podremos volver
tal vez a ser nosotros mismos. Volver a ser, a sentir, volver a tocar un
árbol. Hoy en día tumban un árbol que está molestando las cuerdas de la luz
como si nada. Un árbol que se ha templado cien, doscientos años. Que si él
pudiera hablar nos diría cuánto ha pasado. Nosotros no tenemos conciencia de
eso. A la final tratar de darle la ciudad a los pelaos que están tratando,
haciendo vivificar la ciudad, que cuando ellos crezcan digan ¡uf, bacana esa
ciudad! Y no digan "quede atrofiado porque nunca conocí un árbol, sino que
conocí muros, grises, concreto, asentamientos". La ciudad es un universo que
se está expandiendo, al mismo tiempo se está contrayendo, se está hacinando.
Ya el espacio de la ciudad no alcanza para tanta gente. Es como abrir esos
espacios no cerrarlos. Sería como tumbar todos esos ídolos falsos. Y, no, y
quitar todas esas huevonadas de papeleos. Cada uno andando sin cédula, que
crean en su propia palabra. A mi me parece como ridículo constatar que para
decir que yo me llamo Freddy tenga que presentar mi cédula porque no me
creen, no creen en mi palabra. Para creer en un ser humano tengo que traer
su nombre escrito con su número y su apellido. Y no se te cree. Si vas a
hacer una vuelta, un negocio ¿qué necesitás? Tres, cinco papeles de
permisos. ¿Dónde está la credibilidad, la confianza en la palabra?
Posiblemente anteriormente había, hoy ya no existe. Si vos no ponés tu
firma, o decís con esto consta que estás vivo, en esta república, no se te
cree. Dejar es parte de tanto papeleo y volver a la palabra, al espíritu,
decir "soy fulano de tal, hago esto y esto" y punto. Y listo, le creen. No,
es muéstreme su diploma, muéstreme sus calificaciones, donde está su nombre
aquí, su firma... Bueno, en fin. Son tramas que son para puro control, yo
también volaría todo eso. Hacer un nuevo reajuste. Eso es lo que yo
cambiaría, más o menos.
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JOHAN
-Desde finales de mayo integrante de Almuro, estudio artes
plásticas, llevo tres años, un semestre de música, he viajado por casi toda
Colombia.
-Siempre he encontrado mi vida aquí en Cali, siempre. Llevo
bastante pero no he estado largas temporadas viviendo fuera de la ciudad.
Cuando nací mi mamá era la única responsable de mí. Ella tenía que trabajar
y tuve que venirme a vivir con mis abuelos, entonces hasta los siete años
viví con ellos, hasta que mi mamá formalizó su relación, organizó sus cosas
y yo me fui a vivir con ella. Viví ese tiempo con mi mamá hasta los 17-18
años y he experimentado ya la vida viviendo solo, viviendo con otras
personas de mi familia, viviendo en zonas alejadas de Cali, con mi novia. Mi
familia, la Dávila, la que siempre ha estado conmigo, creo que son todos del
Valle, de lados de Vijes, Yumbo, de las veredas por ahí y aquí de Cali en
especial. Mi papá es de acá de Cali pero su familia más preciada es de
Popayán. Estar en diferentes partes del país, me nació por una necesidad
fuerte, no podía estar aquí en Cali un tiempo, sin el fin de semana estar
fuera. Era una necesidad, tenía la apreciación por sentir otras cosas y a
medida de estas experiencias fueron creciendo otras inquietudes, más a
fondo. No solamente viajaba por salir sino ya por conocer, por sentir climas
diferentes, por conocer gente. Después fue un poquito más especial porque ya
era sentir cosas totalmente esenciales como conocer culturas diferentes a
una ciudad tan conservadora como es Cali.
-Cultura es un orden de costumbres, de diferentes
sociedades que se han organizado para cubrir sus necesidades. Ahí está todo.
Para contemplar unas sociedades en general. Eso es válido para todos.
Especificando hay diferentes tipos de cultura, son un poco de cosas más
complejas, más diferentes. Lo que digo es para partir de todas las
culturas.
-Arte es crear con el espíritu. Es una necesidad primordial
de un ser humano, la necesidad de crear partiendo de un nivel de
sensibilidad, de ir enriqueciendo ese nivel de sensibilidad que es el
espíritu. Es como una evolución. Todas las personas que hablan del espíritu
para mí es su nivel de sensibilidad, es la conciencia de ese nivel.
-La ciudad es un pueblo con mucha, mucha más gente, pueblo
de lo que necesita. Ahí metemos lo de las necesidades de las personas, de la
sociedad, a eso me refiero. Es mucho más de lo que uno necesita, de lo que
necesita una comunidad. Esas necesidades son la regla de necesidad de una
sociedad: el trabajo, salud, vivienda, empleo, recreación. Diferentes tipos
de necesidades, son las que se hacen en una sociedad para poder que todo el
mundo se distribuya en labores distintas para convivir. La ciudad sería como
el espacio de excedente, que es mucho más. También puede ser muchos
pueblos.
-El campo puede ser una finquita, una vereda o un
municipio. Son espacios donde todavía hay un poquito de unión porque todavía
se encuentra sólo lo necesario. Entonces la gente puede compartir más, lo
que puede aportar. Es lo que te digo en la ciudad, quedan como muchos
pueblos. Es mucho más difícil el contacto colectivo. Otra diferencia es el
contacto con la naturaleza, la valoración. En el campo la valoras más. En la
ciudad, el ritmo te ayuda a valorar más el ritmo tecnológico.
-Mural es esa necesidad de llevar una expresión y llevar
una unión, porque así como venimos hablando de un pueblo en la ciudad y del
campo, tienes más facilidades de comunicarte en el campo. Un mural sería
como el medio para expresar con el arte una necesidad, inquietudes,
mensajes, sentimientos e historias para muchos pueblos que habitan una
ciudad.
-Almuro es un grupo de artistas con muchas necesidades de
unir a los artistas, a toda la comunidad. Con ganas de compartir lo que
saben, con ganas de expresarse, con ganas de vivir, de mostrar nuevos puntos
de vista y de conocer, aprender, por delante de todo. Cada uno en cierta
forma a demostrado que en algún momento es artista si considera que puede
serlo. Pero yo he visto muchos artistas.
-La Comisión Vida, Justicia y Paz es el espacio de
desarrollo, de archivo, de colaboración. Ya nosotros los del grupo la hemos
tomado como nuestra base, esperamos que así sea. Un espacio donde podés
encontrar el apoyo para rescatar estas necesidades que tenemos de
culturizar, de rescatar, de recordar la cultura. La paz todavía no la tengo
clara, pero la podría interpretar como cierta libertad.
-La Iglesia parte de una necesidad como es la creencia, y
con la creencia la religión, con la religión parte el ordenamiento de la
Iglesia. Entonces es como esto, como de pronto puede ser la Comisión para
nosotros. Es una institución de ordenamiento para esa religión.
-Los artistas que se encontraron con el concurso son
personas que de pronto encontraron un espacio para expresar esta inquietud
de artista. Muchas de las personas que ahora tienen la posibilidad de tener
una pintura suya en la galería de arte urbano en Cali es una oportunidad de
expresarse, de ser artistas, de mostrar que no son un ser muy pequeño en la
ciudad, un espacio grande.
-La cultura parte de las necesidades primordiales del
hombre: Comer, dormir, sentir, creer. Con respecto a ese creer y llevándolo
a la cultura, es como creer en la evolución de esa colectividad, creer que
puede haber un desarrollo humanístico de esa colectividad. Ahí viene lo que
dije anteriormente de los trabajos, el crear, luego viene el arte. Es una
necesidad que viene de la cultura. Todas estas labores que tiene cada
colectividad cuenta para una colectividad. Todo eso queda muy suelto. Lo de
creer es algo muy complejo. No es solamente decir "yo creo en este man, yo
creo en esto". Es de lo que parten las religiones, después las religiones se
involucran en la cultura, las creencias. Uno necesita creer en alguien
superior a uno, alguien que sea más adelante. Muchas culturas han trabajado
con diferentes religiones y han optado por un dios o por dioses, de los
alimentos, de la lluvia, de todo lo que nos surte, alguien a quién
agradecerle. Frente a una cultura bien desarrollada, una creencia pura sería
creer en uno mismo como ese ser capaz, en ese ser poderoso, que puede
desarrollar, que puede dar, compartir, que aprende cada día más. Como van
las cosas nosotros no hemos sino explotado un chiquitico porcentaje de la
capacidad que tenemos. Hay que pensar mucho en las capacidades que tiene el
ser humano. Son muchas.
-Los artistas son las personas que buscan el conocimiento
de ese hacer y ese desarrollo, y con eso va el desarrollo de la
sensibilidad, es el desarrollo espiritual, el desarrollo intelectual, todas
las capacidades que tiene el cuerpo, la materia, los estados. Un artista es
una persona que tiene como principal investigación el ser mismo, que crea y
que siente por delante de todo, y lo expresa.
-Si tuviera el destino de la ciudad en mis manos, pensando
un poquito en lo que creo de la ciudad, de la grandeza de ser un colectivo
bastante extenso, y lo podría tomar de diferentes maneras. Podría ser la
ciudad como está ahora, o tomar un pueblo desde cero, y tomarlo para
inculcarle las cosas. Si lo tomo como está, es algo muy delicado. Buscaría
una organización de pronto en gente que creo, y trabajar y de pronto con el
ritmo que ha trabajado la ciudad pero involucrando más la cultura, el arte.
Porque es muy peligroso llegar a los cambios radicales, para uno, para la
ciudad, para todos. Tomar las cosas e ir inculcando esa cultura, todas esas
cosas que se van perdiendo y que van deteriorando el sentir humanístico de
las personas. A los alcaldes y a los presidentes les toca un rollo muy
difícil como es aceptar un papel de estos. Sencillamente se ganan un resto
de cuchillos al cuello con la gente que no cree en ellos, que no cree en
esto. Pero de pronto hay que asumir eso, y poco a poco tomarlos con el
tiempo. De pronto tratar de rescatar esa visión humanística. Aunque yo no me
considero el mejor líder para una ciudad. Concretamente lo haría dándonos
más espacios para la cultura, para la expresión, para la integración. A eso
vendría yo a trabajar.
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JOHN JAIRO
-Mi nombre es John Jairo, soy una persona independiente,
trabajo termografía, soy ilustrador también, trabajo con el aerógrafo. Tengo
mi banda, me gusta la música y es mi pasatiempo en mis ratos libres. Soy una
persona muy sincera, me gusta expresarme, tanto verbalmente como
pictóricamente. Eso es lo que soy.
-¡Vengo del universo! He vivido aquí en la ciudad siempre,
mi niñez fue en barrios de Cali que tuvieron, por lo menos al principio,
buen espacio. Pero la ciudad fue creciendo, ya casi no había sitios para
divertirnos. Después pasé a estudiar, después del bachillerato, en mi
interés por el arte. Desde la primaria ya mis inclinaciones iban hacia el
arte. Estudié en colegios católicos y después en colegios públicos, más que
todo por la situación de mi familia. Luego pasé a estudiar a la escuela de
artes, el IPC, en el 96, más o menos. También estudiaba al mismo tiempo otra
carrera que era técnicas de ilustración en Indeartes, eso lo complementaba
con mi parte artística en la demografía. De ahí, hasta ahora estoy
estudiando en el IPC. Mi familia ha vivido siempre en Cali y es de aquí.
-Cultura es sacar de dentro de nosotros la parte humana y
la parte sensible y poder dársela a otras personas que de pronto no han
tenido esa oportunidad de tener una sensibilización con ciertas personas que
dan una visión de la vida diferente. También esa visión de la vida se adapta
a la cultura para hacer algo más en grupo. La cultura se hace y se crea en
grupo para un bien común.
-Arte es la expresión, es un lenguaje de vida. Es el
sentir, el vivir. En lo que nos rodea siempre hay arte. Para mí es
universal, lo llevamos dentro y lo expresamos. Es totalitarista, todo lo que
abarca el universo, la creación en sí. El mundo como está, lo natural, es
para mí arte, yo como ser humano debo sacar de lo natural para sacar el
código y mostrárselo a las personas que de pronto no viven del arte o que
sienten con el arte. Es ser el traductor de ese lenguaje. Esta expresión
[muestra una mata en una matera que tiene al lado], como está, es una
expresión de arte viviente. Tratándose de un objeto, todos son arte pero hay
que saberlos ver y saberlos valorar. Son cosas muy sencillas, se ha perdido
mucho el arte, lo que él es. Como el sentimiento a vivir en armonía con
todos los seres vivos, como vivir a las afueras de la ciudad y tener su
espacio para entrar en contacto con la naturaleza. Ahí es donde empieza a
fluir el arte real, el arte que uno vive.
-Ciudad es una aglomeración de gente que satura. Eso por
todo lo que se ve, en esta delincuencia, en el tráfico, por cantidad de
cosas que perturban el ser humano. Pero uno está en este medio, en medio de
las personas, y la ciudad es un sitio de reunión también, de ideas, de
personas que quieren aportar. La ciudad es una asociación de individuos con
capacidades de aportar ideas.
-Claro, la ciudad es de concreto, sólo hay edificios que
perturban la visión del ambiente natural. El campo no. Tiras una semilla y
crece en la tierra. En la ciudad no lo podemos hacer, estamos muy limitados.
Las personas de la ciudad, en comparación a las personas del campo tienen
otros conceptos de ver la vida.
-Me gustaría que la ciudad tuviera más árboles, volver la
ciudad como parte del medio ambiente, darle un pulmón más. Para que no sea
tan saturante, tanto en la parte visual como en la parte física.
-Urbanismo es todo lo que se está construyendo y se está
haciendo un mapa de como guiar la ciudad y cómo va creciendo en sus
alrededores.
-Mural es sitio de expresión artística con fines sociales y
de concientizar a todas las personas que están observando una obra artística
en un muro. Algo sin fin social también es mural, pero ahora lo que se busca
es sensibilizar. Con el mural nos expresamos y podemos transmitir, como con
el arte. Pero ya vamos a hacerlo a nivel de muros, de espacios más amplios
donde va a ser más visible por muchas personas.
-Almuro es un grupo de personas que tienen muchos valores y
que estamos trabajando con unos mismos ideales y estamos en el proceso de
evolución. Es un espacio de libertad también.
-La Comisión es una organización que nos está brindando una
oportunidad y nosotros estamos con la idea de responder a eso que nos están
dando. No la conozco mucho. Lo que he visto es que nos están asesorando
porque somos artistas y poco nos ha preocupado la parte de la planeación del
proyecto. Es como esa palanca que nos están dando con esa parte. Es algo muy
bien para nosotros y nos gratifica, esperamos retribuirle a la Comisión. Los
video foros han sido geniales porque me han aportado tanto para mi
inspiración como para las ideas que tengo, en cuanto a expresarme y a hacer
que los demás vibren con lo que hago.
-La Iglesia es [risas] una organización, muy aparte de
todo, que pues ahora le están dando la mano a los artistas. Antes no se
fijaban en eso. La Iglesia ha hecho cosas buenas y cosas malas. En sí es una
organización que, como cualquier otra religión, es de respetar.
-Los artistas son personas muy sinceras, que no han sido
tan materialistas. De pronto se han dejado llevar más por sus sentimientos,
por su forma diferente de ver el mundo, por tratar de expresarse con otro
lenguaje. Los artistas son personas, en esta sociedad, que les toca muy
difícil sobrevivir con lo que ellos hacen. El artista es la persona que
puede dar a muchas personas un sentimiento por medio del campo visual.
Escultura, arte, eso entra en el campo visual. Lo que nosotros hagamos, lo
expresamos.
-Si tuviera el destino de la ciudad en mis manos, yo como
artista lo primero que haría sería darles a todos la oportunidad de que
tengan contacto con el arte. Dar más espacios para la recreación, pensar más
en los niños. Tratar de sacar una nueva generación de personitas que vean la
vida de otro punto de vista, más de convivencia, más de diálogo.
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LEONARDO
-Yo creo que soy una persona que tengo valores. Primero que
todo le voy a contar una historia: Yo vengo de una familia muy humilde pero
que siempre fue muy luchadora por todo lo que ellos vivieron y quisieron.
Venían de un pueblo, de una parte que era muy difícil, como ahora los
desplazados. Que lo saquen a uno de su sitio de trabajo para venir a
enfrentar otra situación. De ahí parte el hecho de que yo esté aquí. Mi
abuela se vino con mi papá y los hermanos para acá a buscar una nueva visión
de esta vida. Ahí empezó ese proceso, eso fue en el barrio Popular, ahí
vivíamos yo, mi abuela, después mi hermano, todos ahí en un sitio, por decir
algo, una pieza. Hasta que mi papá de pronto, llegó y consiguió una casa, un
apartamento donde estamos ahora. Ahí empezó el proceso, o ahí lo comencé yo
con mis hermanos: A conocerme a reconocer una cantidad de cosas que ahora
puede despreciar pero que el camino uno vaya desechando y a la vez
valorando. Eso fue un proceso, ese encuentro con más gente, más niños, de
otro barrio. Eso fue un cambio total porque yo estaba acostumbrado a mi
abuela, a mi entorno. Ese entorno nuevo fue re-diferente. Pero fue muy
agradable porque también partieron muchas cosas, conocer una nueva vida. A
medida del tiempo fui creciendo y llegó la etapa de la adolescencia, que fue
donde comencé el otro cambio. Siempre desde niño era muy tirado a esta vaina
artística: El dibujo, el juego, etc. Cosas que de pronto mis hermanos no las
tomaron así. Todo se convertía en una manera de consumo: "Tenemos que hacer
esto y esto, tatatá" y el dinero, el dinero para poder vivir. En cambio yo
no, yo era muy fresco. Muy tirado a lo que quería hacer y lo hacía y no me
importaba nada más. De alguna u otra forma sabía que estaban mi papá, mi
mamá. Bueno, que yo era un niño y eso de algún modo se toleraba. Me
empezaron a gustar la música, empecé con el cuento de querer armar un grupo
de rock y de querer hacer música. Empezó ese otro proceso de aprender a
tocar guitarra y por ahí conocí a esos nuevos amigos, que fueron los
rockeros, que en ese tiempo eran muy difíciles de manejar y de aceptar. Eso
fue por allá en el 87 más o menos. Estudiaba en el INEM, ahí empezó ese
proceso, conocer esta música, conocer otra, otra vida, porque es difícil
aceptarla así no más. Empezó ese cambio del pelo, de la ropa, no la de
comunicar porque siempre estuve al lado de la familia, eso no cambiaba, pero
sí ya había un cierto distanciamiento. Yo quería era estar allá, quería el
cuento de mi música, meterme, meterme. Se dejé de pronto de lado a mi
familia por estar allí. Ya estuve, me metí en ese otro cuento, empecé con un
grupo, empecé a trabajar y así. En los 90 terminé de estudiar, me tocó
prestar servicio en la policía. De todas maneras yo tenía el grupo. Fue muy
duro que me cortaran el pelo. ¡Eso fue más duro para mí, pues! Es lo más
tenaz que haya vivido en mi vida. El hecho de que estaba estudiando y yo
quería seguir estudiando. Quería seguir diseño gráfico o algo que tuviera
que ver con esta parte artística. Cuando ¡fus! ¡tenaz! me tocó prestar ese
servicio ahí. Ese día que me cortaron el pelo fue como Sansón: El día que le
cortaron el pelo, hasta ahí llegó la fuerza, hasta ahí llegó todo. Fue otro
cambio que sí lo sentí. Fue el mayor. Después fue tenacísimo el transcurso
de todo, de ahí para allá ya no volví a ser el mismo. Ahora tengo el pelo
largo otra vez y sigo de pronto en el mismo proceso, pero de ahí partieron
otras cosas que nunca me esperé. Por ejemplo yo salí de allá y yo ya había
conocido mi novia y todo el cuento, ya estábamos con ella y tatatá. Salí de
allá y ya después salió el cuento de que yo tenía que irme a vivir con ella.
Eso fue un golpe [lo remarca con un puño en una mano] así tenaz que no lo
concebí como tal. De ahí ya después que la niña, empecé a cambiar mi ruta
que tenía trazado para seguir. Empezó pues ese cambio. Estuve estudiando
también, estuve en un curso de pintura al óleo, uno de sistema, lo de screen
que de eso es de lo que vivo, la parte publicitaria. Pero la música también
la viví y seguí y en el 96-97 se formó otro grupo que fue mucho más claro,
tenía unas raíces mucho más sólidas. Fue muy importante para mí porque hasta
ahora lo mantengo. Ese fue el recobrar, volver a esa identidad propia, que
de pronto había perdido. De alguna u otra forma yo siempre vivía por la
parte artística y siempre quise consolidar todo, la musical, la pictórica y
todo. Quería que el día que sacara al grupo fuera algo muy concreto. Fue
fundamental porque ahí empecé a reconocerme, empecé a estudiar las culturas
porque el grupo de nosotros se basaba en eso: El estudio de las culturas
americanas, indígenas ancestrales. Ahí fue el reencontrarme con todo eso y
valorarme. Todos esos paradigmas, todas esas situaciones que no conocíamos
realmente. El hecho de conocer un idioma que ni siquiera sabíamos que
existía o no, el muisca. Fue para mi importantísimo, grandioso, era meter en
una lírica el muisca, ese valor de memoria histórica y que tal. Y llevar eso
a que lo escuche de pronto un europeo y toda esta gente. Fue muy bacano. Fue
lo más bacano que me haya pasado en mi vida. De todas maneras lo más tenaz
es que no se pudo llegar al final, que es tener la grabación total, el
trabajo en sí, pero fue muy importante porque me ayudo a recuperar muchas
cosas, a valorarme, a otra situaciones que no tenía claras. Ahora quise
entrar de lleno a la parte artística en sí y me dije "voy a entrar al IPC".
Tenía la niña, vivía con mi esposa, estaba definido mi camino. Eso me hizo
otro cambio, aquí en el IPC me encontré con que venía con unas bases no tan
sólidas. Creí que era llegar y pintar y listo. No. Allá es otro cuento. Es
llegar a enfrentarse con uno mismo, es llegar a reconocer y volver a conocer
la otra gente también, reconocer a los demás también. Me tocó más, venía con
las raíces de la parte del rock en sí, total, más la parte del metal que es
tan dura y tan cerrada. Sí, nosotros lo manejamos de una manera muy cerrada,
muy de nosotros. No queríamos abrirle espacio a los demás. Llegué ahí y me
di cuenta de que es llegar y apreciar a los demás, es saber conocer,
vincularse con los demás para llegar a ser lo que uno quiere ser. Estos dos
años que llevo ahí he conocido mucha gente, cantidades de cosas que me han
llenado mucho más, me han hecho valorar esta tierra, este todo. Uno dice
"no, es que aquí no hay nada, que no se qué", uno está pensando en salir del
país por la situación, pero se da cuenta de que aquí hay muchas cosas
importantes que se pueden dar a luz y con eso llegar a mantenerse y estar
aquí bien. Si uno lo logra hacer como artista, como ser y valora a los demás
y tiene ese poder de querer unir, formar un grupo, una masa conjunta, se
pueden llegar a valores grandísimos. De eso me he dado cuenta. Ahora que
tenemos este grupo ha sido muy grande para mí, creo que también para todos,
porque con él he aprendido muchísimo. Hemos llegado a ser algo tan grande
que es vincular a esa masa, niños, estudiantes, estudiantes de arte,
artistas, medios de prensa, por algo que al final nació del querer mostrar,
expresar una situación que nosotros tenemos adentro. Que queríamos plasmar
en una pared y de eso ahora vamos en ese proceso tan grande y tan rico. Es
lo más grande que he podido hacer en mi vida, trabajar con esto y haber
congregado tanta gente, motivada por este trabajo. Es un proceso de mi vida,
de pronto muy cortado y muy golpeado, pero es un proceso claro, por lo que
he pasado. De aquí en adelante creo que son cosas mucho más grandes las que
nos esperan, con todo el trabajo que se quiere llegar a hacer.
-Yo soy lo que se me ha cruzado en la vida. He estado en
muchas situaciones. Como cuando niño estuve con niños que robaban, que hasta
yo llegué a serlo. Eran situaciones de niños que no tenían una visión clara,
sino de querer llegar y moverme. Y me encontraba con niños porque así como
vivía con amigos que son de la familia, el cuento de una vida pues moral y
una educación formal, había otros que no. Estaban alrededor y estaba uno con
ellos, tenía que enfrentarlos, y eran niños que llegaban y decía "vamos a la
panadería tal y mientras este niño entretiene al señor, nosotros le sacamos
el pan y lo tenemos para toda la tarde" [risas]. Son cosas que uno encuentra
en la vida y le enseñan a uno a ser lo que es uno ahora. Estuve también al
lado de manes que eran realmente hampones, que robaban motos, que robaban
carros, que vendían drogas. Estuve con amigos en el tiempo del rock que
metían droga todo el tiempo y de pronto yo llegué a hacerlo, pero yo sabía
quien era, sabía para donde iba y lo que yo quería. Nunca llegué al hecho de
que yo porque estoy aquí me voy a quedar aquí. Muchos de ellos en estos
momentos están en centros de rehabilitación, los han mandado a Cuba, a
España, están en Bogotá. Otros, como un amigo que me encontré hace poco,
terminaron en una casa como Remar, vendiendo unas escobas. Así como otros
que están muy alto y tienen cosas buenas y uno quisiera tener. Están en el
otro lado, están estudiando, trabajando y eso es muy bacano. Todo ese
proceso de vida soy el resultado. De conflictos en mi casa porque mi papá
era muy alcohólico, yo viví una etapa de violencia cuando era niño. Pero yo
nunca he llegado a hacer eso, nunca he llegado a ser el violento, que
pues... A veces lo sentía, o a veces uno siente esa violencia interior que
quiere llegar y explotar, y no sé. Nunca he llegado a hacer eso porque no
tengo esa visión total. No quiero llegar a allá. Eso no es lo que yo quiero.
Todas esas cosas como que pasan. Yo soy de los que digo, listo, eso lo
acepto. Si no, no le doy interés a las cosas, no le pongo esa dependencia,
como hacen algunos con la droga. Nunca. Fumaba y listo, listo. Al siguiente
día no. No me vuelvo dependiente de eso. Para mi es indiferente esa
situación. Lo mismo las otras cosas. Algo que mis amigos valoraban mucho era
que decía "no este man es como dicen por ahí, una tumba". Vos me contás algo
a mí y yo lo acepto en el momento, hablamos. Al final queda en mi memoria y
¡fif! hasta ahí llegó. Es para nadie. Ud. me lo contó a mí y es para mí. Eso
no pasa con muchas personas, de pronto vos le contás a alguien un secreto
y...
Yo creo que mi vida ha transcurrido en esas cosas y eso es
lo que ha hecho transformar mi ser. Aquí estoy y soy así por todo ese
proceso que he vivido.
-Yo nací aquí y toda la vida he vivido aquí en Cali, hasta
los 5 o 7 años en el barrio Popular, de ahí a Alcázar, que es donde estamos
ahora, prácticamente toda la vida he vivido ahí. Estuve un tiempo acá
arriba, en Villa del Mar, de Terrón para arriba, con mi esposa y mi hija
aproximadamente 2 años. Ahora surgieron unos conflictos y decidí estar sólo
un tiempo y estoy en ese proceso otra vez de volver, de diálogo, de volver a
unirnos. Por los niños más que todo, yo los siento mucho a ellos, sobre todo
a la niña, ella se ha apegado mucho a mí en este momento. Eso me ha hecho
devolverme a ser niño, al hecho de que yo quería tener a mi papá y él por
andar en otras cuestiones no lo podía hacer. Sólo lo hacía cuando venía de
pronto con el alcohol y nos daba ese afecto, pero uno que no es real. Uno
cuando está con el alcohol en la cabeza es otra persona. Uno, yo por
ejemplo, me vuelvo muy sensible pero es más valido el hecho de que estés
sano y podás enfrentar todas las situaciones. Eso es algo que yo no ví de
niño, de mi papá no recibí ese afecto. Que yo me acuerde, nunca lo ví así.
El plan es ese, que yo tengo que ser otra persona con ellos, porque ellos
son los que tienen que recibir esa parte afectiva y de educación, y otras
que no pude recibir. Mi hija tiene tres años y mi hijo dos.
-Cultura es algo muy concreto pero aquí lo tenemos tan
disuelto que es muy tenaz definirlo aquí. Aquí hay artistas, aquí hay
músicos, cantidades de situaciones que nos pueden acercar a esa palabra
cultura. Totalmente, no sé hasta que punto podamos llegar a tenerla, llegar
yo a decir qué es. Para mí puede ser la unión de todos, desde la visión
artística, educativa, familiar; pienso que viene desde ahí, desde la
familia, porque yo creo que viene desde ahí, desde que vos naciste, desde
ese proceso de educación, de manipulación, de lúdica, de cuestiones que a
muchos niños se les están cortando todo el tiempo. Cuando uno crece sabe qué
es o dónde es que está. Uno crece y dice "esto es lo que yo quiero" pero
realmente no sabe. Hay muchos que están estudiando administración cuando
verdaderamente son es músicos, otros estudian para artistas cuando
verdaderamente son es economistas. Eso hace ese proceso de la cultura, nace
desde esa raíz. Desde que nacés empieza a crecer por ese tallo de la visión
humana, parte desde ahí. Esa condición humana es la que te hace llegar a ser
cultura.
-Arte sí ya es algo mucho más mío. Arte tenemos todos desde
el momento en que nos movemos, nos comunicamos, en que aprendemos a
escribir, a leer, a escuchar, a bailar, todas esas cuestiones hacen arte. De
ahí parte el pintor, el escultor, la danza, el teatro, todo eso. El arte sí
es algo que todos tenemos, sólo que no todos llegamos a complementarlo por
lo que te decía, que siempre llegan [hace un gesto de cortar con la mano] y
te están cortando a donde queremos llegar.
-El arte se diferencia de la ciencia en que somos nosotros,
todo lo que tengamos en la mano, todo lo que podamos transformar, todo lo
que podamos percibir con los sentidos. Eso lo podemos transformar y dar una
visión más amplia de todo, mientras que en la ciencia es mucho más lógico,
más número. Es esas cosas como químicas; bueno, en el arte se manejan esas
cosas pero no para estudiar las bacterias ni nada de estas cosas, aquí las
utilizamos antes para cosas que no tengan ni siquiera afecciones con el
medio ambiente, como usamos el plástico por ejemplo. En la ciencia se
utilizan cosas que todo el tiempo están afectando el medio ambiente, las
capas atmosféricas y todo este cuento. La plástica y la ciencia, la economía
y todas estas cuestiones son muy diferentes. Cada uno tiene sus intereses
pero nosotros complementamos todo eso y lo unimos, en bien de crear algo que
se vea o que se perciba como de todos y que no hay necesidad de
particularizar, objetivizar cada cuestión: "yo soy esto, yo lo otro", no.
Aprendemos de todo eso, de lo social, de lo político y al final no nos
tienen por qué afectar dentro de nosotros para poder llegar a ser lo que
necesitamos. El arte es algo que desde el renacimiento nos dimos cuenta,
desde la parte prehistórica incluso, de que es algo mágico. Nace con
nosotros y lo expresamos y nace de nosotros. El hecho de pintar un cuadro
con un paisaje, una figura humana o algo abstracto es un sentimiento, es
algo que uno quiere expresar. Lo demás es más mecánico, técnico en lo
rígido. Viene desde lo prehistórico, pasamos al renacimiento donde fue más
humanizado, más trabajando figura humana, el concepto de la vida social,
urbana, paisajística y así. De partir al impresionismo que fue el contexto
de las manchas, cosas así. Ahí hubo ese cambio, el renacimiento era muy
figurativo y muy bonito en lo realista. Los impresionistas empezaron a
trabajar con manchas de color y con eso daban la forma. De ahí el
expresionismo, mucho más interior, es tu parte interior la que plasmás ahí.
Hay muchas tendencias, el cubismo, la parte abstracta, lo moderno que es lo
que estamos viviendo, la parte de las instalaciones, los performance. Creo
que eso es arte, todo es arte. Desde que nace uno tiene arte. Hay cuestiones
como técnicas que uno tiene que desarrollar para lograr ese arte total, pero
arte es todo movimiento.
-Ciudad es la que en este momento estamos. Donde nacemos y
creemos que es un paraíso hermoso, grandísimo, muy bacano. Va creciendo uno,
va reconociendo y estando en partes donde no quiere estar. Por ejemplo a mí
me gustaba cuando niño que me llevaran al centro. Me gustaba porque me metía
a los almacenes a coger los muñecos, todo eso. Me gustaba que mi tío me
llevara de pronto al estadio, o al río con los sardinos. A medida que uno va
creciendo se va dando cuenta de que es otra parte. Ahora uno va al centro y
¡no, qué sofoco, qué pereza estar aquí! ¡qué calor, qué mano de gente! Eso
es tenacísimo manejar toda esa cuestión. De todas maneras para mí esta
ciudad es muy bacana como sitio, espacio, porque la conozco, sé para dónde
voy. Voy a otro espacio y me siento como con cierto temor. Aquí me siento
seguro, a la hora que sea camino en las calles y sé para dónde voy y dónde
estoy. Me encuentro con gente, con ladrones, lo que sea, pero uno sabe
porque está en su sitio. Se siente seguro, es como si estuviera en su casa.
Si salgo de aquí y me da temor. Salgo, puedo salir en las noches pero me
siento inseguro. Para mí esta ciudad es muy bacana.
-La diferencia entre lo urbano y lo rural son muchas.
Primeramente la contaminación tan tenaz. Vivimos en una cada día más tenaz,
en un sofoco, en un clima de violencia, aunque en el campo se está viviendo
pero no porque se genere allí, no por la misma gente sino por las
situaciones que estamos viviendo de unos personajes que están llevando esa
violencia a través del campo, sacando la gente de allá para que venga a una
ciudad donde ya no hay más espacio para tanta gente, y más para gente que no
reconoce este espacio y no puede enfrentarse a él. Son campesinos, conocen
su tierra, su espacio, viene acá y no puede usar el azadón, no puede
sembrar, no puede nada de eso. Aquí le tocaría hacer otras cosas que de
pronto no ha manejado, eso lo excluye. Esas dos diferencias son tenacísimas,
el encuentro de un personaje de la ciudad con uno rural es algo que choca de
alguna manera. Sería muy bacano el encuentro de los dos, a veces he pasado
por ahí y he visto gente desplazada, me digo ¿por qué están ahí? ¿por qué no
brindarles un espacio? Ver si se pueden ellos quedar acá, realizar una
función, algo que puedan hacer y tomarse este espacio, si no pueden regresar
a su sitio. Darles una oportunidad y veo que antes se trata es de excluir y
excluir. No quisiera llegar a eso. La ciudad de alguna u otra manera es
excluyente. Hay mucha gente por ahí ambulando porque no ha encontrado un
espacio dónde poder refugiarse o encontrar una función para llegar a ser
algo. Perdieron su espacio, tienen que recobrarlo de alguna manera, aquí o
no sé dónde, pero hacerlo.
La diferencia clara puede ser la industria, aquí existen
vainas grandísimas que no hay en el campo. Cosas como las fábricas, como
Palmolive, allá no existe nada de eso. Cada día estamos contaminando, cada
día estamos destruyendo. Allá no existe eso, sino un terreno donde se está
trabajando, donde se está sembrando, construyendo algo que no está afectando
el medio ambiente, antes lo construye y lo enriquece. La contaminación, ese
es un factor de gran diferencia.
-Mural ¡ja! hasta donde yo he hecho mi investigación, el
mural es algo narrativo, es contar una historia. Es meternos a esa memoria
histórica de un sitio y recobrarla. Por medio de unas imágenes que te van a
hacer recobrar esa memoria histórica del pueblo o la ciudad o el sitio donde
se vaya a manejar. De pronto el mural no tiene medidas específicas, vos lo
podés plasmar en un muro de 10 metros, un edificio de 200 metros, en un
callejón o en cualquier parte. Sólo que tiene que tener una visión total
para los demás, el p&uacu |