Murales por la Paz
Murales por la Paz

Videoforos y Talleres para promover el concurso

Selección de bocetos

Lanzamiento de los Murales por la Paz

Realización de los Murales por la Paz sobre la 5a

La memoria del proyecto

Fotografías a Pantalla Completa

Escríbanos a almuro_@hotmail.com
 

 

ALMURO
Por una necesidad común de expresión

Adriana |  Cindy  |   Couttin  |   Freddy  |   Johan  |   John Jairo
José Andrés  |   Leonardo  |   Nadia  |   Pilar  |   Xiomara

Todos respondieron a las siguientes preguntas (entre otras):

  • ¿Quién eres?
  • ¿De dónde vienes?
  • ¿Qué es cultura?
  • ¿Qué es arte?
  • ¿Qué es la ciudad?
  • ¿Cómo la diferencias de lo rural?
  • ¿Qué es mural?
  • ¿Qué es ALMURO?
  • ¿Qué es la Comisión Vida, Justicia y Paz?
  • ¿Qué es la Iglesia?
  • ¿Quienes son los artistas?
  • Si tuvieras el destino de la ciudad en tus manos ¿Qué harías?

ADRIANA

-Me llaman Adriana Lucía Londoño, nací en Chinchiná, Caldas hace 34 años. Estoy en una búsqueda, pero aun no he podido definir que soy, intento ser un buen ser humano.

-Vengo del vientre de Ester y Manolo, unos padres muy amorosos que desearon siempre lo mejor para mí, que soy menor de sus seis hijos. Cuando termine mi bachillerato me fui a estudiar a México, después de eso estudie mecánica dental, regrese a Chinchiná, y me establecí en Manizales. pero cuando fallecen mi padre y mi hermano, mi madre decide salir de Chinchiná y alejarse ese espacio en el cual había compartido con ellos tanto tiempo. Decidimos venirnos a Cali, hace doce años y ya me siento como caleña, hecho mi vida he encontrado parte de mi identidad, desde momento y empieza estudiar artes plásticas, comienzo de descubrir que la vida tiene otro sentido, otra necesidad de búsqueda que no sólo son las cosas materiales, sino que lo más importantes son las cosas espirituales, que éstas te pueden llenar más que las cosas externas.

-Cultura es poderme relacionar con el otro, poder reconocerme en el otro, y poder entre todos vivir en comunidad.

-Arte es el sentimiento más sublime que puede surgir de lo más profundo del corazón humano. De alguna manera todo está muy interiorizado en cada uno, su herencia, sus raíces y no importa el lugar adónde vayas es la forma que exteriorizas lo que sientes, lo compartas con otros, para que de alguna manera podamos surgir entre todos, y sí, hay diferencias pero es la búsqueda para llegar un acuerdo para realizar esto.

-Ciudad es el colectivo, es eso que cada uno a puesto, de lo que ha traído, eso interiormente tiene de sus raíces, y a puesto en el espacio que empieza construir a convivir y a compartir con el otro.

-¿Y el contraste de culturas?  De alguna manera se siente la diferencia, el comportamiento las actitudes que asumen las mujeres caleñas por el mismo ambiente, son más abiertas, dicen más las cosas, sin ningún temor ni preámbulo, mientras que las paisas por el mismo clima, como más frío, hace que seamos más tímida, más morrongas, más retraídas, con más temor a decir las cosas, esas diferencias las he notado y he tratado como de asociarla y empezar al de cantar las cosas que me pueden servir para poder fortalecer mi estructura interna y eso me ha ayudado mucho.

¿El contraste en cuanto a lo físico en lo urbano?  De alguna manera al principio añoraba mucho mi espacio, el verde las montañas, los cafetales, otro ambiente como más tranquilo hasta el mismo frío. Aunque Chinchina es caliente, pero gran parte la pase en Manizales y llegar aquí donde todo es como tan abierto, donde el clima es tan fuerte, dónde vas caminando por la calle y te satura el calor, entonces el principio era muy agotador y muy confuso, tanta gente, yo me acuerdo que me llamaba mucho la atención ver tanta gente de color, cosa que no se veía allá, todos tan blancos al principio me asustaba y me daba risas sentir el miedo, como tan tonta, si estamos en la costa pacífica y es obvio que me encuentre con tanta gente de color, pero empecé a mirarlos y a distinguir que eran muy lindos, que tenían cosas muy bellas, muy fuertes además es una raza muy fuerte y comienzo a darme cuenta de las otras fortalezas que tienen los otros seres humanos no solamente ese prototipo del blanquito, así menudito, de bonita apariencia unos, otros no tanto, pero siempre tan puestecitos, porque en Caldas todos son muy puestecitos, mientras que aquí en pantaloneta, de Sandalias, de camiseta muy sport, y empiezo anotar esas diferencias algunas cosas me gustaban otras no.

En Caldas la gente es más del tipo intelectual además Manizales es una ciudad muy universitaria, donde todo gira en torno a eso al teatro, a la cultura, al arte y llegue aquí y la gente como más en la rumba o en otro ambiente distinto. La verdad no me gustaba no me llamaba mucho la atención, eso de irme a bailar salsa no era lo mío, comencé a estudiar mecánica dental y a hacer algunas cosas con los amigos, salía una o dos veces pero no eran las cosas que me gustaban y prefería irme a las exposiciones siempre muy sola. ya después entre estudiar al instituto popular de cultura y conozco otro tipo de personas, que les gusta el arte y se involucran con otros espacios y me di cuenta que la ciudad había otros espacios y comienzo frecuentarlos el museo, la tertulia, ir a los conciertos que le llamaban la atención, las exposiciones y abrirme el espacio en las cosas que más me gustaban, lo que había dejado en Manizales, y a conocer que aquí también lo había pero desde un punto de vista diferente, más abierto y más espontáneo, allá todo era como más guardado, aquí hay más amplitud por el mismo tópico, el calor hace que todo sea más suelto, llevo viviendo aquí en Cali 12 años, me gusta su gente y me he acostumbrado al calor.

Yo decía que el arte es un sentimiento porque es algo que todos llevamos dentro, en lo más profundo del alma todos somos seres creativos, de alguna manera el arte es creación.  Entonces no hay que decir que el dibujo es sólo para el que sabe dibujar y lo hace muy bien.  Yo siento que hay momentos en la vida de los seres donde de pronto amanecí melancólico o amanecí contento y lo quise expresar sentado mientras esperaba el turno para entrar donde el médico.  U hoy en algún lugar donde me puse a dibujar y ví que me quedaba bien porque estaba en una sensación distinta, con una satisfacción por dentro.  O me puse a cantar y [digo] ¡Cómo lo he hecho de bien hoy!  Yo creo que eso es un estado que todos tenemos dentro, metido en el alma pero nos hemos limitado a que sólo el especialista en dibujo, música, teatro, el que lo sabe hacer bien, todo esto es inherente al ser humano, el arte nos da la condición, para sentir que somos seres espirituales.

Mural...  Viene de muro.  Es un espacio donde yo puedo plasmar una sensación, un sentir propio, o un sentir de todo el entorno, de todo lo que nos rodea, de la comunidad.

He tenido experiencias con murales anteriormente, en Manizales.  El año pasado fui de vacaciones e hice un mural con unos niños de una institución llamada Casiopea.  Fue muy rico, eran niños de cinco a siete años comencé a sensibilizarlos con el espacio de toda la institución, a jugar con ellos a leerles cuentos, a crearles imágenes y ellos a narrar sus propias imágenes, a partir de eso ellos empezaron hacer sus propios dibujos, sus propios cuentos, luego nos fuimos al salón de pintura hicimos una exposición para escoger el dibujo que más les había gustado y lo dibujamos. Ellos lo dibujaron a su manera yo sólo les ayude a que no ensuciaran demasiado el color. Fue muy agradable el espacio quedó muy de bello, porque era un espacio muy frío y cambió completamente los niños estaban muy emocionados al haber transformado ese lugar y como era un espacio tan grande hicimos partícipes a los más pequeños, niños de 2 a cinco años ellos fueron, pusieron sus huellitas. Fue muy lindo fue un espacio este decoro entre todos y hasta este momento está así, hace poco vino alguien de allá y me contó que estaba en muy buen estado y que los mismos niños encargaban de que estuviera siempre limpio.

¿Qué significa hacer el trabajo de otros? al principio la idea era pintar nuestros propios dibujos entonces nos sentábamos y mirábamos esas paredes y decíamos, que chévere, nuestros dibujos pintados aquí y eso nos brindaba una satisfacción muy grande pero llegamos aquí a la comisión y empezamos a sensibilizarnos a tomar otro punto de vista y vimos que no estábamos solos en esta ciudad que no era un espacio nuestro sino de todos los que lo transitan, además cuando estamos pintando el Guernica, sucedieron cosas muy bellas, la gente se nos animaba decían cosas, nos aplaudían o nos regalaban 500 pesos para la gaseosa o que rico yo quiero pintar, venían y pintaban y sólo por este hecho el de dar un brochazo, ya sentían que habían hecho el mural, de alguna manera fue la misma gente hacer que en nosotros surgiera esa semillita, de empezar a compartir con los demás. Una señora pasó y nos dijo "eso sí es hacer paz por nuestra ciudad", fueron muchas situaciones que todos los tocaron de diferentes maneras, un señor de la calle que pasaba por allí muy embriagado me cuenta que le decían Picasso y que se sentía muy satisfecho de una obra de ese pintor en la ciudad, después se puso a contarme de su vida y sus anécdotas, de sus deseos frustrados porque nunca los había podido realizar, no se había atrevido, y terminar yo abrazada con ese señor dándole las gracias por haber compartido conmigo su experiencia, tan personal. Yo pienso que de alguna manera todo eso nos nutrió para poder empezar a plasmar esa sensación de otros y el hecho de venir aquí, ver los videos y estar en los videos-foros, que te hacen sentir parte de este mundo, parte de esta Colombia y sentir que no estamos solos sino que todos tenemos dolencias muy fuertes pero que de alguna manera todos estamos unidos porque queremos lo mejor, eso era una forma de sentir que estábamos dando también a los otros, que con lo que nos enseñan en la academia, la técnica y el saber que ellos quieren trasmitir algo y que nosotros vamos hacer el instrumento para poder no plasmar eso que ellos quieren decir. Eso me parece más satisfactorio que "este mi boceto y lo hice yo, y me lo ayudaron a pintar mis amigos" eso se quedan un solo ego y no es tan grande el sentimiento.

-Almuro...  Nace de ese deseo que se sembró en la quinta con 10, de querer decir muchas cosas.  Poco a poco se ha ido consolidando en nuestras diferencias, en todas nuestras querellas, porque todos estamos en lo mismo.  Eso fue lo que nos unió: pintar.  Es un grupo que se está consolidando y construyendo en unas bases muy fuertes, donde todos estamos en una búsqueda, queriendo ser todos muy auténticos, y cada uno respetando la autenticidad del otro.

-¿Las diferencias entre lo rural y lo urbano?  El campesino tiene una mirada más ingenua, más limpia, transparente, mientras que en la ciudad nuestra vista ya está más saturada, de imágenes, de cosas, nuestro sentimiento se han transformado se han recubierto de cosas externas, en el campo la mirada sigue siendo más transparente, también está muy llena de imágenes pero estas imágenes son más limpias, pero hoy en días el campo está siendo agredido, por tantas cosas que pasa, los paramilitares, la guerrilla... y esto ha hecho que ello se tengan que desplazar a la ciudad.

Ahora que venía de Jamundí, miraba a un papá con sus dos hijos, una niña de unos siete años, y otro como de tres, sentados allí en el bus, se distinguía que eran de bien arriba de Jamundí, porque vieron pasar la chiva y dijeron "vea, ya van a recoger el otro viaje" eso me dijo que venían del campo y miraba en ellos el asombro de llegar a la ciudad, ver todos los edificios, tanto carro, los relojes, allá queda Carrefour, todas las referencias que el padre cuenta de las cosas que de la ciudad, esa mirada de un espacio tan distinto, tan lleno de cemento, tan lleno de cosas materiales, y ellos allí muy atentos, observadores, que sentía esa limpieza en la mirada, como descubriendo otro mundo que ellos no se imaginaban allá arriba.

¿Sabes que es urbanismo?

Urbanismo lo interpreto yo, como el entorno, como en la forma que se distribuye cada una de las zonas de una ciudad, de un espacio.

¿Cómo debería ser la ciudad?

La ciudad presente muy saturada de cosa, pero a mí me gustaría que fuera más despejada, más llena de espacios verdes, y que ojalá la gente pudiera vivir en casas y no en edificios porque me parece raro vivir como con los pies tan lejos del piso, los edificios no me satisfacen me parecen mejores las casas.

¿La saturación en qué sentido?

Pues, con tantos letreros, con tantos cosas de comercio, tantas imágenes de mire, compre, lleve, usted es grande porque usa tal, o cual, eso ha hecho que nosotros visualmente cada día perdamos algo de nosotros mismos.

¿Cómo debería ser al respecto?

En ese poco de vallas y letreros, sé que es imposible, pero si se pueden espacio menos saturados vallas y letreros, más casas y menos edificios, y más despacio verde.

¿Qué es la comisión?

Ha sembrado cosas importantes en mi, de alguna manera, ya mostrado como otras cosas de la gente, como otras actitudes, otras necesidades, los triunfos; eso me ha dado mucha fuerza para poder emprender cosas personales, la manera en cómo se comparte la relación que se siente con la misma gente que trabaja en este espacio, el compartir es como tan verdad, porque el compromiso va partiendo desde la vivencia, y pienso que eso se ha dado, porque lo ha tocado uno en el corazón, y ha transformado cosas en mi, porque me ha tocado en el corazón.

¿Qué es la iglesia?

Pues la iglesia es como una estructura, que hace mucho tiempo se montó y que ha hecho cosas buenas, pero también otras muy malas. Uno se metió en unos conceptos de moral a veces buenos, a veces malos que te llevan a creer, que te juzgan si actúas bien o mal dependiendo de lo estipulado por ella, en ese sentido pienso que ha sido como castrador para el ser humano, eso es respetable, yo crecí en una familia supremanente católica, donde los principios morales fueron y son muy arraigados, mi casa está llena de imágenes y había que ir a misa cada ocho días, si no se la armaban, hasta que se inauguró como una edad donde uno puede asumir si desea adquirir el compromiso o no, yo pienso que hacer bien, no es ir a misa a darme golpes de pecho y decir que me arrepiento de todo malo que esta semana, yo pienso que es de actitud como se asuma la vida y de cómo hago yo mis cosas, eso me hace ser más iglesia, que cualquier otra cosa, ser más sólida más benevolente y buena hija de Dios, porque yo sí quiero a Dios y creó en el y la relación que tengo es una cosa entre el yo, no me canso de agradecerle todas las mañanas, él ha sido muy benevolente conmigo me ha dejado a hacer todo lo que yo he querido, eso me da tanto gusto, en ese sentido yo vivo muy agradecida con el, además dado mucha fuerza y mucha vitalidad para poder asumirme en este mundo. Eso me parece más iglesia que otra cosa la relación que no pueda tener con Dios y como la devuelva un a los demás, eso es lo que yo le argumentó mi madre, porque ella se preocupa por el hecho de que yo no asista a lo exigido y lo estipulado por las normas y las leyes de la iglesia, que le digo que si, pero que eso es mejor con una actitud de vida, de cómo lleve uno la vida.

¿Qué son los artistas?

Ellos son seres humanos, muy llenos de ego, muchísimo, pero está en un proceso de aprendizaje y pienso que la misma vida empieza mostrar las cosas, 10 y el hecho de haber compartido con ellos, los que tenemos ahora tan cerca nos está mostrando la otra cara. El primer día cuando lo vi haciendo la selección, decía uff... yo no quiero ser artista, que horror, que es esto tan horrible, me parecían detestables, tanto hablar con términos como desechando al otro y obviamente al que hablar como se debe hablar, yo pienso que hay momentos en los que uno debe estar a nivel del otro para poder hablar, por ejemplo, y estoy a nivel de niños debo bajarme al nivel de los niños, y estoy hablando con jóvenes, debo estar al nivel de los jóvenes, y no por el hecho de que soy artista todos tienen que estar a mi nivel, y a todo el mundo le hago mostrar lo que soy. Los artistas son cosa sería, es muy respetable claro, esos son egos que si uno no sabe equilibrar, solamente se queda allí en el ego y ya no transformará nada. De una manera la evidencia que tuvimos esta semana donde José Amín, conversaba con ellos, y sentía que de alguna manera nosotros estábamos también enseñándoles algo , el sentido de compartir de no guardarse con lo que uno sabe y conoce sino que también hay que dar, eso ha posibilitado que ello se involucren más con nosotros nos han visto como tan bien como tan sólidos en lo que nos damos y nos aportamos, dentro de lo poco que sabemos, porque apenas estamos iniciando, eso nos ha contagiado y han querido dar mucho más, aunque no les paguen, yo sé que en el corazón de ellos está surgiendo algo que va servirnos a todos, yo hablaba con Gordillo y me daba una satisfacción ver como ése sentía tan a gusto, reveló que nosotros estábamos haciendo como grupo y se sentía como comprometido con ganas de involucrarse más, hablamos algo del ego, y hablamos de que si uno no está pendiente de eso se estanca y pierde el equilibrio, para que el arte pueda convertirse en algo verdaderamente valioso, tiene que ser dado desde el corazón para que transforme a otros y trascendamos todos a un nivel más espiritual.

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CINDY

Yo soy Cindy Posada, tengo 23 años, estudio artes plásticas en el Instituto Popular de Cultura. Soy una persona interesada en hacer algo que le aporte a los demás, me parece importante. Soy una persona que me intereso por trabajar por superar mis temores, por superar mis defectos y las cosas que no me gustan de mí. Pienso que en esa medida puedo relacionarme mejor con los demás. En la medida en que yo hago ese trabajo conmigo, lo puedo hacer con las demás personas, con los que me rodean y siento que lo he venido haciendo.
-Yo nací en Bogotá, vengo de una familia de costumbres paisas, la mitad es paisa, la otra del Tolima, por parte de mi papá, pero también tiene raíces paisas. Vengo de una educación de un colegio de monjas, siento que me ha llenado de muchas taras, que he tenido que superar con mucho trabajo, creo que ha sido importante haber tenido que vivir eso. Vengo también del encuentro con muchas personas que han aportado mucho a mi vida, no precisamente porque hayan sido muy benevolentes, por el contrario, eso ha sido importante. Han generado una fortaleza en mí. Un ejemplo: Siempre he dado con gente que ha subestimado lo que yo puedo dar, pero siento que eso ha sido importante, porque siempre he sufrido una inseguridad tremenda de lo que yo soy. Esas personas que nunca han creído en mí y que siempre han puesto en duda lo que yo puedo dar, han hecho que yo me esfuerce para crecer más, porque de alguna manera he permitido que no se crea en mí. Ni yo misma lo he creído. Esas personas me han hecho ver eso. ¿Cómo voy a pedir credibilidad si yo no lo hago? Ese tipo de personas me han aportado mucho, me han hecho ver que no depende de los demás sino que depende de mí.

-Cultura son las costumbres que uno puede tener, las costumbres religiosas, las relaciones entre generaciones. De un tiempo para acá también es las riquezas que puede tener cada ser humano que conforma un grupo. ¿Esto es sólo en las personas? Pienso que sí, creo que es la construcción que hacen esas personas cuando se relacionan y las estructuras y la organización que puedan tener entre ellos mismos Son las expresiones humanas a partir de su vida cotidiana.

-Arte es la expresión de la vida cotidiana llevada a la metáfora, a la poesía. El arte es la necesidad de expresión del hombre, esa especie de ritual mágico que hace la cotidianidad más rica.

-Ciudad es un espacio donde se reúnen muchas personas, que tiene una connotación de tiempo y de espacio muy acelerada y muy al servicio de la producción, donde el ser humano se relaciona desde momentos muy del consumo, de lo que se pueda comprar. Pero hay mucho acceso a la información y al consumo de esta. La ciudad es el acelere, se pasa la vida corriendo, no hay posibilidad de contemplación en la ciudad. Se puede dar, pero uno debe luchar contra muchas cosas para poder llegar a ese estado de contemplación.

-Ciudad: Es un sitio donde el tiempo no permite la contemplación de la vida y eso hace que la relación con uno mismo y con los demás sea muy tencionante, muy angustioso. Pero la ciudad es también el espacio donde se permite el acceso a la información, ¿qué es el acceso a la información? Tener todo el cuento de la tecnología, el computador, este te facilita mucho el acceso a la información, que te hace más cómoda la vida, es el sitio donde se hace mas cómoda la vida pero también se pierden una cantidad de cosas como la tranquilidad, como la contemplación, como la relación simple con la naturaleza, con la existencia, todo se vuelve más complejo en la ciudad.

-Entre lo rural y lo urbano: El campo es para las personas que hemos vivido toda la vida en la ciudad, es rico para quedarse un tiempo y regresar de nuevo, porque como ya nos acostumbramos a ese ritmo, a ese acelere, tener en cuenta el tiempo, entonces eso hace que uno que no se adapte en el campo, pero es rico estar allí. El campo permite el silencio, la conversación con uno mismo, la quietud, el contacto con el silencio es muy rico. ¿La relación o la diferencia entre el campo y la ciudad? Pues que un en el campo puede estar tranquilo, entre comillas tranquilo, porque en el país que vivimos es un sitio que vive unas cosas muy difíciles, que a mí en lo personal nunca me ha tocado vivir una situación de esas, la diferencia es en la forma de vida, el tiempo es otro, el modo de hablar, de pensar de la gente, es como el entorno afecta la vida del ser humano, en el campo las personas son mas tranquilas, más calmadas, porque tienen esa relación con la naturaleza, que les da esa tranquilidad y en la ciudad ese acelere impide como el dialogo.

-Mural: Es una expresión artística que se hace para la ciudad, es también un escenario de comunicación, el mural es un símbolo de trabajo en grupo, un medio de expresión ¿la diferencia entre un cuadro y un mural? El cuadro es algo más intimo, es la relación del lienzo y el pintor, en cambio el mural posibilita el trabajo con otras personas, en esa medida se hace más diverso más plural, mas abierto en cambio el cuadro es mas subjetivo, ensimismado, mas intimo.

-Urbanismo: Tiene que ver con la organización de la ciudad, es como la estructura de las vías, de donde están puestos los edificios, los barrios, las zonas comerciales, las zonas industriales, es la organización de la ciudad, como se divide, como se compone, el ordenamiento del transito, por donde van los carros, los peatones, a donde se compran los materiales industriales, o a donde se compran telas. El desarrollo que tiene la ciudad, de como va creciendo.

-Cómo debería ser la ciudad: Con mas espacio entre una casa y otra, Cuando me cambie de casa, me puse a pensar de como los seres humanos hemos escogido vivir en cajitas, por que teniendo la posibilidad de tener en la casa un árbol, y en estos soles que han hecho una amiga, ella decía que la ciudad la atosigaba mucho porque era el calor, era la bulla, en extremo, como un grito de todo, y ella decía que en Pance era mas rico, porque también era el mismo sol, pero los arboles como que lo mitigaban, y eso me pareció curioso, porque, los arboles están allí para prestar ese servicio, para dar esa sombra, y lo que hacemos es cortar el árbol y hecharle cemento al cuento para que supuestamente sea mas cómodo, Pero pienso que si tuviéramos mas arboles no tendríamos tanto calor en este momento, como rescatar mas arboles, mas espacio, porque todo el mundo ahí pegadito, le escucha uno los respiros al vecino, eso hace una relación muy dura con el otro, porque es vivir siempre en la intimidad del otro, hay unos edificios que los hacen con un patio que comunica todos los apartamentos, donde vivía antes pilar era así, entonces uno le escuchaba los ronquidos al señor de abajo, tenaz (risas), eso es antinatural vivir tan pegado, yo pienso que las ciudades deberían tener mas espacio entre casa y casa, mas espacio verde, por todo lado, no tanto cemento.

- Almuro: Es un grupo de jóvenes estudiantes que escogieron como medio de expresión las artes plásticas, que tenemos una necesidad grandisima de expresar lo que sucede con nuestra institución, y esa institución es el reflejo de muchas otras, de mostrar que la educación en Colombia esta llena de incertidumbre, sobretodo la educación publica, y no solo eso sino como se maneja todo el sistema, todo es una incertidumbre, la salud es una incertidumbre, todo el tiempo hay una incertidumbre en cuanto a la seguridad de la gente, y uno esta metido allí también, entonces Almuro salió de eso, de esa necesidad de expresar, lo que sucede dentro del instituto, y a partir de eso han surgido otras ideas, que se han ido madurando y creciendo, y estamos ahorita en lo del concurso, de hacer los murales. Y Almuro es un grupo que tiene, una capacidad muy rica de trabajar, y de hacer realidad ideas, y creo que estamos aprendiendo a hacer realidad esas ideas, es un grupo en el que se posibilita eso, aunque no es fácil trabajar en grupo, yo pienso que eso hace parte del trabajo, de respetarle el ego al otro, de aprender a mitigar el ego de uno, para posibilitar esa relación con los demás, Almuro para mi es una escuela de aprendizaje humano, porque es aprender a decirle al otro lo que no me gusta, de una buena manera, o si se me sale el hijueputa, también aprender a decirlo. Yo creo que es eso una escuela de aprendizaje humano y a partir de eso se hacen muchisimas cosas, a través del arte y la expresión que como les decía ese fue el medio que escogió Almuro, el arte el mural y me parece muy importante el trabajo que estamos haciendo, porque es sensibilizarnos nosotros frente a una realidad, frente a nuestras propias realidades, frente a la realidad de mis compañeros. Y en esa medida yo pienso que se posibilita la sensibilización a la realidad de la ciudad y a la realidad del país, entonces Almuro es eso un grupo de trabajo en equipo y de aprendizaje.

-La comisión: La comisión para mí el espacio que abrió las puertas para que un sueño se hiciera realidad, es un sitio que me ha brindado confianza y esa confianza me a permitido adquirir responsabilidades frente a mis sueños, mis expectativas, he visto que el cuento no es hacer algo por el trabajo, sino que este trabajo que hago, de pronto pintar una pared, hace parte de mi proyecto de vida, entonces la comisión me ha dado esas herramientas, para llegar a eso, para que a través de mi misma el trabajo que yo haga en mi vida es mi proyecto de vida, y ahí me estoy construyendo, entonces en esa medida, uno se empieza a apropiarse de lo que hace en mayor medida, la comisión me ha posibilitado eso y a mis compañeros, Es él espacia que nos ha abierto las puertas que nos ha conectado con los requisitos, publicitarios de difusión, toda la carreta que hay que hacer para llevar a cabo un proyecto, para mí es un lugar que abre puertas.

-Iglesia: La iglesia es una institución que ha marcado historia en la vida de los colombianos, porque ella siempre ha estado allí, en todos los procesos históricos, y en mi vida también, porque yo me eduque en un colegio de monjas y cada ocho días había que ir a misa, y la tradición era pues que la iglesia acercara al colegio e hiciera las primeras comuniones, entonces la relaciono mucho con esas ceremonias, bautizo, primera comunión, confirmación, pero no tengo una relación muy cercana con la iglesia ahora, no voy a misa por ejemplo, ¿que fue lo que paso con el bautizo? Lo que pasa fue que a mí me bautizaron muy grande, yo tenia cinco años, porque a mí me daban pesadillas, entonces mi abuela decía que yo tenia el demonio adentro porque no me habían bautizado, entonces le dijo a mi mamá que me bautizara porque esas pesadillas eran debido a eso, entonces armaron el cuento pues del bautizo, y todo y la verdad fue que a mi se me quitaron las pesadillas, (risas), pues claro, eso de todas formas es una ceremonia y tiene su carga allí, mística, y a mi me sirvió eso, se me calmaron las pesadillas (risas), que mas les cuento de la iglesia, ¿La confirmación? La confirmación fue que mi mama me regañó, "por que yo ya estaba muy vieja y tenia que hacer la confirmación", y yo fui a hacerla y yo recuerdo mucho que allí me encontré a un amigo, que hace tiempo no veía, y me pareció muy rico encontrarlo allí, pues nunca me imagine encontrarme ese personaje allí, pues el era anti-iglesia, antidios, antitodo, porque el estudiaba en la universidad nacional y era tirapiedra y mariguanero y verlo allí me pareció muy chistoso, y el no fue porque la mama lo hubiera regañado, sino porque el quería hacer la confirmación, y me pareció muy bacano, porque no era tanto afirmarse en la iglesia sino reafirmarse por el mismo, y así tome yo esa confirmación, como reafirmarme conmigo misma, con ese compromiso que tenia con mi vida y con Dios porque yo en dios si creo, la iglesia es la institución allí pero Dios es otra cosa.

- los artistas: hay dos grupos de artistas, uno es el grupo de artistas que realmente está interesado en un proceso de vida, a través del arte, y no solo con ellos mismos sino con una comunidad, he aprendido que el artista tiene un compromiso social muy grande, y ahora como artista estoy asumiendo mi compromiso con la comunidad, que llegue a ella, me interesa mucho el contacto con la gente, que mi arte tenga que ver con la gente y este relacionado con ella y tenga que ver con la vida. No creo en el arte que es por allá alejado, porque el arte es la vida misma, entonces no le encuentro sentido al arte que está por allá lejos, el arte tiene que estar en la cotidianidad de los seres humanos, no sólo en el grupito de artistas y el grupito de críticos, que tienen los elementos intelectuales o estéticos para leer una obra sino que a la gente hay que mostrarle. No hacer arte al nivel de entendimiento de la gente, o sea, no bajar el arte a un nivel de entendimiento, sino que el arte ayude a que la gente entienda otros lenguajes estéticos, no el que le presenta el medio de comunicación siempre, que tenga la posibilidad de ver que la estética va mas allá del canon de belleza que presenta el medio de comunicación, si no que hay otros tipos o miradas de la estética, hay otro grupo que se interesa mas como en hacer su obra, de ganar muchos premios, y a mi no me gusta ese tipo de artista, porque me parece muy ego. Ojalá, nunca vaya yo a caer en eso, aunque no estoy exenta de caer allí, pero no me gustaría, por que se niega la posibilidad de vivir otras cosas más ricas, de compartir con mas gente, porque empiezan a excluir, porque ya lo que el estudiantico de arte propone no es muy valioso, y se le exige al estudiante de arte que su ejercicio de clase sea una obra rimbombante, cuando un artista se demora veinte, treinta años en hacer su obra maestra, si es que quiere hacerla o si le interesa. Para mí esos son como los dos grupos, el que esta realmente interesado en un proceso de sensibilización a través del arte, del mismo frente a una comunidad y de la comunidad hacia su obra o a su ejercicio artístico. Y el otro grupo que está más interesado en llenarse de premios, de que los saquen en revistas y publicaciones y que salga en arte en Colombia y que hablen bien del etc., etc., pero que realmente el compromiso con el arte no es desde la vida sino desde el ego, desde cuantos premio me gane, cuanto reconocimiento tengo.

- destino de la ciudad. Si yo tuviera esa posibilidad en lugar de hacerle una promesa a un pueblo, de que voy a cambiar la ciudad haría la propuesta para que la cambiemos entre todos, generando como conciencia de que la ciudad la construimos todos, de que hay que trabajar en equipo para construir cosas, yo creo que haría eso, porque partiendo de allí salen muchas cosas, porque yo podría decir, buen pues mejorar la educación, pero si la gente no esta sensibilizada, por muy bueno que sea un proyecto, o por muy buena que sea una propuesta, si no hay sensibilización frente a lo que se va a hacer, yo pienso que se pierde el tiempo, porque no hay una conciencia y no hay una apropiación de la gente. Frente a esa propuesta, yo pienso que el trabajo que yo haría seria como ese, sensibilizar a la gente de sus capacidades, de lo que puede hacer, que desde ellos mismos surjan las propuestas, surjan los proyectos, para mejorar su casa, su barrio, su ciudad.

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COUTTIN

-Pues ahí estoy dándole. La busca de esa definición todavía no ha terminado. Mientras tanto pues tengo ciertas bases en las que estoy parado y creo en ellas. Las cotejo con otras cosas y veo que tan sostenibles son. Y hasta ahora, sí, son sostenibles. [No me he encontrado con nada que me tumbe,] antes con cosas que me afirman. Cuando voy a buscar las cosas que supuestamente me tumban, me dan como bases. Esas bases son el radicalismo en mí mismo, la capacidad de creer en lo que soy capaz de producir o de hacer en determinado momento. Lo demás dentro de esa definición es... Me reconozco con cierta habilidad manual y lo que esa habilidad me da dentro de la sociedad, cómo me ubico y eso qué [me da]. Mi búsqueda de identidad es eso: Lograr un sitio respecto a la sociedad, saber para qué puede llegar a servir o a no servir lo que yo soy capaz de hacer.

-Vengo de ¡jumf! Mis raíces son bastante disímiles, como las de todos los colombianos. Un poquito de chibcha, un poquito de negro, un poquito de europeo. ¿De dónde vengo? ¡Uf! Como tenaz. Yo soy caleño pero mi mamá es paisa, mi papá es chocoano, mi hermana es zrola, mis otros hermanos son paisas. Decir uno de dónde es ¡uf! ¡es como complejo! ¡Uno es colombiano! En este momento soy caleño, convivo con caleños, me siento identificado con la tierra caleña porque, sí, todo lo que hago y tales es compartido con la ciudadanía caleña. Comunicarme con la ciudadanía caleña, eso es lo que me hace sentir de aquí. Hasta ahora lo que hago me compenetra es con la gente de aquí.

-La mitad de mi vida la viví en Medellín, ahora estoy aquí. Eso significó quedarme con esas raíces de los paisas. El ambiente paisa es diferente al vallecaucano. Uno llega pelao y los juegos allá se llaman diferente. Allá jugar bolas tiene otras reglas, lo mismo que jugar pelota, jugar con las llantas (hace el gesto de rodar una llanta con un palo). Allá no es el sandy, es el bolis. Sí, hay cosas que son diferentes. Conocer esas dos cosas me implicó, no sé, el dominio de [dos mundos], dos formas de ver. Tenía como dos puntos de comparación, dos puntos de cotejación de las cosas. Yo decía parva y mis compañeritos de segundo de primaria se reían. [Risas] No entendían que era la parva sino que para ellos era la panadería. [Risas] Eso aquí no se usa.

-Cultura es todo lo que el hombre hace y la manera de hacerlo. Eso es válido para todos, así no todos lo reconozcan. Es eso y a partir de la naturaleza. Cultura es yo y mi supervivencia. Cultura es yo qué hago para poner el plato de comida en mi casa. Cultura es cómo pinto, cómo escribo, como hablo, los modismos y los vulgarismos propios míos, eso es cultura. O los del barrio o de la ciudad.

-Arte es un camino de expresar cultura, es un modo de una cultura manifestarse, bastante amplia y bastante permisiva. Las otras expresiones no dan tanta capacidad. Por lo menos en el trabajo uno no se puede expresar igual que en un lienzo, en el trabajo se tienen que expresar los lienzos de tu patrón. Y es una expresión también cultural. Yo no creo en que el arte sea una cosa para los eruditos y los que nacen con el talento, eso es un lenguaje normal, como la escritura. Lo que pasa es que no lo masifican. Tal vez por temor, tabúes con respecto a todo lo que suena a libertad. O tal vez libertinaje.

-Los artistas son los relegados de la sociedad. Teníamos un status social antes y los cambios sociales no lo relegaron, pero ahí estamos, persistiendo, porque la necesidad de expresión humana todavía está. Todavía late igual. El espíritu humano siempre busca los canales en pueda desahogarse con mayor amplitud, el arte es uno de los canales que le da esa amplitud espiritual expresional, de ser. Así es como yo lo veo.

-Ciudad es ¡tenaz! el parche. Es el ámbito, es mi mundo y mi universo. Donde yo me desenvuelvo, donde yo me siento bien: Soy una rata de ciudad. Me siento bien deambulando entre las calles, en medio de los malhechores. Sí, la ciudad es mi ambiente, mi ambiente propicio.

-En el campo están las distancias, el campo es muy bacano para ir a buscar la ciudad, pero siempre que yo voy al campo es la sensación del paseo, de lo no mío, de lo que voy a ir a observar, voy a obtener un regocijo pero vuelvo a mi ciudad, a mi vida de siempre donde me tomo mis chorros y estoy con mis amigos y con las viejas. Donde reconozco hasta los putiaderos [risas], los amoblados. "Este es mi amoblado, entonces ¡me parcho!" En tal barrio están tales amigos y en tal barrio están tales otros.

-[Desde el punto de vista de los edificios] la ciudad es un ente frío y muerto para mí, es la norma, es la norma política, es el intento del estado de cuadrarme la mente, las ideas y el oficio. Entonces lo que yo procuro cuando convivo en ella es hacer el desacato, jugar a no jugar. Y me la sodo y por eso digo que me gusta la ciudad, me la sodo con los relegados.

-A mí me gustaría que la ciudad no fuera ciudad. Me gustaría que fuera provincia. Es proliferación de ciudad, dentro del concepto ahora de ciudad, de megaedificios, de megaproyectos y de megapuentes, y de megabuses... Todo mega-lómano, todo en megalómano, en pro del hombre para que después yo no tenga sino que sentarme y quedarme en mi casa a cuidarme de los ladrones. Sí, esa es la tal comodidad que nos ofrece la ciudad. Debería ser más provincial, como los pueblos: Las casitas de la gente y los trabajadores, las industrias más aparte.

Las calles, bacanas las calles, dan la posibilidad de convivencia de la gente, de la cuadra, los vecinos... ¿Me entendés? Entonces viene el concepto de ciudad y ya no viene la gente, la cuadra, los vecinos, el barrio, el pueblito, no. Ya es los pobres, los ricos, los negros, los indios [señala cada grupo en un espacio separado]. Tienen, no tienen ¡quitémosles!

-Urbanismo es tirar calles y ciudades y edificios para todos lados. Llegar y pasarle por encima a usted, a su casa, porque por ahí va a pasar el puente. Eso es urbanismo. Y luego, cuando lo hicieron a un lado, pasarle la cuenta de valorización. Eso es para mí urbanismo. O hacer un edificio que le convenía más a la celebración social de turno.

-Mural es la oportunidad de llegar y tomarme ese ámbito que me quieren como enajenar a veces, y expresarle a la gente esa misma enajenación que nos hacen de nuestro propio ámbito a partir de ese mismo urbanismo. Es una oportunidad de ser contestatario frente a esa violencia que nos quiere someter, frente a ese mismo cuadramiento que nos quiere meter la ciudad. La ciudad nos quiere meter por esa misma cuadrita que va a dar derecho a una avenida y de ahí, sale a la autopista. Así mismo nos quiere cuadrar. El mural es esa oportunidad de llevar ese muro que nos quiere cuadrar y abrir ese espacio para que la gente, antes de llegar ahí y cuadrar la mente, ahí por la cuadrita que iba, llegue y se detenga ahí y abra la mente a otros espacios a los cuales enfrentar, darse cuenta de que está siendo violentado. Otro modo de ver una pared que de otro modo es un obstáculo y es hasta horrible para él. Unos parches que son solitarios y hasta de pronto lo atracan, hacérselos amables, otra vez más propios. Para mí el mural no es esa cuestión de los mexicanos, para mí el mural es una cuestión más de la gente, del pueblo, más popular.

La Guernica fue la primera oportunidad que tuve de ver el efecto del trabajo artístico puede tener sobre gente sencilla. La gente que nos observaba ahí eran borrachitos, loquitos, o la misma gente, sí, los dueños de la casa. La dueña de la casa donde lo hicimos era una profesora, y ella sí ¡uy! con sus cuentos intelectuales y todo eso. Pero por lo general eran bazuqueros, la misma gente de por ahí que decía ¡qué extraño de ver jóvenes ahí pintando! Para mí fue muy bacano, fueron unas emociones muy bacanas. Una experiencia muy enriquecedora desde el sentido de que pude ver eso, la reacción de la gente frente al trabajo artístico, de gente que uno no ve en galerías. Uno ha hecho trabajo en galerías, en museos. La gente sencilla no se atreve a ir por allá, fue la oportunidad de verlos hasta llorando con La Paisa, eso para mí fue de lo más. Como un viejito que le dicen "Picasso" y se ponchó a hablarnos de la obra, conocía más de la obra que nosotros. Nos dio para el chorro y tales.

-Almuro unos locos con un proyecto ahí. Implican eso y las respuestas anteriores. Para mí ¡uf! el complemento de una necesidad de expresión, un complemento humano para una necesidad definida, como una comunicación, una comunión. Todos estamos, sin quererlo nos fuimos uniendo en pro de una necesidad que teníamos de mostrarnos a determinado público. Una búsqueda de nosotros de querer abrir el arte, y de protestar también.

-[Al realizarle los bocetos a otro] siento como que se me está enajenado un poquito el proyecto, como que he perdido propiedad sobre él. Cuando la idea era tomarnos las paredes y plasmar los bocetos de nosotros, ahora ya es realizar la idea de otro. Sí, es una idea como ajena. Pero de todos modos todavía no se ha perdido el contenido ideal, lo que me gustaba de lo que es Almuro: Una oportunidad de expresarle algo a mi ciudad, algo que yo sé que mucha gente ha querido expresar y simplemente no habían encontrado ese canal. Yo veo ese canal y Almuro es eso, esa oportunidad. Y el proyecto de los murales es esa oportunidad de expresarle algo que considero es importante para mi ciudad.

-Los videoforos de la comisión me reafirmaron en mis ideas de nacionalismo, aprender a querer un poco más a mi gente, a estimarla más, comprenderla más y a llenarme menos de odio cuando los veo por ahí, cagándola [risas]. Sí, cuando los ve uno denigrando de uno mismo, porque cuando uno ve un compatriota por ahí, mal, lo que piensa es eso "¡Ah! ¡Ese h.p. cagándola!" [risas]

-La Comisión en sí es un instrumento, me dieron la oportunidad, me patrocinaron. ¡Son la plata! Son los de la plata. Ese contacto mío con la Comisión ha sido el de la formación a través de los videos. De la Comisión no sé. En los videos confronto cosas que de otro modo no lo habría hecho. Era cosas que por lo menos lo del indigenismo, lo del cuidado de la naturaleza... Son cosas que yo ya había leído por otras partes pero que siempre me habían llamado la atención y que son cosas que aquí no cuidan. La gente no es nacionalista en ningún sentido. La gente se avergüenza de ser colombiano. Me dieron bases para tener con qué sustentar mejor cuando yo vaya a enfocar mi trabajo con respecto a eso.

-La Iglesia es un ente de sometimiento igual que la política. De religión a política no hay ninguna diferencia. De todos modos es una idea imponiéndose a las demás, eso es política. Es una idea queriendo decir que es más estable que las demás. Es política.

-Yo me he criado dentro de la más férrea tradición católica. Mi familia ha sido muy católica. Y yo veo las diferencias que hay del catolicismo a cualquiera de las otras sectas, yo las veo muy bien. Son como patas nuevas que le han surgido, como cristos nuevos que han nacido con el tiempo. Como unos errores ahí, más garrafales que los que comete la misma religión. Son unos entes inferiores. Sí, fíjense y verán la gente que sigue a los pastores. Verán: Siempre es la negrita ignorante, la gente de bajo nivel intelectual, los enfermos que tienen algún nivel de tara mental. Analice uno de esos grupos evangélicos que predican por su cuadra y verá. Esos siempre son gentecita que se aprende un parrafito de la Biblia y salen convencidos con ese párrafo. Cuando usted se lo refuta con otro -generalmente la Biblia tiene un parrafito que refuta el primero, por ahí en cualquiera de las páginas- ahí se quedan pensando, salen echándose bendiciones y a decir que usted es un maldito. Son gentecita muy baja, no es igual que blasfemarle a un sacerdote. Usted le blasfema a un sacerdote, él lo mira y hasta le da risa. ¡Claro! Un nivel intelectual superior, puede entender exactamente a qué palabra se está refiriendo uno, sabe qué es todo lo que le está diciendo uno y le da hasta risa. No se espanta, le dice exactamente de que capítulo y de qué versículo se lo sacó para bajarlo de la película. Hasta un pastor, uno coge y le blasfema a un pastor y le dice que lleva el cristo de espaldas porque uno no ve cristianos reales, porque uno no ve a nadie viviendo el Evangelio, y ahí mismo se quedan diciendo "a mí nadie me ha respondido así y tales" y se retiran callados y lo miran a uno como mal. Si uno le dice eso mismo a un cura, ahí mismo le da la razón, ahí mismo se lo acomodan. Y no sale a echarse bendiciones ni a decirle nada. Claro que eso también depende de la edad del cura. Pero siempre es diferente el nivel intelectual de esas gentes. Los mormones, los Hare Khrisnas, todas esas religioncitas, todas esas pseudosectas y todo eso, esos raros. Si usted quiere buscar respuestas serias, diríjase a los católicos, porque si usted va y se dirige a los evangélicos, ellos saben que no sos evangélico y entonces se vienen con toda su carga política. Si vos te dirigís a los Hare Krisnas, igual. A cualquier secta o religión que te dirijás que no sea la tuya, ellos vienen con su carga de ataque, ellos vienen es a la carga. En cambio, vos te dirigís a un sacerdote o a una religiosa y siempre, si no saben, si no dominan el tema, te mandan donde otro, que sepa, pues. Pero no se estampan con vos. Ellos siempre dominan sus cosas, son tolerantes. Yo hablo así porque he tenido contacto directo con sacerdotes, muchos de mis amigos se han ordenado, mi hermana era religiosa, yo era monaguillo. Yo era camandulero, andaba con la Legión de María. Empecé a alejarme de la Iglesia fue por los antitestimonios, porque así mismo como veía el cura extremadamente místico, uno que era casi un santo, entregado completamente a su misterio y tales; yo veía al cura borracho, detrás de las muchachas del grupo de oración. Lo veía por ahí. Sí, me gustaba ver esas cosas, yo era el monaguillo, me escondía, me robaba las ostias con el vino y me escondía por ahí, a comérmelas con el vino y ahí era que pillaba más de un dato de esos. Yo decía "pero, tanta seriedad y tanto misterio y vea donde se les caen". Uno se daba cuenta de que no eran todos, no. Es como en todo que hay de todo. Pero de todos modos no era como para arreglarle la parafernalia a aquel, que tradicionalmente le guarda como a la Virgen. Yo me di cuenta que lo que me daba la religión lo podía obtener por mí mismo, no necesito curas. La religiosidad una la puede llevar sin curas. Sin guías espirituales. Es que es peligroso dejarse llevar por guías, uno no sabe cuándo se le corrió el casete y comenzó a llevarlo por donde no es. Eso es peligroso. Es mejor llevarla por donde si algo le pasa, es responsabilidad de uno. Si empezó a invocar el diablo y por allá lo poseyeron 50 espíritus, ya, es culpa suya. Se fue a adorar al diablo, sí, ya ¡huevón! se fue a poner de papaya.

-Los artistas que he tenido oportunidad de conocer son puro ego. ¡Uy, sí! Puro engreimiento y puro ego. Cierto que tienen de lo otro, sus méritos. Al principio más de uno ¡uf! tiraba cierta admiración, cierta reverencia. ¡Claro! Uno es un iniciado en lo que ellos ya han logrado, uno va por ahí para luego... Pero después de tratarlos, son más el ego que en sí la carga ideológica, se han caído más de un resto.

Eso ha tenido implicaciones dentro de mi búsqueda artística, porque por aquí hay unos locos que van dentro de un camino de pautas, dentro de cosas que yo quería continuar o anular para un futuro trabajo mío. Y gente con la expectativa de maestro y que tales, luego conocerlo y ver que es más lo que yo veía en el cuadro que lo que él quería poner ahí. Se me cayó todo. Me voy a buscar para otro lado. [risas]

-Si tuviera en mis manos el destino de la ciudad, yo se la entregaba a la gente. Es que la ciudad no es de la gente. La ciudad es de las empresas, es de las fábricas. "La ciudad es la gente, la que hace la ciudad", no. Como los estamentos sociales, como la gente del billete, esa gente es la que en verdad hace la ciudad. La ciudad no la hace la gente del barrio, el pueblo, no. El muro es un modo de entregarla. Es un modo de hacerlos sentir dueños, de hacerlos observar la ciudad de un modo distinto, de hacerlos sentir dueños, que la ciudad de otro modo se puede sentir, como más apropiados de su propio espacio. Más digno. Yo digo que al entregarle el mismo espacio a la gente, la gente lo hace agradable a sí misma, y en ese sentido es digna. Yo dudo mucho que para la señora que vivía criticando en la avenida sexta, cuando construyeron esos puentes de por allá, la desplazaron. Yo no creo que ella se sienta conforme con que le hayan tumbado para construir, yo creo que ella se debe sentir menos de esta ciudad desde que la desplazaron así tan feo por el progreso. Para ella ese progreso debe ser agresión, debe de ser horrible: "Me echaron de mi casita donde me crié". Yo me dí cuenta de testimonios así, de cuando construyeron. Eso fue leyendo testimonios del Cali Viejo, cuando construyeron ese puente que va a dar aquí, detrás del CAM. Allá había casas tradicionales, antiguas, de familias de siempre de aquí de Cali, y fueron sacando esa gente simplemente porque iban a construir puentes y era necesario abrir esa vía ahí, y eso había perdido mucho, y la salida de Cali era de ahí para allá, y el comercio y la fábrica y la industria... Y sacaron familias tradicionales, de Cali. Tumbaron casas que eran bonitas, dejaron un lote baldío ahí y al lado un puente frío que es una curva para los atracaderos, una curva de ladrones. Ahí no duermen sino locos, y si usted pasa ahí a las ocho de la noche, lo cogen. Entendés, en pro del supuesto progreso, enajenan a la gente lo que es el sentido de pertenencia a la ciudad, le quitan la ciudad a la gente. En vez de llegar y pintar, como nos decía el viejito de ahí del muro de los serenateros, en vez de pintarle un paisaje bien bacano, le ponían un letrero ahí de Coca-Cola con una vieja en pelota. ¡Tenaz! Lo hacían sentir con desgano de mirar su propia ciudad, porque él es un tipo que se siente chocado. Es uno que se levanta a las siete de la mañana y al frente de su casa ¡ajh, h.p.! ¡A lo bien! Como hago yo cuando veo la "Chevignon" al frente de mi casa, o la de Rodenhouse ¡Qué boleta! Uno con ganas de ver siquiera el basuro de Navarro, pero no [toca esquivar el edificio, torcer el cuello] para ver el basuro ahí. Le quitan a uno el espacio. Llegan y le meten una avenida como la Quinta a un barrio como San Fernando y le quitan todo lo que era de barrio, todo lo que era de la gente, la gente ya no sale a los parques. ¿Por qué? Porque hay un poco de gamines que son de otro lado robando por ahí. Lo volvieron turístico y como es turismo lo que pasa es que se vienen los ladrones a robar. Le quitaron el barrio a la gente que se lo sodó, a la gente de ahí. Llegan y crean una ley, de cómo uno tiene que sacar el perro, con bozal. El perro de uno no es bravo, sólo porque es de determinada raza y de determinado tamaño, tiene uno que sacarlo todo amordazado. ¡Ya qué ganas le quedan a uno de salir! Va a otro parque y se encuentra con el tombito y se la va a montar porque va con el perro y no lo lleva con bozal. Así, con el perro, le quitan a uno la ciudad. Ese sería el modo de yo entregarle la ciudad a la gente, hacerle ver a la gente que son coacciones a la propia libertad, a la propia expresión y con la expresión, entregársela. Darle a la gente la oportunidad de que se exprese.

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FREDDY

Trato de ser un individuo en esta colectividad y aportar lo que el interior de mi espíritu dicte. Darle la oportunidad a otra gente que de pronto no tiene como la capacidad de imaginación y decirle que hay otros mundos, al interior de uno mismo, que se pueden explorar.

-Soy de aquí de Cali, de mi familia compuesta por cinco integrantes, dos hermanos y dos padres. Llevo estudiando cuatro años artes plásticas y empezar a ver, a tocar el mundo que tenemos afuera lleno de secretos, a punta de color o poesía. Antes de estudiar artes plásticas trabajaba en un taller de mecánica y al principio fue bacano aprenderlo, o sea, conocer el invento del hombre, a través de su maquinaria, conocer pequeños artefactos, cada uno unido con los otros y conforman una totalidad que hace la propulsión del movimiento y cosas así. Pero con el tiempo uno nota que la gente, algunos clientes que van allá, son gente muy materialista, gente que quiere tanto al carro que lo quiere más que a su propia familia. Cualquier sonidito... y allá. Están así pendientes, llaman hasta cuatro o cinco veces al día a preguntar como le fue al carro. Y uno pregunta ¿será así lo mismo con su familia? ¿O será una fijación así, ya, a lo estándar, estandarizados, moldeados? Y de un punto para acá siento que ese oficio para mí ya no me da más satisfacciones espirituales. Simplemente es una estructura que me da para los gastos básicos. No más. Soy laminador. Arreglo los carros que otros dañan. Me alimento del mal ajeno.

-Siempre he vivido en Cali, en el barrio Gaitán. Eso es por Petecuy, La Rivera, San Luis, cerca a la 14 de Calima.

-Ese espacio tiene sus conflictos. Hubo un tiempo en que habían bandas, pandillas que se mataban mutuamente. La pandilla de Gaitán contra la de San Luis. San Luis y Gaitán han sido los barrios más antiguos por esa zona, tienen unos 35 años, más o menos, de fundados. Luego vino La Rivera, después vino Petecuy. Anteriormente, donde está Petecuy ahora, quedaba un sembrado de puro millo. Eso era inmenso; recuerdo que nosotros pasábamos por allí y bacano, había puro millo y uno (hace un ademán de paisaje con la mano). Cuando entró Petecuy empezaron los problemas por que ahí una vez estuvo el M-19 asentado y ahí se mantenía la tropa y eso es mucho problema. Después se fue calmando porque ya entraron las milicias y se fue aplacando todo. Sin embargo todavía hay problemas, ahí en Petecuy, se movieron porque llegó la autopista que es la periferia del mismo barrio. Ya bien adentro, en el jarillón, sí, hay bastantes problemas: Mucho atracador, mucha pandilla. Lo que hay que rescatar es que la gente que compró esos sitios o los invadió porque en algunos es así también, ha tratado de vivir digamos en una armonía. De pronto siendo tolerantes con sus mismas falencias, pues entre ellos mismos las cosas se arreglan. También hay escuelitas, por lo menos en el barrio hay dos escuelas. En Petecuy quedan 3 escuelitas que enseñan dentro de su escasez, pero han ido formando a los pelaos. La comercialización ha tenido lugar, lo que pusieron La 14 de Calima ese sector se valorizó mucho. Ahí entraron ampliando la autopista y eso ahorita hay muchas rutas de buses, es un pulmón más, una arteria más congestionada. Me acuerdo que antes pasaban escasamente dos buses, uno pasaba la autopista con los ojos cerrados; ahora pasás la autopista con los cuatro ojos, porque por toda parte te salen carros, te salen buses. Y también porque se ha perdido mucho los juegos de base. Uno jugaba "la lleva", "cojín de guerra", "Yeimi"... Ahora hay mucho tráfico, hoy en día los niños no salen a jugar porque lo espicha un bus. Se han perdido por tanta civilización cosas lúdicas, el punto de encuentro en la esquina. También hay mucho juego mecánico, esos videos, 20 cositas ahí en un local, y los pelaos se la pasan ahí. Van perdiendo la sincronía entre ellos mismos, la posibilidad de aportarse ideas, ya no son los juegos de barrio sino que se sienten... hipnotizados. Han perdido mucho los barrios, los sectores. De Petecuy, todavía hay gente que está viviendo en los jarillones. Sale mucho carretillero a llevar escombros, lo que se les presente. Hay mucho sobreviviente.

-Mis padres son de Toro, Valle. Yo al pueblo de Toro escasamente he ido dos veces. Cada agosto hay festividades, carnavales. Al principio yo decía "¡que jartera, un pueblo!" Con el transcurso de los años me he dado cuenta que en los pueblos se vive un silencio una paz que la ciudad no tiene. Ya uno cuando se mete al quehacer artístico se da cuenta de que tiene que estar en paz y silencio para poder estar concentrado. En la ciudad se da la dificultad porque está la radio, la bulla, los carros y tanta información visual que lo desinstalan a uno del hilo que está siguiendo. En los pueblos uno puede encontrar esa paz, esa quietud.

-Cultura es lo que presentan los medios, lo que cada ser conoce de su entorno. Es un conocimiento básico y la asimilación de las tendencias que coge la moda, la televisión, la música, sin profundizar más allá.

-¿Qué le aporta la cultura al arte? Nosotros como artistas debemos tener el radar siempre puesto ante muchas cosas que nos llegan y decir ¿esto tiene calidad o es pasajero? ¿o es diferido, prácticamente vuelto? En ese vaivén va la gente, conociendo situaciones efímeras. Ellos adaptándolas y al mismo tiempo perdiendo como esa identidad porque va de brinco en brinco. De pronto el arte toma partes culturales y las profundiza más, y muestra a la gente que las cosas sí son efímeras pero que tiene más consistencia, más del espíritu. La gente hoy en día está muy amaestrada, por ejemplo sale una canción en diciembre y dicen "¡qué berraquera, qué canción!" y pasa enero y febrero y ya no se escucha, la gente ni siquiera se acuerda. Es porque está tan amaestrada que tiene ese sentido de, digamos, de comercio. Y así como hoy lo dejan, mañana sale otra canción y se asimila, se pegan a ella y se van dejando. Después uno ve que regresan, las reencauchan otra vez, la gente vuelve otra vez a consumir. El arte es como decir "retomemos eso pero metamos nos más adentro, no nos quedemos en la superficie".

-Ciudad es la unión de todos y al mismo tiempo la desunión. Es el gran elemento que une todos esos objetos. Como decir un cuarto, en una parte está la cama, en otra la estantería, los libros. Entonces una ciudad también, pero muchas veces están desintegradas por partes. Unas no se conocen con otras, así es la ciudad. Vos vas al centro, ves una gran convulsión. Uno subiendo por San Antonio lo ve más relajado. En cierta parte encuentra silencio. Si uno va por la 10, por el teatro Sucre, eso si es convulsión, el resigne, de todo. Cada ciudad tiene sus puntos, ciertas atmósferas. Es como un universo ahí, envuelto.

-El campo es más pegado a la naturaleza que la ciudad. Es más el silencio natural. Es hacer uno silencio y escuchar la naturaleza. Escuchar el río, el mar que canta. De pronto uno, si se fija, ve cómo se mueve la hoja, como zumba por el viento. En cambio aquí en la ciudad... De pronto uno en el campo siente que está más quieto, que no hay ninguno de estos peligros de si te van a atracar o te van a atropellar, ninguna de esas cosas, y no estas con el contagio del consumo, de los ídolos que fabrican las empresas, el comercio, la publicidad. Siempre estás vos y la tierra, lo básico, los elementos básicos de la creación. En la ciudad hay antojos, la expectativa de si te va a atracar, del vendedor, de las vitrinas que presentan esos productos como los cereales(?), y uno el anhelo de tener esos productos, es un hostigamiento el tenaz. No hay silencio en cualquier momento, todo es bulla. En una esquina encontrás una bulla diferente, en la otra, otra y, sí, es la mecánica del ser humano, lo artificial, a lo que el ser humano crea para sí mismo. Es perderse en todo eso.

-Urbanismo sería mirar la conducta de cada individuo, la conducta de los que gobiernan. Decir urbanismo es una sola entidad, es muy difícil para mí. Cada individuo que pertenece a la ciudad lo maneja de manera diferente. Decir urbanismo es decir "no botar los papeles en la calle" o guardarlo y buscar un recipiente donde irlo a echar, respetar digamos los muros. Para otra gente urbanismo es botar los papeles en la calle, y de pronto si tiene un aerosol, pintar un corazón y decir "Amanda te amo", eso es un medio de expresión urbano también. Llegar a decir un muralismo urbano es muy difícil y más cuando uno ve que gente necesitada está vendiendo sus productos en la calle y llega el policía a desalojarlos de ese lugar. Es difícil de decir qué es urbanidad porque no hay una unión. Siempre escuchamos que vivimos en una constante lucha unos con otros, una órbita, una deriva. Decir una urbanidad, que todos tengamos atención, no creo que exista.

-La ciudad es muy difícil que sea porque viene atendiendo la necesidad de los tiempos modernos. Una ciudad bacana sería como era Cali en 1940, que no había tanto tráfico ni tanta polución, no actividad, ese silencio, esa serenidad. Que la gente, poquita, se conociera y tuviera fe. En estos cambios uno va por la calle y encuentra gente que te mira hasta mal, sin siquiera uno conocerla y te hace mala cara. Uno va y ve gente que coge la cartera pensando que uno los va a robar. Se ha perdido la confianza y a entrado lo contrario hacia el otro. Yo añoro, aunque no conocí a Cali en 1940 pero sí he visto por lo menos fotografías, que era una ciudad que estaba en su desarrollo, no tan acelerado pero estaba allí. Pero ahora es un desarrollo el tenaz, hoy en día vos ves una inflación y mañana te están tumbando. Se va y ¡fus! encuentra todo moderno. La ciudad se ha convertido en eso, nos obligan a vivir siempre en ese cambio sin tener una apropiación de la ciudad.

-Mural es para mí una expresión, más que contestataria o política como la de los muralistas en México, libre, así como la pintura de caballete, netamente una expresión del espíritu. Expresar por medio de un símbolo cosas como el mundo está lleno de muchas máscaras, disfraces, de carnavales, pero también hay que darle importancia al espíritu. Porque a la final nos morimos y todo esto que hemos creado, esta maquinaria, se queda. Que se valore el espíritu y no esperar a que nuestras ausencias se hagan permanentes.

-Arte para mí fue lo primero que el ser humano aprendió a hacer. Desde los principios de la humanidad hasta el recién nacido, a los 4 meses, coge un lápiz y hace sus primeras líneas, es su primer lenguaje. Deberíamos reconocer que todo ser humano es capaz de ser artista, sólo que los medios lo han castrado y el arte es conocerse uno mismo; así mismo ser tolerante y permeable con los demás.

-Almuro, independiente de qué es un grupo para pintar murales porque yo soy una persona que poco me gustan los grupos, a veces me dicen que soy asocial, que no me socializo bien, que estoy solo. Si hoy en día uno quiere salir adelante, solo es imposible. Hay una maquinaria tenaz ahora que te aplasta, entonces hay que estar en grupos y con la fuerza de todos unificar. Para mí el grupo Almuro es importante porque me estoy compenetrando con mis amigos, estar con ellos y tener una oportunidad de entablar una relación mucho más estrecha, de no ser tan yo, egocéntrico, también aportar y que me aporten. Al pie de la experiencia del otro yo no me puedo dormir.

-La Comisión es, hablando de materiales artísticos, el aglutinante, el que amarra todo. Lo que enlaza, es el aislamiento necesario para que todos tengamos una atracción y no estemos a la deriva, con ideas sueltas que no se puedan amarrar sin nada que las atraiga. Es como el centro, digamos el sol así, y aquí están todos los planetas, dando vueltas con sus ciclos y así permanece. Esta experiencia ha significado conocer nueva gente, ya no sus rostros, ya no su risa, sino qué hay adentro, qué es lo que los mueve en común: El servir, el crear, hacer arte. Llegar a la gente con el espíritu más acondicionado, más abierto, dispuesto a las nuevas expectativas. La Comisión es un gran espíritu que está abierto a los demás. Que sigue, que es posible quedarse, produciendo, trabajando.

-La Iglesia para mí... Yo soy una persona que cree en un Dios, en un Dios personal. Ha mucha gente han manipulado, creo en algo divino que todos tenemos. Negar esa parte del ser humano es como negarse que la tierra existe. Creo en un Dios justo. No voy a la Iglesia... No sé, de pronto porque cuando estaba en 3° de primaria me tocó una monja y con ella todos los días era rezando, salíamos de clase rezando, íbamos para la casa rezando y de tarea el día lunes había que llevarle el Evangelio, levantarse a las 5 de la mañana a escuchar la misa. Ahí lo vi como una fobia, como una esclavitud, una obligación de ir, no porque me naciera sino porque tenía que presentar una tarea. Me he creado como fobia y para yo creer en Dios no creo que necesite ir a la Iglesia a rezar una misa sino que de pronto creo en Dios por medio de mis actos hacia los demás. Yo que gano con ir a la Iglesia a darme golpes de pecho y al salir estoy calumniando al otro, estoy negándole un favor. Ahí es donde yo les digo ¿dónde está la sintonía con ese ser espiritual de arriba? Y nos metemos en una creencia por medio de una media hora a rezar, a que nos perdone, si los otros actos lo niegan. Más bien creo que la religión de uno deben ser los actos a la demás gente.

-Los artistas, hablando en el sentido de ideas, cualquiera es artista. De ahí a que la idea manipule o la idea haga abrir los ojos a los demás, todo es cuestión de cada individuo. Para mí el artista es el que abre los ojos, no quiere manipular sino que abre los ojos a la demás gente que está manipulada. Decirle que lo que estamos viviendo es pura ficción, todo ficticio, sino que la realidad está dentro de cada uno. Esa realidad que mientras la escogemos de tanto adorno artificial se hace más pobre. De pronto el artista es, en ese sentido, el umbral. Como decir "vea, para vivir bien no necesita de tanto lujo ni tanta cosa, simplemente ande con lo básico".

-Si tuviera el destino de la ciudad en mis manos quitaría tanto comercio y en esos espacios le devolvería la identidad a esos espacios de lo que antes fueron, un parque. Sí, el comercio últimamente es el último dios que se está gestando. Hoy en día la gente no va a un río sino que va a ver las vitrinas, a ensoñarse con sus deseos que no pueden ser, deseando lo que no pueden conseguir. Se van allá y forman como súbditos de esos grandes ídolos, esos tótem de edificios. Es un laberinto de puros deseos inconclusos. Es como abolir gran parte de eso y dejar unos cuantos que tenga lo básico y el resto pues los pasamos al espíritu, a los espacios abiertos. Aquí siempre hay esa tendencia de encerrarse a toda hora entre cuatro paredes. Más parques de diversión para los pelaos, dejar todos esos nintendos. Sí, volver como a esa vida más aborigen, más indígena. Espacios que están ahí sembrados de pura hierba, construyamos algo para la gente que no tiene, el que no lo utiliza pues que lo done, como hacer algo. Sería como un cambio así para la ciudad, y respetar los monumentos, o sea que si hay una pared, volvamos a levantar pero con su misma estructura. No tumbarla porque ya es vejestorio y no sirve. De todos modos es una entidad, una casa de 50 años posee una historia de ciudad ahí, sin ser una sola casa. Por ahí pasaron muchos inviernos, muchos veranos. Una casa en la que han vivido 20 familias o una sola familia, hay muchos recuerdos invictos ahí. Decir "bueno, el tiempo siempre nos deja cenizas, tratemos de que el tiempo se detenga ahí un poco y tengamos esa raíz ahí". Hoy en día es como vos decís el desplazamiento, no importa la raíz, tumbemos. ¿Cuál es el progreso, no? En pos de lo material, no de lo humano. Menos lugares humanos sino espacios que van encerrando. Yo por lo menos tumbaría mucho centro comercial, el 100%. Que queden unos cinco o seis en la ciudad, que la gente vaya, de resto puros parques. Decir "sea el espíritu abierto", la gente le tiene miedo a eso. Vive llena de miedos, en su propia ciudad crea fortificaciones para esconderse de lo que hay afuera, sin pensar que en ese encierro se intensifica más el miedo. Da más el deseo, el gusto como de la ausencia, de no poder tener lo que necesita; se encierra y sale como caótico a la calle. Mientras quitemos esos ídolos artificiales, todo manejado, podremos volver tal vez a ser nosotros mismos. Volver a ser, a sentir, volver a tocar un árbol. Hoy en día tumban un árbol que está molestando las cuerdas de la luz como si nada. Un árbol que se ha templado cien, doscientos años. Que si él pudiera hablar nos diría cuánto ha pasado. Nosotros no tenemos conciencia de eso. A la final tratar de darle la ciudad a los pelaos que están tratando, haciendo vivificar la ciudad, que cuando ellos crezcan digan ¡uf, bacana esa ciudad! Y no digan "quede atrofiado porque nunca conocí un árbol, sino que conocí muros, grises, concreto, asentamientos". La ciudad es un universo que se está expandiendo, al mismo tiempo se está contrayendo, se está hacinando. Ya el espacio de la ciudad no alcanza para tanta gente. Es como abrir esos espacios no cerrarlos. Sería como tumbar todos esos ídolos falsos. Y, no, y quitar todas esas huevonadas de papeleos. Cada uno andando sin cédula, que crean en su propia palabra. A mi me parece como ridículo constatar que para decir que yo me llamo Freddy tenga que presentar mi cédula porque no me creen, no creen en mi palabra. Para creer en un ser humano tengo que traer su nombre escrito con su número y su apellido. Y no se te cree. Si vas a hacer una vuelta, un negocio ¿qué necesitás? Tres, cinco papeles de permisos. ¿Dónde está la credibilidad, la confianza en la palabra? Posiblemente anteriormente había, hoy ya no existe. Si vos no ponés tu firma, o decís con esto consta que estás vivo, en esta república, no se te cree. Dejar es parte de tanto papeleo y volver a la palabra, al espíritu, decir "soy fulano de tal, hago esto y esto" y punto. Y listo, le creen. No, es muéstreme su diploma, muéstreme sus calificaciones, donde está su nombre aquí, su firma... Bueno, en fin. Son tramas que son para puro control, yo también volaría todo eso. Hacer un nuevo reajuste. Eso es lo que yo cambiaría, más o menos.

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JOHAN

-Desde finales de mayo integrante de Almuro, estudio artes plásticas, llevo tres años, un semestre de música, he viajado por casi toda Colombia.

-Siempre he encontrado mi vida aquí en Cali, siempre. Llevo bastante pero no he estado largas temporadas viviendo fuera de la ciudad. Cuando nací mi mamá era la única responsable de mí. Ella tenía que trabajar y tuve que venirme a vivir con mis abuelos, entonces hasta los siete años viví con ellos, hasta que mi mamá formalizó su relación, organizó sus cosas y yo me fui a vivir con ella. Viví ese tiempo con mi mamá hasta los 17-18 años y he experimentado ya la vida viviendo solo, viviendo con otras personas de mi familia, viviendo en zonas alejadas de Cali, con mi novia. Mi familia, la Dávila, la que siempre ha estado conmigo, creo que son todos del Valle, de lados de Vijes, Yumbo, de las veredas por ahí y aquí de Cali en especial. Mi papá es de acá de Cali pero su familia más preciada es de Popayán. Estar en diferentes partes del país, me nació por una necesidad fuerte, no podía estar aquí en Cali un tiempo, sin el fin de semana estar fuera. Era una necesidad, tenía la apreciación por sentir otras cosas y a medida de estas experiencias fueron creciendo otras inquietudes, más a fondo. No solamente viajaba por salir sino ya por conocer, por sentir climas diferentes, por conocer gente. Después fue un poquito más especial porque ya era sentir cosas totalmente esenciales como conocer culturas diferentes a una ciudad tan conservadora como es Cali.

-Cultura es un orden de costumbres, de diferentes sociedades que se han organizado para cubrir sus necesidades. Ahí está todo. Para contemplar unas sociedades en general. Eso es válido para todos. Especificando hay diferentes tipos de cultura, son un poco de cosas más complejas, más diferentes. Lo que digo es para partir de todas las culturas.

-Arte es crear con el espíritu. Es una necesidad primordial de un ser humano, la necesidad de crear partiendo de un nivel de sensibilidad, de ir enriqueciendo ese nivel de sensibilidad que es el espíritu. Es como una evolución. Todas las personas que hablan del espíritu para mí es su nivel de sensibilidad, es la conciencia de ese nivel.

-La ciudad es un pueblo con mucha, mucha más gente, pueblo de lo que necesita. Ahí metemos lo de las necesidades de las personas, de la sociedad, a eso me refiero. Es mucho más de lo que uno necesita, de lo que necesita una comunidad. Esas necesidades son la regla de necesidad de una sociedad: el trabajo, salud, vivienda, empleo, recreación. Diferentes tipos de necesidades, son las que se hacen en una sociedad para poder que todo el mundo se distribuya en labores distintas para convivir. La ciudad sería como el espacio de excedente, que es mucho más. También puede ser muchos pueblos.

-El campo puede ser una finquita, una vereda o un municipio. Son espacios donde todavía hay un poquito de unión porque todavía se encuentra sólo lo necesario. Entonces la gente puede compartir más, lo que puede aportar. Es lo que te digo en la ciudad, quedan como muchos pueblos. Es mucho más difícil el contacto colectivo. Otra diferencia es el contacto con la naturaleza, la valoración. En el campo la valoras más. En la ciudad, el ritmo te ayuda a valorar más el ritmo tecnológico.

-Mural es esa necesidad de llevar una expresión y llevar una unión, porque así como venimos hablando de un pueblo en la ciudad y del campo, tienes más facilidades de comunicarte en el campo. Un mural sería como el medio para expresar con el arte una necesidad, inquietudes, mensajes, sentimientos e historias para muchos pueblos que habitan una ciudad.

-Almuro es un grupo de artistas con muchas necesidades de unir a los artistas, a toda la comunidad. Con ganas de compartir lo que saben, con ganas de expresarse, con ganas de vivir, de mostrar nuevos puntos de vista y de conocer, aprender, por delante de todo. Cada uno en cierta forma a demostrado que en algún momento es artista si considera que puede serlo. Pero yo he visto muchos artistas.

-La Comisión Vida, Justicia y Paz es el espacio de desarrollo, de archivo, de colaboración. Ya nosotros los del grupo la hemos tomado como nuestra base, esperamos que así sea. Un espacio donde podés encontrar el apoyo para rescatar estas necesidades que tenemos de culturizar, de rescatar, de recordar la cultura. La paz todavía no la tengo clara, pero la podría interpretar como cierta libertad.

-La Iglesia parte de una necesidad como es la creencia, y con la creencia la religión, con la religión parte el ordenamiento de la Iglesia. Entonces es como esto, como de pronto puede ser la Comisión para nosotros. Es una institución de ordenamiento para esa religión.

-Los artistas que se encontraron con el concurso son personas que de pronto encontraron un espacio para expresar esta inquietud de artista. Muchas de las personas que ahora tienen la posibilidad de tener una pintura suya en la galería de arte urbano en Cali es una oportunidad de expresarse, de ser artistas, de mostrar que no son un ser muy pequeño en la ciudad, un espacio grande.

-La cultura parte de las necesidades primordiales del hombre: Comer, dormir, sentir, creer. Con respecto a ese creer y llevándolo a la cultura, es como creer en la evolución de esa colectividad, creer que puede haber un desarrollo humanístico de esa colectividad. Ahí viene lo que dije anteriormente de los trabajos, el crear, luego viene el arte. Es una necesidad que viene de la cultura. Todas estas labores que tiene cada colectividad cuenta para una colectividad. Todo eso queda muy suelto. Lo de creer es algo muy complejo. No es solamente decir "yo creo en este man, yo creo en esto". Es de lo que parten las religiones, después las religiones se involucran en la cultura, las creencias. Uno necesita creer en alguien superior a uno, alguien que sea más adelante. Muchas culturas han trabajado con diferentes religiones y han optado por un dios o por dioses, de los alimentos, de la lluvia, de todo lo que nos surte, alguien a quién agradecerle. Frente a una cultura bien desarrollada, una creencia pura sería creer en uno mismo como ese ser capaz, en ese ser poderoso, que puede desarrollar, que puede dar, compartir, que aprende cada día más. Como van las cosas nosotros no hemos sino explotado un chiquitico porcentaje de la capacidad que tenemos. Hay que pensar mucho en las capacidades que tiene el ser humano. Son muchas.

-Los artistas son las personas que buscan el conocimiento de ese hacer y ese desarrollo, y con eso va el desarrollo de la sensibilidad, es el desarrollo espiritual, el desarrollo intelectual, todas las capacidades que tiene el cuerpo, la materia, los estados. Un artista es una persona que tiene como principal investigación el ser mismo, que crea y que siente por delante de todo, y lo expresa.

-Si tuviera el destino de la ciudad en mis manos, pensando un poquito en lo que creo de la ciudad, de la grandeza de ser un colectivo bastante extenso, y lo podría tomar de diferentes maneras. Podría ser la ciudad como está ahora, o tomar un pueblo desde cero, y tomarlo para inculcarle las cosas. Si lo tomo como está, es algo muy delicado. Buscaría una organización de pronto en gente que creo, y trabajar y de pronto con el ritmo que ha trabajado la ciudad pero involucrando más la cultura, el arte. Porque es muy peligroso llegar a los cambios radicales, para uno, para la ciudad, para todos. Tomar las cosas e ir inculcando esa cultura, todas esas cosas que se van perdiendo y que van deteriorando el sentir humanístico de las personas. A los alcaldes y a los presidentes les toca un rollo muy difícil como es aceptar un papel de estos. Sencillamente se ganan un resto de cuchillos al cuello con la gente que no cree en ellos, que no cree en esto. Pero de pronto hay que asumir eso, y poco a poco tomarlos con el tiempo. De pronto tratar de rescatar esa visión humanística. Aunque yo no me considero el mejor líder para una ciudad. Concretamente lo haría dándonos más espacios para la cultura, para la expresión, para la integración. A eso vendría yo a trabajar.

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JOHN JAIRO

-Mi nombre es John Jairo, soy una persona independiente, trabajo termografía, soy ilustrador también, trabajo con el aerógrafo. Tengo mi banda, me gusta la música y es mi pasatiempo en mis ratos libres. Soy una persona muy sincera, me gusta expresarme, tanto verbalmente como pictóricamente. Eso es lo que soy.

-¡Vengo del universo! He vivido aquí en la ciudad siempre, mi niñez fue en barrios de Cali que tuvieron, por lo menos al principio, buen espacio. Pero la ciudad fue creciendo, ya casi no había sitios para divertirnos. Después pasé a estudiar, después del bachillerato, en mi interés por el arte. Desde la primaria ya mis inclinaciones iban hacia el arte. Estudié en colegios católicos y después en colegios públicos, más que todo por la situación de mi familia. Luego pasé a estudiar a la escuela de artes, el IPC, en el 96, más o menos. También estudiaba al mismo tiempo otra carrera que era técnicas de ilustración en Indeartes, eso lo complementaba con mi parte artística en la demografía. De ahí, hasta ahora estoy estudiando en el IPC. Mi familia ha vivido siempre en Cali y es de aquí.

-Cultura es sacar de dentro de nosotros la parte humana y la parte sensible y poder dársela a otras personas que de pronto no han tenido esa oportunidad de tener una sensibilización con ciertas personas que dan una visión de la vida diferente. También esa visión de la vida se adapta a la cultura para hacer algo más en grupo. La cultura se hace y se crea en grupo para un bien común.

-Arte es la expresión, es un lenguaje de vida. Es el sentir, el vivir. En lo que nos rodea siempre hay arte. Para mí es universal, lo llevamos dentro y lo expresamos. Es totalitarista, todo lo que abarca el universo, la creación en sí. El mundo como está, lo natural, es para mí arte, yo como ser humano debo sacar de lo natural para sacar el código y mostrárselo a las personas que de pronto no viven del arte o que sienten con el arte. Es ser el traductor de ese lenguaje. Esta expresión [muestra una mata en una matera que tiene al lado], como está, es una expresión de arte viviente. Tratándose de un objeto, todos son arte pero hay que saberlos ver y saberlos valorar. Son cosas muy sencillas, se ha perdido mucho el arte, lo que él es. Como el sentimiento a vivir en armonía con todos los seres vivos, como vivir a las afueras de la ciudad y tener su espacio para entrar en contacto con la naturaleza. Ahí es donde empieza a fluir el arte real, el arte que uno vive.

-Ciudad es una aglomeración de gente que satura. Eso por todo lo que se ve, en esta delincuencia, en el tráfico, por cantidad de cosas que perturban el ser humano. Pero uno está en este medio, en medio de las personas, y la ciudad es un sitio de reunión también, de ideas, de personas que quieren aportar. La ciudad es una asociación de individuos con capacidades de aportar ideas.

-Claro, la ciudad es de concreto, sólo hay edificios que perturban la visión del ambiente natural. El campo no. Tiras una semilla y crece en la tierra. En la ciudad no lo podemos hacer, estamos muy limitados. Las personas de la ciudad, en comparación a las personas del campo tienen otros conceptos de ver la vida.

-Me gustaría que la ciudad tuviera más árboles, volver la ciudad como parte del medio ambiente, darle un pulmón más. Para que no sea tan saturante, tanto en la parte visual como en la parte física.

-Urbanismo es todo lo que se está construyendo y se está haciendo un mapa de como guiar la ciudad y cómo va creciendo en sus alrededores.

-Mural es sitio de expresión artística con fines sociales y de concientizar a todas las personas que están observando una obra artística en un muro. Algo sin fin social también es mural, pero ahora lo que se busca es sensibilizar. Con el mural nos expresamos y podemos transmitir, como con el arte. Pero ya vamos a hacerlo a nivel de muros, de espacios más amplios donde va a ser más visible por muchas personas.

-Almuro es un grupo de personas que tienen muchos valores y que estamos trabajando con unos mismos ideales y estamos en el proceso de evolución. Es un espacio de libertad también.

-La Comisión es una organización que nos está brindando una oportunidad y nosotros estamos con la idea de responder a eso que nos están dando. No la conozco mucho. Lo que he visto es que nos están asesorando porque somos artistas y poco nos ha preocupado la parte de la planeación del proyecto. Es como esa palanca que nos están dando con esa parte. Es algo muy bien para nosotros y nos gratifica, esperamos retribuirle a la Comisión. Los video foros han sido geniales porque me han aportado tanto para mi inspiración como para las ideas que tengo, en cuanto a expresarme y a hacer que los demás vibren con lo que hago.

-La Iglesia es [risas] una organización, muy aparte de todo, que pues ahora le están dando la mano a los artistas. Antes no se fijaban en eso. La Iglesia ha hecho cosas buenas y cosas malas. En sí es una organización que, como cualquier otra religión, es de respetar.

-Los artistas son personas muy sinceras, que no han sido tan materialistas. De pronto se han dejado llevar más por sus sentimientos, por su forma diferente de ver el mundo, por tratar de expresarse con otro lenguaje. Los artistas son personas, en esta sociedad, que les toca muy difícil sobrevivir con lo que ellos hacen. El artista es la persona que puede dar a muchas personas un sentimiento por medio del campo visual. Escultura, arte, eso entra en el campo visual. Lo que nosotros hagamos, lo expresamos.

-Si tuviera el destino de la ciudad en mis manos, yo como artista lo primero que haría sería darles a todos la oportunidad de que tengan contacto con el arte. Dar más espacios para la recreación, pensar más en los niños. Tratar de sacar una nueva generación de personitas que vean la vida de otro punto de vista, más de convivencia, más de diálogo.

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LEONARDO

-Yo creo que soy una persona que tengo valores. Primero que todo le voy a contar una historia: Yo vengo de una familia muy humilde pero que siempre fue muy luchadora por todo lo que ellos vivieron y quisieron. Venían de un pueblo, de una parte que era muy difícil, como ahora los desplazados. Que lo saquen a uno de su sitio de trabajo para venir a enfrentar otra situación. De ahí parte el hecho de que yo esté aquí. Mi abuela se vino con mi papá y los hermanos para acá a buscar una nueva visión de esta vida. Ahí empezó ese proceso, eso fue en el barrio Popular, ahí vivíamos yo, mi abuela, después mi hermano, todos ahí en un sitio, por decir algo, una pieza. Hasta que mi papá de pronto, llegó y consiguió una casa, un apartamento donde estamos ahora. Ahí empezó el proceso, o ahí lo comencé yo con mis hermanos: A conocerme a reconocer una cantidad de cosas que ahora puede despreciar pero que el camino uno vaya desechando y a la vez valorando. Eso fue un proceso, ese encuentro con más gente, más niños, de otro barrio. Eso fue un cambio total porque yo estaba acostumbrado a mi abuela, a mi entorno. Ese entorno nuevo fue re-diferente. Pero fue muy agradable porque también partieron muchas cosas, conocer una nueva vida. A medida del tiempo fui creciendo y llegó la etapa de la adolescencia, que fue donde comencé el otro cambio. Siempre desde niño era muy tirado a esta vaina artística: El dibujo, el juego, etc. Cosas que de pronto mis hermanos no las tomaron así. Todo se convertía en una manera de consumo: "Tenemos que hacer esto y esto, tatatá" y el dinero, el dinero para poder vivir. En cambio yo no, yo era muy fresco. Muy tirado a lo que quería hacer y lo hacía y no me importaba nada más. De alguna u otra forma sabía que estaban mi papá, mi mamá. Bueno, que yo era un niño y eso de algún modo se toleraba. Me empezaron a gustar la música, empecé con el cuento de querer armar un grupo de rock y de querer hacer música. Empezó ese otro proceso de aprender a tocar guitarra y por ahí conocí a esos nuevos amigos, que fueron los rockeros, que en ese tiempo eran muy difíciles de manejar y de aceptar. Eso fue por allá en el 87 más o menos. Estudiaba en el INEM, ahí empezó ese proceso, conocer esta música, conocer otra, otra vida, porque es difícil aceptarla así no más. Empezó ese cambio del pelo, de la ropa, no la de comunicar porque siempre estuve al lado de la familia, eso no cambiaba, pero sí ya había un cierto distanciamiento. Yo quería era estar allá, quería el cuento de mi música, meterme, meterme. Se dejé de pronto de lado a mi familia por estar allí. Ya estuve, me metí en ese otro cuento, empecé con un grupo, empecé a trabajar y así. En los 90 terminé de estudiar, me tocó prestar servicio en la policía. De todas maneras yo tenía el grupo. Fue muy duro que me cortaran el pelo. ¡Eso fue más duro para mí, pues! Es lo más tenaz que haya vivido en mi vida. El hecho de que estaba estudiando y yo quería seguir estudiando. Quería seguir diseño gráfico o algo que tuviera que ver con esta parte artística. Cuando ¡fus! ¡tenaz! me tocó prestar ese servicio ahí. Ese día que me cortaron el pelo fue como Sansón: El día que le cortaron el pelo, hasta ahí llegó la fuerza, hasta ahí llegó todo. Fue otro cambio que sí lo sentí. Fue el mayor. Después fue tenacísimo el transcurso de todo, de ahí para allá ya no volví a ser el mismo. Ahora tengo el pelo largo otra vez y sigo de pronto en el mismo proceso, pero de ahí partieron otras cosas que nunca me esperé. Por ejemplo yo salí de allá y yo ya había conocido mi novia y todo el cuento, ya estábamos con ella y tatatá. Salí de allá y ya después salió el cuento de que yo tenía que irme a vivir con ella. Eso fue un golpe [lo remarca con un puño en una mano] así tenaz que no lo concebí como tal. De ahí ya después que la niña, empecé a cambiar mi ruta que tenía trazado para seguir. Empezó pues ese cambio. Estuve estudiando también, estuve en un curso de pintura al óleo, uno de sistema, lo de screen que de eso es de lo que vivo, la parte publicitaria. Pero la música también la viví y seguí y en el 96-97 se formó otro grupo que fue mucho más claro, tenía unas raíces mucho más sólidas. Fue muy importante para mí porque hasta ahora lo mantengo. Ese fue el recobrar, volver a esa identidad propia, que de pronto había perdido. De alguna u otra forma yo siempre vivía por la parte artística y siempre quise consolidar todo, la musical, la pictórica y todo. Quería que el día que sacara al grupo fuera algo muy concreto. Fue fundamental porque ahí empecé a reconocerme, empecé a estudiar las culturas porque el grupo de nosotros se basaba en eso: El estudio de las culturas americanas, indígenas ancestrales. Ahí fue el reencontrarme con todo eso y valorarme. Todos esos paradigmas, todas esas situaciones que no conocíamos realmente. El hecho de conocer un idioma que ni siquiera sabíamos que existía o no, el muisca. Fue para mi importantísimo, grandioso, era meter en una lírica el muisca, ese valor de memoria histórica y que tal. Y llevar eso a que lo escuche de pronto un europeo y toda esta gente. Fue muy bacano. Fue lo más bacano que me haya pasado en mi vida. De todas maneras lo más tenaz es que no se pudo llegar al final, que es tener la grabación total, el trabajo en sí, pero fue muy importante porque me ayudo a recuperar muchas cosas, a valorarme, a otra situaciones que no tenía claras. Ahora quise entrar de lleno a la parte artística en sí y me dije "voy a entrar al IPC". Tenía la niña, vivía con mi esposa, estaba definido mi camino. Eso me hizo otro cambio, aquí en el IPC me encontré con que venía con unas bases no tan sólidas. Creí que era llegar y pintar y listo. No. Allá es otro cuento. Es llegar a enfrentarse con uno mismo, es llegar a reconocer y volver a conocer la otra gente también, reconocer a los demás también. Me tocó más, venía con las raíces de la parte del rock en sí, total, más la parte del metal que es tan dura y tan cerrada. Sí, nosotros lo manejamos de una manera muy cerrada, muy de nosotros. No queríamos abrirle espacio a los demás. Llegué ahí y me di cuenta de que es llegar y apreciar a los demás, es saber conocer, vincularse con los demás para llegar a ser lo que uno quiere ser. Estos dos años que llevo ahí he conocido mucha gente, cantidades de cosas que me han llenado mucho más, me han hecho valorar esta tierra, este todo. Uno dice "no, es que aquí no hay nada, que no se qué", uno está pensando en salir del país por la situación, pero se da cuenta de que aquí hay muchas cosas importantes que se pueden dar a luz y con eso llegar a mantenerse y estar aquí bien. Si uno lo logra hacer como artista, como ser y valora a los demás y tiene ese poder de querer unir, formar un grupo, una masa conjunta, se pueden llegar a valores grandísimos. De eso me he dado cuenta. Ahora que tenemos este grupo ha sido muy grande para mí, creo que también para todos, porque con él he aprendido muchísimo. Hemos llegado a ser algo tan grande que es vincular a esa masa, niños, estudiantes, estudiantes de arte, artistas, medios de prensa, por algo que al final nació del querer mostrar, expresar una situación que nosotros tenemos adentro. Que queríamos plasmar en una pared y de eso ahora vamos en ese proceso tan grande y tan rico. Es lo más grande que he podido hacer en mi vida, trabajar con esto y haber congregado tanta gente, motivada por este trabajo. Es un proceso de mi vida, de pronto muy cortado y muy golpeado, pero es un proceso claro, por lo que he pasado. De aquí en adelante creo que son cosas mucho más grandes las que nos esperan, con todo el trabajo que se quiere llegar a hacer.

-Yo soy lo que se me ha cruzado en la vida. He estado en muchas situaciones. Como cuando niño estuve con niños que robaban, que hasta yo llegué a serlo. Eran situaciones de niños que no tenían una visión clara, sino de querer llegar y moverme. Y me encontraba con niños porque así como vivía con amigos que son de la familia, el cuento de una vida pues moral y una educación formal, había otros que no. Estaban alrededor y estaba uno con ellos, tenía que enfrentarlos, y eran niños que llegaban y decía "vamos a la panadería tal y mientras este niño entretiene al señor, nosotros le sacamos el pan y lo tenemos para toda la tarde" [risas]. Son cosas que uno encuentra en la vida y le enseñan a uno a ser lo que es uno ahora. Estuve también al lado de manes que eran realmente hampones, que robaban motos, que robaban carros, que vendían drogas. Estuve con amigos en el tiempo del rock que metían droga todo el tiempo y de pronto yo llegué a hacerlo, pero yo sabía quien era, sabía para donde iba y lo que yo quería. Nunca llegué al hecho de que yo porque estoy aquí me voy a quedar aquí. Muchos de ellos en estos momentos están en centros de rehabilitación, los han mandado a Cuba, a España, están en Bogotá. Otros, como un amigo que me encontré hace poco, terminaron en una casa como Remar, vendiendo unas escobas. Así como otros que están muy alto y tienen cosas buenas y uno quisiera tener. Están en el otro lado, están estudiando, trabajando y eso es muy bacano. Todo ese proceso de vida soy el resultado. De conflictos en mi casa porque mi papá era muy alcohólico, yo viví una etapa de violencia cuando era niño. Pero yo nunca he llegado a hacer eso, nunca he llegado a ser el violento, que pues... A veces lo sentía, o a veces uno siente esa violencia interior que quiere llegar y explotar, y no sé. Nunca he llegado a hacer eso porque no tengo esa visión total. No quiero llegar a allá. Eso no es lo que yo quiero. Todas esas cosas como que pasan. Yo soy de los que digo, listo, eso lo acepto. Si no, no le doy interés a las cosas, no le pongo esa dependencia, como hacen algunos con la droga. Nunca. Fumaba y listo, listo. Al siguiente día no. No me vuelvo dependiente de eso. Para mi es indiferente esa situación. Lo mismo las otras cosas. Algo que mis amigos valoraban mucho era que decía "no este man es como dicen por ahí, una tumba". Vos me contás algo a mí y yo lo acepto en el momento, hablamos. Al final queda en mi memoria y ¡fif! hasta ahí llegó. Es para nadie. Ud. me lo contó a mí y es para mí. Eso no pasa con muchas personas, de pronto vos le contás a alguien un secreto y...

Yo creo que mi vida ha transcurrido en esas cosas y eso es lo que ha hecho transformar mi ser. Aquí estoy y soy así por todo ese proceso que he vivido.

-Yo nací aquí y toda la vida he vivido aquí en Cali, hasta los 5 o 7 años en el barrio Popular, de ahí a Alcázar, que es donde estamos ahora, prácticamente toda la vida he vivido ahí. Estuve un tiempo acá arriba, en Villa del Mar, de Terrón para arriba, con mi esposa y mi hija aproximadamente 2 años. Ahora surgieron unos conflictos y decidí estar sólo un tiempo y estoy en ese proceso otra vez de volver, de diálogo, de volver a unirnos. Por los niños más que todo, yo los siento mucho a ellos, sobre todo a la niña, ella se ha apegado mucho a mí en este momento. Eso me ha hecho devolverme a ser niño, al hecho de que yo quería tener a mi papá y él por andar en otras cuestiones no lo podía hacer. Sólo lo hacía cuando venía de pronto con el alcohol y nos daba ese afecto, pero uno que no es real. Uno cuando está con el alcohol en la cabeza es otra persona. Uno, yo por ejemplo, me vuelvo muy sensible pero es más valido el hecho de que estés sano y podás enfrentar todas las situaciones. Eso es algo que yo no ví de niño, de mi papá no recibí ese afecto. Que yo me acuerde, nunca lo ví así. El plan es ese, que yo tengo que ser otra persona con ellos, porque ellos son los que tienen que recibir esa parte afectiva y de educación, y otras que no pude recibir. Mi hija tiene tres años y mi hijo dos.

-Cultura es algo muy concreto pero aquí lo tenemos tan disuelto que es muy tenaz definirlo aquí. Aquí hay artistas, aquí hay músicos, cantidades de situaciones que nos pueden acercar a esa palabra cultura. Totalmente, no sé hasta que punto podamos llegar a tenerla, llegar yo a decir qué es. Para mí puede ser la unión de todos, desde la visión artística, educativa, familiar; pienso que viene desde ahí, desde la familia, porque yo creo que viene desde ahí, desde que vos naciste, desde ese proceso de educación, de manipulación, de lúdica, de cuestiones que a muchos niños se les están cortando todo el tiempo. Cuando uno crece sabe qué es o dónde es que está. Uno crece y dice "esto es lo que yo quiero" pero realmente no sabe. Hay muchos que están estudiando administración cuando verdaderamente son es músicos, otros estudian para artistas cuando verdaderamente son es economistas. Eso hace ese proceso de la cultura, nace desde esa raíz. Desde que nacés empieza a crecer por ese tallo de la visión humana, parte desde ahí. Esa condición humana es la que te hace llegar a ser cultura.

-Arte sí ya es algo mucho más mío. Arte tenemos todos desde el momento en que nos movemos, nos comunicamos, en que aprendemos a escribir, a leer, a escuchar, a bailar, todas esas cuestiones hacen arte. De ahí parte el pintor, el escultor, la danza, el teatro, todo eso. El arte sí es algo que todos tenemos, sólo que no todos llegamos a complementarlo por lo que te decía, que siempre llegan [hace un gesto de cortar con la mano] y te están cortando a donde queremos llegar.

-El arte se diferencia de la ciencia en que somos nosotros, todo lo que tengamos en la mano, todo lo que podamos transformar, todo lo que podamos percibir con los sentidos. Eso lo podemos transformar y dar una visión más amplia de todo, mientras que en la ciencia es mucho más lógico, más número. Es esas cosas como químicas; bueno, en el arte se manejan esas cosas pero no para estudiar las bacterias ni nada de estas cosas, aquí las utilizamos antes para cosas que no tengan ni siquiera afecciones con el medio ambiente, como usamos el plástico por ejemplo. En la ciencia se utilizan cosas que todo el tiempo están afectando el medio ambiente, las capas atmosféricas y todo este cuento. La plástica y la ciencia, la economía y todas estas cuestiones son muy diferentes. Cada uno tiene sus intereses pero nosotros complementamos todo eso y lo unimos, en bien de crear algo que se vea o que se perciba como de todos y que no hay necesidad de particularizar, objetivizar cada cuestión: "yo soy esto, yo lo otro", no. Aprendemos de todo eso, de lo social, de lo político y al final no nos tienen por qué afectar dentro de nosotros para poder llegar a ser lo que necesitamos. El arte es algo que desde el renacimiento nos dimos cuenta, desde la parte prehistórica incluso, de que es algo mágico. Nace con nosotros y lo expresamos y nace de nosotros. El hecho de pintar un cuadro con un paisaje, una figura humana o algo abstracto es un sentimiento, es algo que uno quiere expresar. Lo demás es más mecánico, técnico en lo rígido. Viene desde lo prehistórico, pasamos al renacimiento donde fue más humanizado, más trabajando figura humana, el concepto de la vida social, urbana, paisajística y así. De partir al impresionismo que fue el contexto de las manchas, cosas así. Ahí hubo ese cambio, el renacimiento era muy figurativo y muy bonito en lo realista. Los impresionistas empezaron a trabajar con manchas de color y con eso daban la forma. De ahí el expresionismo, mucho más interior, es tu parte interior la que plasmás ahí. Hay muchas tendencias, el cubismo, la parte abstracta, lo moderno que es lo que estamos viviendo, la parte de las instalaciones, los performance. Creo que eso es arte, todo es arte. Desde que nace uno tiene arte. Hay cuestiones como técnicas que uno tiene que desarrollar para lograr ese arte total, pero arte es todo movimiento.

-Ciudad es la que en este momento estamos. Donde nacemos y creemos que es un paraíso hermoso, grandísimo, muy bacano. Va creciendo uno, va reconociendo y estando en partes donde no quiere estar. Por ejemplo a mí me gustaba cuando niño que me llevaran al centro. Me gustaba porque me metía a los almacenes a coger los muñecos, todo eso. Me gustaba que mi tío me llevara de pronto al estadio, o al río con los sardinos. A medida que uno va creciendo se va dando cuenta de que es otra parte. Ahora uno va al centro y ¡no, qué sofoco, qué pereza estar aquí! ¡qué calor, qué mano de gente! Eso es tenacísimo manejar toda esa cuestión. De todas maneras para mí esta ciudad es muy bacana como sitio, espacio, porque la conozco, sé para dónde voy. Voy a otro espacio y me siento como con cierto temor. Aquí me siento seguro, a la hora que sea camino en las calles y sé para dónde voy y dónde estoy. Me encuentro con gente, con ladrones, lo que sea, pero uno sabe porque está en su sitio. Se siente seguro, es como si estuviera en su casa. Si salgo de aquí y me da temor. Salgo, puedo salir en las noches pero me siento inseguro. Para mí esta ciudad es muy bacana.

-La diferencia entre lo urbano y lo rural son muchas. Primeramente la contaminación tan tenaz. Vivimos en una cada día más tenaz, en un sofoco, en un clima de violencia, aunque en el campo se está viviendo pero no porque se genere allí, no por la misma gente sino por las situaciones que estamos viviendo de unos personajes que están llevando esa violencia a través del campo, sacando la gente de allá para que venga a una ciudad donde ya no hay más espacio para tanta gente, y más para gente que no reconoce este espacio y no puede enfrentarse a él. Son campesinos, conocen su tierra, su espacio, viene acá y no puede usar el azadón, no puede sembrar, no puede nada de eso. Aquí le tocaría hacer otras cosas que de pronto no ha manejado, eso lo excluye. Esas dos diferencias son tenacísimas, el encuentro de un personaje de la ciudad con uno rural es algo que choca de alguna manera. Sería muy bacano el encuentro de los dos, a veces he pasado por ahí y he visto gente desplazada, me digo ¿por qué están ahí? ¿por qué no brindarles un espacio? Ver si se pueden ellos quedar acá, realizar una función, algo que puedan hacer y tomarse este espacio, si no pueden regresar a su sitio. Darles una oportunidad y veo que antes se trata es de excluir y excluir. No quisiera llegar a eso. La ciudad de alguna u otra manera es excluyente. Hay mucha gente por ahí ambulando porque no ha encontrado un espacio dónde poder refugiarse o encontrar una función para llegar a ser algo. Perdieron su espacio, tienen que recobrarlo de alguna manera, aquí o no sé dónde, pero hacerlo.

La diferencia clara puede ser la industria, aquí existen vainas grandísimas que no hay en el campo. Cosas como las fábricas, como Palmolive, allá no existe nada de eso. Cada día estamos contaminando, cada día estamos destruyendo. Allá no existe eso, sino un terreno donde se está trabajando, donde se está sembrando, construyendo algo que no está afectando el medio ambiente, antes lo construye y lo enriquece. La contaminación, ese es un factor de gran diferencia.

-Mural ¡ja! hasta donde yo he hecho mi investigación, el mural es algo narrativo, es contar una historia. Es meternos a esa memoria histórica de un sitio y recobrarla. Por medio de unas imágenes que te van a hacer recobrar esa memoria histórica del pueblo o la ciudad o el sitio donde se vaya a manejar. De pronto el mural no tiene medidas específicas, vos lo podés plasmar en un muro de 10 metros, un edificio de 200 metros, en un callejón o en cualquier parte. Sólo que tiene que tener una visión total para los demás, el p&uacu